El otro día tuve la suerte de cruzarme con una revista Cosmopolitan, después de leer títulos como ¿Estas preparada para recordar el 2011?” “Es tiempo de contarle a tus amigas que te masturbás”  “10 electrodomésticos donde podes tener sexo” “¿Cómo disimular que no te duchaste a la hora de hacerlo?” y Posiciones en la cama para que no se te note la celulitis”Realmente me indigné, me quedé con cara de pan lactal, esa que ponés cuando ves por ejemplo, a tu abuela jugando al counter.

El solo hecho de pensar que existen miles de mujeres que compran esa revista, no me está dejando vivir. Chicas, ¿En serio leyeron ese artículo que dice “100 formas de practicarle sexo oral”?  ¿Y que? ¿Lo aplicaron después? Por favaaaaaaar, la existencia de esa revista, escrita por mujeres, comprada por mujeres y leída, en su mayoría, por mujeres  es solo un manual de instrucciones para satisfacerlos a ellos que de lo único que están pendientes es si se la vamos a chupar en la primera salida, si es que llegamos al sexo, porque todos sabemos como somos las mendocinas “Ay no, mejor  hoy no, lo dejo con las ganas así la próxima me llama” ¿Quién te puede asegurar que hay próxima vez, estúpida?.

Lo peor es que vivimos en un mundo machista, dominado por ellos, en el cual comprar una revista que nos diga como satisfacerlos a ellos sexualmente está bien, mientras ellos se matan a pajas con alguna minita en bolas y también está muy bien. Si ellos están con mil mujeres, siempre serán unos ganadores, vos sin embargo serás fácil. Se puede ver también en el mundo publicitario, nos basta con observar  un spot del famoso desodorante AXE, son todas orgías, ahora transportémonos a una de DOVE, una gorda bailando sola.

Entonces nosotras, seres estúpidos nos mimetizamos con el resto del mundo, volviéndonos machistas, comprando esas revistas  para saber como ser mejores objetos sexuales o en peor caso, concejos de “Actitudes que tenés que adquirir para conquistarlos” dejando de lado completamente la filosofía de ser una misma y por sobre todas las cosas dejando de lado la inteligencia para volverse  un ser completamente vacío que sabe muy bien como practicarle sexo oral.

Por un mundo de más Mafalda y menos Cosmopolitan.

También podes leer:
Abstenerse de leer


Compartí, no seas paco