Los miti citadinos miti campollas Maipulotudos

Mucho se habló de este tema cuando dejé de hacer los “Lotudos”, la gente se quejaba de que había quedado un cabo suelto (y no se referían a un policía raso en libertad). Esa cuenta pendiente (que no es una multiplicación en bajada), ese pedido de sangre y venganza tenía un nombre…. “Maipú”. Y fue así que de la mano de mi estimadísima Bloody Mary, luego de un fin de semana de lujuria y pasión, en el que tuve que entregar mi cuerpo a cambio de información maipulotuda, me fue entregada una verdadera obra de arte literaria y costumbrista, la que inmediatamente pasé a destruir con mis escasas virtudes para la pluma.

Nunca nadie entendió que diantres hacía la gente viviendo en Maipú. Ese departamento desterrado del Gran Mendoza, alejado de la civilización, que se la tira de independiente (estilo San Rafael) y que sorpresivamente tiene una gran cantidad de habitantes, que decidieron irse a vivir al culo del mundo. Bueno, ¡el transcurso del tiempo y la realidad indican que un poco de razón tenían los muy pueblerinos! Los polos urbanísticos se fueron extendiendo hacia esa zona, Chacras (en frente) se puso de moda para vivir y de repente empezaron a llover las inversiones en territorio Maipulotudo, con Barrios Privados, Bodegas Boutique, Salones de Fiesta, Country Clubs y para colmo con ¡Metrotranvía incluido!

Cuenta la historia, que esta tierra devuelta porla CapitaníaGralde los Chuchas, originariamente los Huarpes llamaban “Tiasta”, luego dio en conocerse como Potreros de Cabral, por ser justamente donde el Capitán José Moyano Cabral alojaba a sus potros… y quizás algunas yeguas también. Luego pasaron bajo el sedazo de la influencia de los Jesuitas, quienes no solamente profesaban el culto católico, sino que en varias ocasiones hacían las veces de padres, confidentes, amigos y alguna que otra vez de novios de algún monaguillo. Durante esta época se levantaron las capillas de Barrancas y Cruz de Piedra, las que fueron reconstruidas por obra y gracia del espíritu santo (y de la familia Ozamis que puso la guita). Este semi-pintoresco Departamento recién recibió su calidad de tal en épocas de Segura, quien lo denominó, en un brillante rapto de inspiración: “Departamento 70 de Campaña”  y luego Villa de Maipú.  Ahhh y unos añitos después le cagaron Barrancas a San Martín…

Tierra peronista  si las hay, los maipulotudos  se creyeron a muerte esto de “el mejor lugar para vivir”. Quizá sea cierto, hace décadas que Maipú no tiene intendentes radicales. Tierra de la ídola Celia Astargo y el incomparable Coco Gras. Dicen los chismes de la historia que la capital mendocina debió haber sido levantada en realidad sobre tierras maipucinas, ya que actualmentela Cityse encuentra en un pozo que genera polución.

Los maipulotudos  tuvieron el gusto de que el mismísimo Tinelli haya avizorado las amplias posibilidades de esa pujante tierra, invirtiendo en el lujoso Arena Maipú. Qué orgullo ser un lavadero de guita de inversores foráneos, ahhh y no olvidemos de algunos créditos locales que también usan ese Laverap, como Furlotti y Zaina…

El maipulotudo promedio sale  a correr o a andar en patines –en el caso de las chicas- al Parque San Martín, ¡¡¡porque el Parque Metropolitano es re grasa maní!!! Si quiere ir a tomar algo a la noche,  se traslada25 kilómetrosy gasta litros y litros de nafta con tal de no asomar ni la punta de la nariz por el Metropolitano. El maipulotudo “bien” tiene una negación absoluta con su parque al que le ha cambiado el nombre por Metroboliviano en una repudiable  actitud etnocentrista, apoyada en los hechos.

Poner un bar, pub o boliche  en Maipú es el peor negocio que se te pueda ocurrir. El maipulotudo  básico, para elevar su status, sale a los lugares más lejanos disponibles. Lo más top es ir al Challao, bien en la loma del orto, el día que abre sus jardines algún boliche de onda. Un maipulotudo de pura cepa festeja su cumpleaños en algún pub del Arístides, haciendo trasladar a todas sus amistades maipulotudas25 kilómetrosen un éxodo masivo. Pero no seamos injustos: Maipú tiene un pasado glorioso si de joda y boliches hablamos: los que están en la cuarta década de vida recordarán con una sonrisa los tiempos de Freedom y Nonquén. Queridos mendolotudos, aunque no lo quieran ver o la geografía no me acompañe, admítanlo: el mítico Nonquén y el mitiquísimo El Santo y el mitiquisisisimo Villa Seca son oriundos de las tierras maipulotudas.  Maipú, cuna de la diversión.

Semillero de grandes historias si las hay, sus habitantes  añoran los tiempos de  Bodegas y Viñedos Giol, privatizada en tiempos del neoliberalismo menemista. Durante años el paisaje maipulotudo lució unos bellísimos gigantescos tanques amarillos mandados a construir por el imponderable y leal Cafiero. Monumentos brutalistas que nunca sirvieron para añejar vino y terminaron cumpliendo la función de archivo del Poder Judicial. Todo maipucino que se precie de tal, alguna vez se divirtió de niño tirando piedras a semejante estatuaria dedicada  a la corrupción. Hace un par de años los tanques fueron retirados y yo creo que todos los maipulotudos sufrimos una especie de mutilación del alma.

El maipulotudo es bien chuncano, siempre te da dos besos: uno en cada mejilla y por más que se haga el cheto, la tradición pueblerina le salta por los poros: a las familias de la vieja burguesía comercial maipucina, en señal de respeto, se le agrega el “lo”. El maipulotudo compra pasta en “lo Maroto”, telas en “lo Faré” y pan en  “lo Cocuzza”.

Por otra parte el maipulotudo de pura cepa, en muchos casos, se muda ala Ciudady se desarrolla económicamente, forma familia y demás, solo para darse cuenta de que algo le está faltando para ser pleno, y lo único que ansía es volver a su terruño con su familia, amigos de toda la vida y sus ñañas y costumbres chuncanitas. Pero bueno para ir concluyendo y no abusar de la paciencia y buena fe del distinguido lector, es que podemos afirmar que Maipú, si bien actualmente está empezando a pegar una remontada en materia de desarrollo inmobiliario y que sus habitantes lo comparen con Las Vegas o Atlantic City, seguirá siendo el mismo pueblucho recóndito y cerrado que siempre fue. Se aplica directamente la teoría de la mona y la seda.

P.D. el nombre Maipú viene directamente de la expresión anglosajona “My poo” que significa “Mi excremento”… Y nada define mejor a Maipú que eso, es un departamento de mierda, ¡pero de mierda de ellos nada más!

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