Señorita Eva Guevara

Esta nota fue escrita después de haber escuchado una entrevista que le hacían a la periodista Eva Guevara en Radio Nacional por la nota “Lo que el feminismo nos legó” de El Ángel Gris. Pueden escuchar la entrevista haciendo clic acá

Señorita Eva Guevara, conocí su nombre por medio de una entrevista que escuché a través de Radio Nacional Mendoza que le realizan a usted refiriéndose a la nota de El Ángel Gris en el MDZ Online “Lo que el feminismo nos legó”.

Acá está la entrevista:

Grande fue mi sorpresa al constatar que Radio Nacional (la misma radio que le realiza dicha entrevista) le da soporte diario de lunes a viernes a la Revista Barcelona.

También me asombra encontrar en su perfil de Facebook a la Revista Barcelona dentro de sus gustos.

A lo largo de sus años de existencia, esta revista ha tenido diferentes publicaciones que han sido criticadas o tachadas como discriminatorias, violentas, etc.

Aprovecho a dejarle varias tapas:

Gracias a algunas de estas tapas, la revista recibió una gran cantidad de críticas por parte de lectores ofendidos. Los responsables de la revista contestaban en el correo de lectores, pero nunca pidiendo disculpas o retractándose (su director, Pablo Marchetti reconoce que nunca se han arrepentido de nada publicado). En las tapas y en el contenido de las notas, se puede ver a simple vista contenido que puede ser interpretado como violento y discriminatorio, entre otras cosas.

Sinceramente no tengo ninguna de estas revistas, ya que hace un tiempo me deshice de ellas, pero seguramente no deben ser difíciles de conseguir y constatar lo que estoy diciendo.

Recuerdo que, después de no comprarla durante un tiempo, decidí volver a hacerlo motivado por el revuelo que se armo por la nota de El Ángel Gris, principalmente para ver si la Revista Barcelona había cambiado su forma, y me encontré con la siguiente nota en la edición número 235 del 28 de octubre de 2011 en la página 20 (remarco en negritas las partes destacadas)

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Historia Universal de las Artes, las Ciencias y la Liberación Femenina por Hugo Médrano Prats

La liberación femenina: un avance del sexo débil.

Ya nadie en el mundo tiene, casi, la más mínima duda de que la mujer ha avanzado muchísimo en lo que atañe a su relación con los hombres y al lugar que ocupa en la sociedad en general. En efecto, la realidad del sexo débil no es la misma hoy –cuando el hombre le permite hacer bocha de actividades- que en época de los homínidos de las cavernas, cuando hasta para ser seducidas eran golpeadas con gruesos palos. Si esa era la técnica de conquista, en vez de la consabida y sensual cena con velas en restaurante cool, ¿qué se podía esperar de, por ejemplo, una discusión o de un divorcio? Está claro, entonces, que lo que primaba en esos tiempos violentos era el maltrato y el desprecio más profundo por el género inferior. Sin embargo, en algún momento eso empezó a cambiar. Pero, antes de seguir, más vale efectualizar un repaso, aunque más no sea somero, superficial, erróneo, tendencioso y malintencionado, por la historia impura y chirle, ya que no pura y dura.

En efecto, como ha quedado dicho, las representantes del sexo débil o del bien llamado sexo inferior o menor han tenido, a lo largo de la historia del mundo, que ubicarse en un segundo plano, dejándole al sexo fuerte –o muy bien llamado sexo superior- el protagonismo social. El hombre, entonces, era el que tomaba las decisiones vinculadas con los grandes temas, mientras que la tarea de las féminas se reducía al cuidado de los locos bajitos –hijos- y a las múltiples tareas que demandaba el hogar. Más allá de las diferencias que pidiera haber entre las diversas sociedades, este era, en resumidas cuentas, el esquema que se imponía en las mismas.

Sin embargo, había un runrún larvado producido por la cada vez más mayoritaria conciencia de las féminas del lugar que les correspondía (¿?) en la sociedad. Comenzaron a sentir, váyase a saber por qué, la necesidad de expresar sus pareceres y de pasar a ser, al menos, coprotagonistas de la loca aventura de la especie humana. “El sexo débil estaba harto de la rutina y el oscuro segundo plano; necesitaba reafirmar su personalidad y darse un lugar gratificante dentro del corpus social”, afirma la especialista Hilda Bicenze, autora de Papa y huevo: historia definitiva de la liberación femenina. Según la autora, que no se saca el atuendo de motoquero ni para dar una sesuda entrevista, “era hora de que el sexo sumiso y débil pudiera romper sus ataduras y lograr que el sexo fuerte le diera un poco de libertad. Y esto, afortunadamente, ha sido conseguicionalizado”.

El movimiento de emancipación del sexo débil, de acuerdo con todas las constancias, surgió a finales del siglo XVIII, con la Declaración de los Derechos del Sexo Sumiso y la Ciudadana, alternativa a la Declaración de los Derechos del Sexo Fuerte y del Ciudadano en la Revolución Francesa. Este movimiento proponía que la mujer se liberara. Y, con el tiempo, lo fue consiguiendo. En los tiempos actuales, el hombre le ha dado bastante más espacio a la mujer del que le otorgacionaba en épocas antediluvianas. Las féminas, hoy, pueden salir a la calle sin pedir permiso, pueden ir a trabajar –siempre que no tengan tareas acumuladas en el hogar- y pueden satisfacer libremente los deseos y antojos del hombre que las posee. Así que, por todos estos permisos que ha dado, por su libertad de espíritu, ¡gracias, sexo fuerte!

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Aclaración: Transcribí la nota completa.

Me imagino que también estará al tanto de las publicaciones de Mamá Pierri y también de la serie de libros como “Puto el que lee” entre otros.

Por lo que ahora yendo al punto, me extraña su crítica y denuncia a los contenidos de El Mendolotudo cuando por otro lado la entrevistan desde una radio que le da soporte a una publicación controvertida, que para algunos es ofensiva, que ha tenido denuncias por parte del Inadi, de asociaciones israelitas, etc, la cual también usted la tiene entre sus intereses.

Dicha publicación también tiene varias de las cosas que se pueden interpretar como lo que usted misma critica: discriminación, violencia del lenguaje, expresiones violentas, violencia simbólica, xenofobia, antisemitismo, machismo, intolerancia religiosa, etc.

No hace falta que usted me explique el tipo de humor de la Revista Barcelona, lo entiendo perfectamente. Lo que sí me extraña es que, sabiendo usted que ese tipo de humor puede resultar ofensivo y discriminatorio a cualquier persona, ya que no todos tomamos las cosas de la misma manera, lo tenga entre sus gustos. Me parece que no sería una postura correcta el decir “a mi no me ofende, por lo que no tiene por qué ofenderle a los demás, y por eso lo defiendo”.

Sinceramente me gustaría tener algún tipo de respuesta de su parte, ya que puede ser que no esté entendiendo bien el tema o lo esté interpretando de un modo erróneo. Lo cual si es así, no tendré problema en reconocerlo, ya que dejo la posibilidad a dicha duda con el solo hecho de escribirle esta carta.

También adjunto copia al señor Alejandro Rotta, periodista de Radio Nacional (de quien se puede usar sus opiniones respecto a la respuesta hacia el Inadi –no hacer mea culpa, no hacer acto de “contricción”, respuesta patética, etc-, de la misma forma a la respuesta dada por los directivos de la Revista Barcelona ante cada crítica que han tenido), a Radio Nacional Mendoza (quien le da soporte al espacio radial de dicha revista) y a la Revista Barcelona (por haber utilizado de mi parte contenido de la misma), de quienes tampoco tendré problemas en recibir cualquier comentario o crítica.

Muy atentamente.

Pablo Manuel Zavi DNI: 31.029.097