5 canciones internacionales que marcaron mi infancia y la de cualquier rokerito que hoy ronde los 30

vidEntre fines de los 80’ y principios de los 90’ mis queridos hermanos mayores me metieron en el mundo del rock. Todavía recuerdo verlos con las camisas escocesas y los pañuelos en la cabeza e idolatrarlos. Era un culillo y quería ser como ellos, ¿¿a quien no le paso??

El mundo por esa época se dividía en tres géneros musicales muy marcados, el rock, el grunge y el pop “meloso”. Dentro de estos géneros había varias ramas, pero lo básico salía de ahí. Mis hermanos apuntaron para el lado del rock y, por ende, yo fui para ese lado.

Que podía saber yo lo que cantaban estos pelilargos yanquis, pero bueno la música comenzó a formar parte de mi vida a temprana edad.

El primer tema que me viene a la cabeza es de Poison. La banda liderada por Bret Michaels había sacado un cassete (sí, todavía eran cassetes) con el nombre “Flesh & Blood” y el pequeño Eros cantaba o mejor dicho, chamuyaba que cantaba, la siguiente canción a toda hora y en cualquier lugar.

¡¡¡Imagínense que en unas vacaciones en Chile con mi familia conseguí el cassete original y estaba como loco!!! ¿Habrá sido gracioso ver a un gordito de 6 años con peinado “lengüetazo e’ vaca” comprando un cassete de Poison? Algún chileno lo sabrá…

Por la misma época, aparecía un álbum mítico de portada negra. El mismo llevaba el nombre de la banda que lo grabó: Metallica. El disco incluía 12 canciones memorables, pero una me volvía loco. Entre el miedo que me provocaba el video, con ese viejo maléfico y la oración del pibito en medio de la canción… que quieren que les diga, me cagaba en las patas, pero me gustaba y lo mismo veía el video y lo mismo escuchaba la canción cada vez que podía. Si no lo descubrieron estoy hablando de “Enter Sandman”. Himno de muchos, para mí es, y seguirá siendo, un motivo más para recordar mi infancia rockera.

Este tema tiene un tinte más gracioso, pero la letra es una verdadera declaración de odio digno de una canción de rock.

El video tiene como protagonistas unas muñecas inflables, que a mi corta edad por ese entonces, no tenia idea para que servían y seguro pensé en tener un barrilete como ese algún día. La canción de la que hablo es “Everything About You” de Ugly Kid Joe.

Una bella forma de decirle a una mina TE ODIO y de paso escuchar un poco de rock.

Tiempo después termine dándome cuenta para que sirven las muñequitas aunque no he tenido el placer de compartir algo de tiempo con alguna… por ahora.

No les voy a mentir, creo que nadie que tenga entre 25 y 40 años en estos días puede negar que armó un lindo pogo con esta canción. Más allá que sea del palo del “grunge”, sinceramente al que no le gustaba “Smell Like Teen Spirit” era un boludo y el gordito Eros no entraba en el mundillo de los chotos…

Nirvana le dio un himno a los noventa y cualquier cosa que les pueda decir yo sobre este tema se cae de maduro. Esta canción le volaba la cabeza a cualquiera. Y el video, hecho con dos mangos seguramente, era lo que la juventud quería ver en esos momentos.

La fama y el éxito de Nirvana termino por llevarse a una mente perturbada como la de Kurt Cobain.

 

Para el final, me guardé algo realmente especial para mí. Mis hermanos eran fanáticos y tenían “Apettite” y “Lies”, ya me sabia de arriba abajo los temas de estos cassetes. Pero en el 91, la mejor banda de ese momento, Guns N’ Roses se fue al carajo y sacó Use Your Illusion I y II de forma simultanea.

Y sí, el pequeño Branquita se compró (o mejor dicho sus papis le compraron) los cassetes y sucumbió ante el hard rock, heavy, rock, blues, punk, glam y soft que mezclaban estas obras de arte.

Podría elegir cualquier tema y seguro que tendría más de un motivo para explicarles el por que, pero solo uno generaba tantas emociones en mi como nada hasta ese momento. La versión de “Don’t Cry” de Use Your Illusion I (existe otra versión en Use Your Illusion II, con otra letra) era el tema en cuestión.

Junto con un video de tintes cinematográficos y formando una trilogía con “November Rain” y “Estranged”, Axl dejaba volar su cabeza (y dinero), en una pieza magistral.

De este video, nada más imborrable que la imagen de Slash tocando la guitarra después de tirar su Mustang (con minita incluida) por un barranco, y después, despojándose de la Gibson.

¡¡¡Eso es Rock!!!

Cada etapa de mi vida tiene su soundtrack particular, este fue solo el comienzo, ¡¡¡que decir más que gracias a mis hermanos!!! 

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