¡El barrio está de fiesta!

¿Cuantas veces habré estado acostado  sin poder dormir a las 5 de la mañana, mientras oigo el ruido lejano de una fiesta?

Doy vueltas a un lado y a otro mientras escucho la tarantela de mierda o esas cumbias del año del culo, y tengo los ojos abiertos como platos, sin poder conciliar el sueño.

Poco a poco mi cabeza intenta trasladarse hasta ese lugar y a imaginarme lo que ocurre, imaginarme los personajes y los lugares, el cumpleañero y los invitados, así como en cada barrio menduco, como en cada calle de tierra…

22:00 PM.

Es el cumpleaños de William, quien sostiene que solo se llama “Willy”, porque en el barrio lo conocen así.

Su familia alquila el playón más cercano y comienzan con los preparativos y las compras: diez cajones de cerveza, seis vittone, seis Talca Cola, y tres damajuanas de vino, porque la gente va a tener sed, alegan.

El tío Alberto sale al patio y tira dos tiros al aire, cual cura con la campana para llamar a los fieles, que poco a poco se van haciendo presentes.

Cae la gorda Julieta con sus doce hijos y su novio Adrián, Rogelio el que recoge escombros y toda la muchachada: el Motoneta, el Chavo, el Chori, el Tripa Seca, el Al Capone, el Garra, el Bebe, el Walo con diez CD’S de cumbia y otros clásicos de Gary para levantarse alguna minita.

Las chicas:la Gladys,la Vanesa,la Cinthia, dos pibitas nuevas, con dos amigas mas,la María,la María2,la María3 yla María4, ésta última con una hija de dos años llamada María 5 (originales las chicas)

Todas las doñas y los don, que suman cincuenta, y tres perros callejeros que vieron luz y entraron.

El equipo AIWA esta conectado, las luces de colores están en sus respectivos lugares, los porrones están fríos, los fasos armados. Alguien presiona PLAY…y se armó la tercera guerra mundial.

Todos los muchachos atacan a las chicas con sus pasitos cumbieros y con su baile de manos mientras cantan el estribillo de alguna canción.

Las viejos toman vino del pico mientras las doñas solo una copita (que a las 2 de la mañana ya son cincuenta copitas).

El discjockey se pone anteojos negros y asiente con la cabeza lentamente, como si estuviera pinchando vinilo, cuando en realidad tiene un dedo en el play y otro en el volumen.

3:00 AM.

Descontrol total. La María 2 y la 4 están re en pedo y dando pasos en falso. A la Vanesay la María 3 las pusieron en  20 uñas (o en 4 como le dicen ) en un baldío cercano. El motoneta y el tripa seca salieron a hacer maldades por ahí. Y el resto, sigue con la faena…

Al discjockey se le acaba el reggaeton y la cumbia y tiene que recurrir a los boleros del año del orto. Camilo Sesto, Sandro, Palito Ortega y todos ellos, mientras observa las gestos de sorpresa de las doñas que emiten pequeños sonidos tipo “¡Ahhhhh!”, “Ohhhh….” Como si sufrieran pequeños orgasmos al escuchar a esos grandes de hace 50 años.

5:00 AM.

Los viejos arrasaron con todo, un tornado pasó por la heladera y ya no queda nada. Los culitos de alcohol que han quedado en los vasos ajenos son oro en polvo a esa hora de la madrugada.

Las doñas ya quieren irse, los nenes ya están durmiendo en camas improvisadas con tres sillas juntas y camperas arriba porque se están cagando de frío mal.

Los pibes ya se fueron a seguir la fiesta por ahí.

Y el discjockey todavía en pie, abre su portafolio, extrae un CD que brilla más que la luna y que deja enceguecidos a todos. Del otro lado y con tinta indeleble se lee la leyenda “tarantelas”, y el mundo se detiene.

El equipo de música se la ve venir y pone lo mejor de sí, sabe que los viejos van a delirar y la fiesta se va a alargar hasta las 7:00am.

El dj. de morondanga aprieta PLAY y el ruido inunda la noche mendocina a kilómetros de distancia, se cuela por las calles vacías, entra por las persianas cerradas y se introduce por mis oídos, haciéndomelos mierda.

Y aquí estoy donde empecé, ya casi dormido, pero aún no es suficiente. A la segunda vez quizás, quizás….

Hoy es el cumpleaños de William, quien sostiene que solo se llama “Willy”…

Escrito por Gusty Olivares para la sección:

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