Mortadela y sangre | Parte 1


Sr. Sílice (Mario Sílice), Inés (la secretaria), Juancho, el Comisario, Martínez y Luisa (la muerta)

1º Cuadro

Terminado la introducción con música, se apagan las luces y se enfocan a una habitación desaliñada, cutre, podrida, solo hay una mesa y un sanguche de varios pisos en un plato. Al fondo se delinea un surtidor y un inodoro. El Sr. Sílice que entra a la escena lo examina con cierto temor. Piensa, lo examina, lo toca, lo mueve y lo mide con las manos, con desconfianza.

Sr.Silice: ¡Al fin, este día majestuoso!

Se arremanga las manos lo alza con admiración y le da una mordida con satisfacción. Entra Inés apresurada a la escena

Inés: ¡No! ¡Mario, escupí! (le pega al Sr.: Sílice)

El señor Sílice hace muecas de interrogación con la boca llena, mastica rápido y traga. Habla apresurado

Sr.Silice: ¡Pero que pasa Inés! no se puede comer tranquilo en esta casa… ¡Dios! y todos los santos

Inés: ¡Cállese Mario! Ese sanguche (lo señala)… ¿hace cuanto lo investiga? ¡Como si fuera un sanguche espacial!

Sr.Silice: Este sanguche, es el origen del universo ,este sanguche es la energía pura… ¡Este sanguche! es el objeto de años y años de estudios!

Inés: Bah, ¡Está hablando incoherencias usted, por favor, yo no tomé este trabajo para puras pavadas con un viejo como usted! (se va con el paso firme y la cabeza erguida)

Sr. Sílice: Esperá Inés!(se vá corriendo)

Se apagan las luces lentamente,

Fin del 1º Cuadro

2º Cuadro

Se encienden las luces y se ve al Sr.  Sílice sentado, mas despeinado de lo normal y con la mirada perdida sobre el sanguche. Sonríe diabólicamente

Sr.Silice: Vos sos mi amor, Te esperé toda mi vida. (acaricia al sanguche)…Como voy a dejar que esa ¡pusilánime! de Inés arruine la razón de mi existir…

¡Tengo que ingeniarme un plan! ella nunca podría sospechar nada…si no ve este sanguche… (Piensa retorcidamente) ¿que puede dejarla ciega?… ¡Un antifaz!… no no…pensá, sos mas brillante…¡pensá Mario, pensá!… ¡algo tan simple como el amor…!  ¡Vos sabias Mario, sí vos sabias! (ríe sospechosamente)

(Se sienta bruscamente en la silla) 

Sr.Silice: mmmm amor…Amor…Romeo…Julieta…Casanova…Mirtha Legrand

(le vibra el celular en el bolsillo)

Sr.Silice: jijiji… ¡Basta Inés!… (se da cuenta) ah! (saca el celular del bolsillo) 

Sr.Silice: ¿alo, alo?… ¡hey! Juancho, ¡tanto tiempo viejo!.. Si… Si… Jaja no sé… ¿A que hora?… Claro… Pero olvidate, jajaja… Pff ni te cuento… ¿con la Inés? Pff… ¡Qué no! Es un bomboncito… (Se silencia), Tiene esa mirada… Jaja está bien querido… Te espero.

(Cuelga y se escuchan pasos) 

Sr.Silice: ¡Inés, tiempo de poner en marcha el plan!

(Corre hacia el lado opuesto del escenario y entra el comisario, se oyen golpes en la puerta)

Sr.Silice: (Con voz seductora y una mirada sexy) ¿Inés es usted?

Comisario: ¿Señor Sílice?

Sr.Silice: (se sorprende) ¡Oh! Si soy yo.

Comisario: Lo venimos a interrogar Sr. Sílice, por favor abra la puerta.

Sr. Sílice: Serás picara Inés, (Ríe) ¿así que querés jugar al juego ese Inés?

Comisario: ¿Inés? Abra la puerta de una vez señor, venimos de la comisaría.

Sr. Sílice: (Se acerca despacio a la puerta) ¿Inés?

Comisario: ¡Abra la puerta!

Sr. Sílice: (Abre la puerta lentamente)

(Entra al escenario el Comisario con un porte de esplendor)

Sr. Sílice: ¡Comisario! Tanto tiempo, disculpe el desorden, (nervioso) que hace por estos lugares, no es una zona linda para la policía.

Comisario: Cállese Mario que está en problemas.

Sr. Sílice: ¿Yo en problemas?

Comisario: Si usted, tiene todas las sospechas encima.

Sr. Sílice: ¿Sospechas? ¿Qué hice ahora?

Comisario: Encontramos el cuerpo. (serio)

Sr. Sílice: Ah… El cuerpo… ¿Qué cuerpo?

Comisario: ¿No le suena el nombre Luisa?

Sr. Sílice: ¿Hemmm…Luisa? ¿La de la Fiambreria?

Comisario: ¡Esa misma! ¿No se le escapa ninguna ah?

Sr. Sílice: Linda chica, con lindo cuerpo (Ríe por lo bajo) ¿O no oficial? Siempre me llamo la atención, su ternura, su pelo colorado, sus curvas, su nariz ganchuda y sobre todo esa sombra de pelusa sobre sus labios que le dan un toque, voraz, más bien de salvaje, una fiera en las artes del amor, una diosa de los pecados, el brillo de la luz de una vela en la noche mas os…

Comisario: ¡Basta señor!

Sr. Sílice: (al instante) Es un manjar.

Comisario: Termínela.

Sr. Sílice: (delirando) Un bombón.

Comisario: ¿Fue usted?

Sr. Sílice: Un ángel.

Comisario: (Serio y cortante) Se le incrimina directamente.

Sr. Sílice: Una… ¿¡Qué yo que!?

Comisario: Usted es el único sospechoso señor Sílice, usted es el único que frecuenta esa Fiambrera de morondanga.

Sr. Sílice: ¿Y yo que tengo que ver en todo esto? ¿Además que tiene que ver Luisa en esta conversación?

Comisario: A ver… como le explico señor, usted está incriminado “Directamente” con el asesinato de L-u-i-s-a la fiambrera, atendía en el negocio de la vuelta, Su local tenia cierto parecido con su casa (mira alrededor), creo que su cara también, o por lo menos lo que vi al examinar el lugar del echo, e indiscutiblemente se ve que fue usted.

Sr. Sílice: Ah…Ya entiendo, pero ¿Luisa está bien?

Comisario: Si…ella está bien. Ahora vienen unos colegas a buscarlo, para que la vaya a ver a su casa.

Sr. Sílice: ¿Por lo menos son educados?

Comisario: Con los mejores modales, (Se escuchan pasos de varias personas) ¡eh! Óigalos creo que ya llegaron.

Sr. Sílice: ¿Y mi sanguche? ¿Lo puedo llevar?

Comisario: Seguro, si nos convida mejor.

Sr. Sílice: Dígale que me esperen, voy a buscar plata para comprar una bebida, vio usted que queda mal ir a un lugar y no aportar nada, además el sanguche, lo llevo pero no convido, es mío y de nadie más.

Comisario: Ya deberían estar por acá.

Sr. Sílice: Un segundito nomás que me ducho y salgo (abre un surtidor, luego se desprende la camisa.)

(El Comisario ríe a carcajadas mientras entra la policía y se lleva a Mario por la fuerza. Ya solo, agarra el sanguche y oye los gritos del Sr. Sílice)

Sr. Sílice: ¡Mi sanguche, Mi sanguche!

(se cierra el telón)

Próxima entrega: 3º Cuadro

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