Top Six de los Fichines deportivos más grosos de la historia – Segunda Parte

Te cambio el de los “Looney Tunes” por el de “Los Picapiedras”.

_ ¿Cómo es el truco para la sangre? – Abajo, arriba, izquierda, izquierda, A, derecha, abajo.

¡¡¡No sabés!!! En el “Videoclú” del Pollo tienen uno que trae 10.000 juegos en 1, ¿pongamos guita entre todos y lo alquilamos?

Frases inolvidables que pasean por mi mente, y que todo aquél que haya vivido la era dorada de las consolas, no puede no haberlas utilizado, o por lo menos escuchado.

En la primera parte de esta entrega, digna de un casto antisocial que la única vez que la puso, fue con la rubia de sus sueños, justamente ahí, en un sueño, tras el cual despertó solo en su cama (como siempre) y con el calzón “húmedo” y “aureolado”, presenté tres juegos de plataformas (consolas). En esta segunda entrega, me dedicaré a los que salieron directamente para PC.

Ese instrumento cuadrado que traía un rectángulo horizontal, denominado teclado; y un rectángulo vertical, nombrado CPU; que no sabíamos para qué puta servía; hasta que un día se nos ocurrió introducir: C:/CD DOCS/CD CHORIPEÑA/CD JUEGOS/XXX.Exe; en esa pantalla negra que nos mostraba el monitor, que luego conoceríamos como “MS DOS”. Aaahhh… La magia de los primeros Windows…

En esa carpetita bautizada “Juegos” por mi hermano, conocí títulos como Monkey Island (sin dudas y por afano, el mejor juego de la historia de la humanidad); los de la saga Indiana Jones; Maniac Mansion; etc., etc; por los que terminé de recibirme de perdedor de por vida.

Pero, respetando el título de la nota, voy a continuar con esta mini-lista de fichines deportivos, que tanto me ha divertido escribirla, como lo hacía cuando los jugaba:

SENSIBLE WORL OF SOCCER (SWOS) (Pc. 1994): Ó “Esguós”, como le decíamos con mis amigos. Este impresionante fichín de Fútbol no tuvo mucho éxito en nuestro país, aunque sí en el mundo, donde, años después, fue considerado uno de los mejores juegos de la historia.

Sus gráficos eran bastante pobres para la época en la cual salió al mercado, pero su jugabilidad era suprema. Aunque sólo utilizabas las flechas direccionales y la barra espaciadora para cualquier acción, podías realizar un tocazo (uso esta palabra ya expirada en el vocabulario actual, para combinar con el ambiente de la nota) de tiros, que con mis “compaires” bautizamos de la siguiente manera, a saber dos puntos (?): Súper tiro, Doble Súper tiro, Súper tiro Deluxe, Tiro Moffit (en honor al mejor jugador del juego, que lo adquirías por dos pesos, en un equipucho dela Liga Australiana) y Tiro Malnatti (y bue… Era el auge de CQC y estábamos cortos de ideas).

Pero lo que realmente definía a este, a simple vista, básico juego como Groso, Groso, eran dos características: 1) Fue el primero que impuso el modo “Carrera”, en la cual eras una especie de Manager de un club, tomando decisiones que iban más allá de lo estrictamente táctico/deportivo, sintiéndote todo un Mauricito Macri (antes de la política, ehhh) desde tu PC. Jugabilidad que luego fue harto explotada en los increíbles PC Fútbol. 2) Contenía la totalidad de las ligas profesionales existentes en el mundo, con los nombres reales de cada jugador. Así, podías comenzar a jugar con un equipo dela Tercera División de Puerto Rico, o de la segunda de un ignoto país africano; o, más acá en la geografía, enla Primera y B Nacional de Argentina.

Aunque una de las mayores razones por la cual dediqué tantas horas de mi vida a este espectacular fichín, era la tarea de encontrar jugadores “cracks” económicos en la infinidad de planteles que tan gentilmente nos cedieron sus creadores, y que su contratación no atraía riesgo alguno a la pobre economía del club. No existía mejor sensación, que la de comentarles a tus amigos el hallazgo de un diamante en bruto en la segunda división dela Ligade San Marino ó Nigeria.

Dato de color descubierto por el Chori: Fue el primer fichín de fulbo que incluyó (oficialmente) un equipo menduco: Godoy Cruz, enla B. Ahoraque decidí hacer pública esta revelación, no va a haber mina que me rechace (?).

LAKERS VERSUS CELTICS (PC. 1989): Con esto que voy a decir no tengo dudas, así como no las tuve cuando, ya de grande, se me presentó la oportunidad (única en mi vida) de ir a la casa (sola) de dos hermanitas, y elegí ir a jugar al Paddle con los muchachos, para no dejarlos “en banda”, porque ya había quedado con ellos previo a la oferta de las chichis: El Lakers Vs Celtics es el mejor juego de Básquet de la historia de la humanidad, superando a cualquier verdura moderna, que lo eclipsarán gráficamente, pero que nada tienen que ver con la velocidad y dinamismo de la NBA, que sí poseía este gran Game.

Si bien no tengo ni altura, ni físico para practicarlo, el baloncesto se ubica segundo en la escala de deportes favoritos del Chori. Ya de niño me sorprendía ver la elasticidad y habilidad de los monstruos dela NBAy la magia del juego, que tanto nos venden los yanquies, y que yo decidí comprar.

Pues bien, el “Lakers…” ha sido el fichín más fiel a este atlético deporte. Si elegías jugar Playoffs, los partidos duraban ¡48 minutos!, así como en la vida real (sin posibilidad de cambiar esta opción), y en la acción podías realizar todo lo que admirábamos en TV: Volcadas, tapones, robos, asistencias, escapadas al aro, tiempos muertos, sustituciones, acabo, acabo, ahhhh… y todo llevado a-cabo (…) por las bestias de la época como Larry Bird, Michael Jordan, Magic Johnson, Abdul-Jabbar, Patrick Ewing, etc.; quienes eran claramente reconocibles, no sólo físicamente, sino también por sus clásicos tics y movimientos.

Y sí, lo de las hermanas es verdad, pero como consuelo me queda el hecho de que, aunque perdimos con mi amigo al Paddle, llegué temprano a mi casa, para poder jugar por última vez en mi vida, a esta genialidad hecha fichín.

STUNTS (PC. 1990): Si bien no era un juego de automovilismo convencional (como, por ejemplo, el Grand Prix, donde se corría en diferentes circuitos y se sumaba puntos), lo considero igual un fichín deportivo; y el que lo crea diferente me resbala, ya dije previamente que esta es una nómina muy personal, giles (?).

Al igual que el FIFA 94 en Fútbol, Stunts revolucionó los fichines de deportes motor. Con la llegada de estos (siempre alabados y estéticamente insuperables) cuadriculados gráficos 3D, quedarían atrás esos juegos de carreras donde la vista era horizontal a la pantalla y la “flechita” hacia la derecha servía para acelerar, y las de arriba/abajo para esquivar obstáculos; o bien aquéllos en que cuando doblabas, se movía el paisaje y la pista, y no el vehículo. Acá no, el coche sí giraba como lo marcan los libros de Física, en una pista donde, a medida que avanzabas, aparecían, de modo mágico y repentino, los objetos que continuaban en el horizonte de tu andar.

Previo a comenzar a calentar motores, el juego se nutría de un jugoso menú donde podías elegir entre una interesante variedad de coches, de marcas tales como: Ferrari, Lamborghini, Corvette, Acura, Audi, un ¡Fórmula 1!, etc.; cada uno con sus características propias y una descripción del modelo. Contaba con la opción de correr contrarreloj o frente a algún oponente (en total seis, uno más incompetente que otro) y de seleccionar diferentes pistas pre-armadas.

Pero el auge de la genialidad lo daba su editor de circuitos, totalmente novedoso para la época. ¡Podías armar tu propia pista! ¡¿Sabés lo que significaba ese libertinaje para nosotros?! Perdón por la emoción, pero el hecho de tener la posibilidad de diseñar un circuito que llevase tu firma, eligiendo entre terrenos de cemento, hielo y tierra; dificultades como rulos, puentes, saltos, túneles; o decorados (que también hacían las veces de obstáculos) como edificios, granjas, estaciones de servicios, molinos, palmeras, canchas de tenis (con un amigo, jugábamos a esconder una cancha de tenis dentro de un circuito minado de objetos, para ver quién la encontraba más rápido con el auto… ¡Qué pelotudos!), era simplemente mejor que verle la cara a Dios, que, como podrán percibir, no era el mayor de nuestros objetivos en ese momento.

En lo que a la acción respecta, disponías de varias cámaras para la disputa, pero la mejor era dentro de la cabina, donde podías apreciar el tablero de tu coche (un lujo) y te sentías todo un Ayrton Senna (en ese tiempo todavía no se la había puesto contra un muro).

Más allá de lo emocionante de sortear las diferentes complicaciones de cada circuito, vuelvo al tema de la nota predecesora a la que nos compete: los Bugs (errores) del juego. En Stunts los había a montones y era, intencionalmente de parte de los programadores (o no), lo mejor del juego. Enumerarlos todos me llevaría una nota entera, pero puedo destacar las impresionantes explosiones sin sentido; los vuelos tipo “helicóptero” con los que el relator “autos que chocan, motos que vuelan” de Las Picadas de Lavalle haría dulce de leche; el efecto puente “trampolín”; el “tocoaloponentecuandoestáexplotadoysalevolandosinningunarazónaparente” (?); o el hecho de arribar a una máxima velocidad donde no había césped, terreno irregular, o “Fastix” (?) que detuviera el furioso andar del auto. Todo sumado a la opción de contar con la repetición de lo sucedido, con lo que se advertían detalles escabrosos previamente no vistos.

Años después, llegaría la era de la perfección fichinística, suprimiendo estas imperfecciones, que le daban el condimento especial a los juegos, para tildarlos de únicos e inigualables.

También podes leer:
Top six de los fichines deportivos mas grosos de la historia – Primera Parte

El año pasado escribíamos:
¿En que mierda están pensando?