El Dalvianolotudo

Me estaba reservando esta rara avis para el final de la saga, puesto que es una especie que conozco bastante y de cerca. Antes de arrancar con mi relato descriptivo en forma de sorna, debemos aclarar que el Barrio Dalvian está dividido en dos; por un lado se encuentra el denominado Dalvian IPV (casa mas feas que en Las Tablitas) que se compone por las casas de siempre del Barrio, y por el otro lado se encuentra “La Chicago de los años ‘30” (son todos mafiosos y tienen casas de mas de un palo verde).

Hecha esta aclaración preliminar podemos adentrarnos en el análisis de esta especie en constante vía de expansión (como las cucarachas).

El Dalvianolotudo es un ser despreciable desde el vamos. El tipo que vive en el Dalvian vivió probablemente toda su vida allí, o antes vivía en la Quinta o en el Bombal. Es una persona agrandada que te mira siempre desde arriba. Los tipos piensan que “El Barrio” como ellos le dicen (como si no existieran 5.000 barrios en Mendoza) es lo mas cotizado de nuestra Provincia. Ellos alegan cercanía con el centro, antigüedad, y el hecho de tener a varios personajes reconocidos del quehacer mendocino de ayer y hoy residiendo junto a ellos. Lo que obviamente nos lleva a sacar la conclusión de que el mentado Barrio es una mezcla de la Isla Tortuga (llena de Piratas), Islas Caimán (refugio de todos los corruptos adinerados) y Alcatraz (dado que está lleno de delincuentes pero el delincuente mayor es el que manda y los tiene a todos cagando!).

El Dalvianolotudo es el paquete por excelencia, pues fue el primero que se mudó al Barrio Cerrado, son básicamente los primeros cagones. El Dalvionolotudo es como un judío posta, solo se junta con amigos Dalvionolotudos, sale con minitas Dalvianolotudas, etc. Es el  primer discriminador. No sabe y mejor aún, no le interesa lo que pase fuera del Barrio, porque como dicen ellos… _Nosotros casi nunca pasamos de la tranquera…

Los Dalvianolotudos son gente infeliz por naturaleza, le temen a todo, son inseguros de todo, y graciosamente acatan todas las tiranas políticas del Al Capone, sobre la conducta, los modos y las maneras de vivir en “El Barrio”.

Nada me hace acordar tanto a “Brave New World”, el futurista libro de Aldous Huxley, que ese bendito de reducto privado de delincuentes de guante blanco. (Para aquellas personas que por un motivo u otro no son tan cultas, la analogía es válida también con la película “El Demoledor” con Sly Stallone). Es increíble como parece que les encantara vivir en una cárcel en donde les dicen todo el tiempo lo que tienen que hacer, con quienes se tienen que juntar, quien entra y quien no al barrio (párrafo aparte las colas interminables de autos los fines de semana, para ingresar a esa Prisión), hasta les dicen que razas si y que razas no pueden tener de perros!!! Hasta donde pueden llenar la pileta! Y encima les mandan una publicación mensual denominada “Único” para seguir lavándoles el cerebro!!! El diariecito “Único” (que desde el nombre ya es proselitista) es una maravilla literaria en la que se conjugan siempre las mismas notas, fotos de los residentes del Barrio haciendo todo tipo de pelotudeces y una nota mala a un nabo principal que es medianamente conocido.

Gracioso también es el denominado Club House, que se los usa cualquier boludo que va, menos los propietarios del Barrio y encima cuando quieren ir no hay lugar y cuando hay les cobran… Patéticooo. Tienen una cancha de Golf con 4 hoyos pedorros que no califican ni para Par 3, es básicamente un jardín con gansos alambrado por todos lados.

Las Dalvianolotudas por otra parte son una subespecie divina, son las más paquetas, se juntan a hacer pilates o aquagym, viven de jogging, viven al pedo, viven criticando a todo el mundo, viven del chusmerío interno, viven de las glorias de sus maridos, etc. Y por supuesto a la hora de hacer las compras te las encontrás a todas en el Atomito del barrio de en frente… Por que la despensa del Barrio es muy cara… (Hipócritas).

Hablando de eso el Dalvianolotudo si hay algo con lo que está cagado es con el “Paseo de compras” que tiene. Parece una broma viven miles de familias en esa prisión y tienen solamente unas pequeñísimas proveedurías de mala muerte, un quiosquito y al parrillero de Al Capone.  ¿La estación de Servicio? Bien gracias, es un lavado de guita, ¡¡¡porque es imposible que nunca tenga nafta!!!

El Dalvionolotudo por lo general va, o fue, o manda a sus hijos al Colegio “Maristas”. Imagínense lo catastrófico que puede ser un pendejo en esencia pelotudo, que encima probablemente sea malcriado, para colmo educado en un colegio elitista y religioso…. Esos chicos son como bombas pequeñitas (Indio S. dixit) Es un cocktail explosivo, imaginate lo que sale de eso y encima ahora son todos skaters o snowboarders y todos disfrazados de DC.

Para colmo a las pobres criaturas les inculcan costumbres norteamericanas como el festejo de Halloween y boludeces similares… ¿como esperan que esos niños no terminen siendo unos agrandados, pedantes y ahuevonados? y en la mayoría de los casos putitas o faloperos… Es cuestión de ir cualquier sábado o domingo a los boulevards ubicados en la parte superior del barrio para ver un desfile de niñitos y niñitas pegándole a todo lo que se les cruza.

Pero como siempre para culminar y para no aburrir al lector abundando en redundantes detalles, es por esto y mucho mas que el fulanito que reside en lo que –otrora eran tierras fiscales o de la U.N.C. y fueron robadas o usurpadas por los reconocidos matufios-, ¡es un Dalvionolotudo!

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Racconto la base no está