Cambios

¿Así que hoy me estás leyendo? Entonces déjame decirte que tu conciencia está a punto de activarse, y que hoy piensa hacerte cambiar. No es por mí. Créeme que es por ti.

Piensa llevarte a una situación de riesgo extremo. Piensa ayudarte al cambio…al cambio de tu vida. Piensa sentarse frente a ti en el abismo y darte a elegir. Elegir vivir y cambiar, o elegir saltar al abismo y desparecer. Ahora mismo, sin lágrimas de despedida; sin último deseo. Sólo un sincero salto al vacío.

Piensa ser la jueza de tus actos y sentenciarte a la más cruda prueba de supervivencia. ¿Cómo? ¿Qué quieres escapar? Entonces cambia. La conciencia va a darte el tiempo y el mundo de ventaja. Corre y cambia. Se libre. Pero sabe bien que si no lo haces, estará detrás de ti como un cuervo, acechando hasta que tu cuerpo tropiece. Y llegara sobre ti, hasta convertirte en polvo. No lo olvides. Ella es la que te sentenciará por tu cambio.

Es difícil me dices. Si, lo sé. Es difícil cambiar cuando todo parece normal. Pero ¿No notaste que el tiempo pronto se volverá en tu contra? ¿De verdad pienses que todo es normal en tu vida? Te recomiendo que revises los libros de tu historia y chequees con mucho cuidado dónde la pluma marcó el error. Porque el día de mañana vas a querer estudiar de esas páginas, y sólo aprenderás cómo volver a equivocarte.

Cambia.

¿Qué puedes oírme pero no verme? Claro, nunca me viste. La conciencia jamás tuvo una cara visible, ni mucho menos. Pero la conciencia siempre estuvo en los cambios.

Sincera es la frase que dice que el tiempo nos puede cambiar, pero uno es el que no encuentra el tiempo para cambiar. Sincera es, porque a todos y a cada uno nos tocó cambiar para adaptarnos. Pero ¿Qué hay de los cambios que queremos hacer por nuestro propio bien? Esos son los cambios que tardamos años en encontrar. Los cambios que quiero que hagas ahora.

Parece mentira que siempre lo que queremos, es lo que más nos cuesta. Pero son las premisas del vivir. A nadie le tocó el camino sencillo. Por más oro que tenga la cuna en la que has nacido, el camino nunca es fácil.

Entonces si sientes que hay algo que no va bien en tu vida, ¿Por qué tienes miedo a cambiar?  ¿Tienes vergüenza? ¿No acabo de dejar en claro que todos somos iguales?

Cambia. Por ti y por nadie más.

Que sean estas letras las armas para poder ganar la batalla contra el cambio. Pero que sean sólo eso: las armas. Porque la fuerza y la voluntad sólo depende de aquel que de verdad anhela el cambio.

Cambia. Hay todo un mundo del otro lado del cambio.

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