Eterno Atardecer: «Cielo de Flores»

En casa, está todo hecho un despiole. Las habitaciones me piden auxilio para que el hogar las reconozca. Y yo, que vengo caminando desde el infierno descalzo, irritado, debo ponerle el coto que me haga ordenar un poco.

Prendo la computadora para escuchar unos tangos, acomodo el sapito en el jardín del patio, rego las plantas, mientras enciendo las luces de toda la casa y preparo unos mates amargos. Me pongo esa malla, la que era roja cuando la compré, las chinelas de siempre, y mi camiseta blanca infaltable. El estado de entre casa, es uno de los llamados ¨Placeres inofensivos¨.

Yendo y viniendo, abro la página del Mendolotudo para comentar unas notas, y Facebook. Vuelo a la cocina sobre la escoba y con la palita en la mano, de paso cambio la yerba, y regreso bendiciendo las ventanas con un plumero.

Un par de notificaciones aparecen, apenas arranco. Entre ellas un ¨Me gusta¨ de mi nietita, a una nota que subí la semana pasada. Unos ¨Toques¨, que no sé para qué corno sirven, y tres ¨Mensajes¨…

El primero, de la sonrisa que querríamos tener todos a los que nos gusta sonreir.  MaryJo, me escribe: ¨Bejete, déjese de joder con esto del amor, tengo una tía lejana ideal para ud. Pero eso si…, no quiere compromiso. Me avisa cualquier cosita y sale juntada. Saludos, besos, abrazos!!!¨, estos jóvenes…

Por unas cuantas ofrendas que Silvestre ha dejado sobre el jardín, entiendo el aroma del patio, pero él me mira lo más pancho, sentado a un metro, con el movimiento de su cola limpiando las baldosas coloradas.

El segundo mensaje, con las sutilezas de Bomur, dice: ¨Che viejo puto, pregunta Conep si anoche a la salida de la radio lo dejamos en algún recoveco de la cuarta, porque se levantó con hemorroides, otra vez. La verdad ni me acuerdo, yo estaba matado!! Beso en el culo.

Es una maravilla el Dr., ¡qué pena el día que lo saqué de la calle, aquella mañana! Cosas que uno hace, y se reprocha tantas otras veces.

Y por último: ¨Epaaa, me parece que alguien anduvo haciendo de las suyas, lo dejo un rato con mi amiga y me la conquista… Qué lo parió!!!¨. Patricia da fé en saber cómo terminó mi tarde. Imagino su voz sobre las letras y siento nauseas.

Se me está inundando el cantero, corro la manguera al otro, y vuelvo a la compu. En eso, se pone colorada la imagen de las personitas que están en el costado izquierdo de la pantalla, arriba, bueno… esos. ¿Alguien quiere ser amigo de Don Rubén? La invitación está acompañada por un mensajito.

¨Mas te vale que me aceptes, lo de hoy no te lo voy a perdonar tan fácilmente, dejarme solita, feo… feo. Besos DonRu.¨

Y dale con Pernía, ¡y dale con DonRu! No la acepto, quizás en un rato…

Sobre la mesa del jardín dejé el libro abierto. Éste, que tiene vida propia, al que sin leerlo de corrido, me abre la ventana de sus páginas aleatorias, para dar respuestas. No sé si pispearlo, me está manejando la pelota, me está pisando la guita con la que compro mis decisiones.

Aviso de chat: Patricia Gonzalez.

–Estas???

Mmmmm ¿qué hago?, ¿le contesto? Si le contesto le va a decir a la amiga que estoy, la otra va a suponer que me llegó la invitación, y lo que es peor, que no la quiero aceptar… ¿peor?, ¿por qué peor?

–Hola!!! Hay alguien ahí?? –Insiste– Mire, si está o no, no viene al caso, el tema es que mañana sábado, tipo 10 de la noche, voy a festejar mi cumple en casa y me gustaría invitarlo…

–Hola Patricia, ¿cómo le va? –le respondo para que no siga hablando, digo… ¡escribiendo!

–Ehh Rubén, apareció!!! 🙂 Leyó lo que le puse??

–Si Patricia, lo he leído. Pero estimo que va a ser imposible, ya que a las veintidós estoy acostado. De igual manera…

–Déjese de joder, Rubén. Me va a decir que un sábado, no se va a poder acostar más tarde??? Ya está, usted estese listo tipo 9 y media de la noche, que lo pasa a buscar mi chofer. 🙂 🙂 🙂

¨¿Chofer?¨, pensé. No podía pregunta eso, iba a quedar como un viejo choto, más que choto…

–Mire Patricia, déjeme que lo analice porque tengo otro compromiso –segunda mentira en el día–, así que yo le aviso, ¿le parece?

–Ningún compromiso, mañana lo paso a buscar, mándeme la dire por mensajito y espéreme listo. Además no me la piensa dejar sola a la Flaca otra vez, no?! Mire que es con baile y todo. Póngaseme pintón Don Rubén!!!! Lo dejo, besos!!!

Y se fue noma´…

El horno no está para bollos, no hay forma de que vaya, menos un sábado. Además se me hace de cachetazos a payaso distraído.

Si, ¡tengo julepe!, ¿y qué…?

Voy al libro, a ese primer párrafo, de la página sesenta y nueve, que dice:

¨No hay mañana posible, si no se lo añoró vivir hoy. Los días tienen los minutos que quisimos respirar, y solo habrá futuro si las veinticuatro horas del reloj, nos dejaron con sabor a poco. De manera contraria, caeremos en la igualdad del paso del tiempo.¨

Cada vez que me habla me pellizco por si me quedé planchado en la hamaca; pero no, estoy despierto, sintiendo las letras que se escriben a medida que los hechos me suceden. ¿Estarán en blanco sus páginas siguientes? Leo algo más…, es la gula de la vista la que no tiene parámetros.

¨La mortalidad es el don de los seres humanos, que descubrieron en el ¨hoy¨, su segundo irrepetible. Haciendo del mañana, la vidriera de una juguetería para el pequeño en su cumpleaños…¨

Las dudas del actuar sobre las relaciones, tienen dos lecturas según a mi entender:

Una, que estemos observando un trecho del pasado y pensemos en evitar aquellas sombras que nos dejaron a oscuras anteriormente. Y la otra, que las corazas del crecimiento que uno se pone para soportar los golpes, no permitan entrar ni un rasgo de luz, de vida, y por fin hayamos decidido plantear el voltearlas, liberando la magia que nos perdemos al otro lado de Berlín. El muro nos es obsoleto, cuando la guerra del desamor terminó.

Caminar por el infierno descalzo, sobre las desilusiones, tiene la alternativa de volar sobre un cielo de flores, solo si atravesamos los prejuicios que construimos.

Además, la vida es corta, y siempre hay alguno queriéndote quitar lo bailado…

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