Cidio y Su

Cidio era un tipo tranquilo, de pocas palabras, generalmente trataba de pasar desapercibido en las grandes reuniones. Solía leer mucho y gustaba de inventar castillos en los aires. Vivía un mundo paralelo de fantasías, donde albergaba sus más caros tesoros. De gesto adusto, paso cansino y  mirada extraviada, se escondía tras un par de grandes lentes de marco negro, que según su hermana mayor, le daban un aire de pensador.

Mucho se ha hablado en las últimas semanas de la desaparición física de un personaje del Mendolotudo al cual no recuerdo en este momento. Y creo que el gran alboroto se armó, puesto que su partida de este mundo fue voluntaria. Paracelso solía decir que quien se suicida de desesperación está inspirado por el diablo.

El engaño del suicidio. Uno sabe muchas veces cuando está haciendo lo correcto y cuando no. Muchos estarán familiarizados con las leyes del karma y demás teorías alternativas respecto a eso. Lógicamente el hecho de quitarse compulsivamente la propia vida, si bien puede aparecer en diversos momentos como la única salida o única solución, no es más que un escape. El problema que justamente tiene el escape, es que no soluciona las cosas, simplemente las esquiva y las posterga.

No quise empezar estas líneas con la salida fácil de que el suicidio es malo, porque uno se muere. Eso se lo dejo a los colegios y a los padres. Quisiera partir de la premisa objetiva de la duda. No saber, ni si el suicidio es positivo o negativo, e intentar buscar argumentos que respalden estas conclusiones. Esta vez deberé contradecir lo que supo decir la dueña de un corazón que quise conquistar; empiezo a escribir sabiendo el título y conociendo el final. Esta vez quiero sorprenderme a mi mismo.

Su era una chica muy extravagante, seductora a primera vista y encantadora a segunda. Exuberante en su andar y con aires de superioridad, trepadora y decidida. De padres muy exigentes y demandantes, la chica no daba nunca un paso atrás, ni medía las consecuencias de sus actos. Su frase de cabecera fue siempre “es preferible pedir perdón que permiso”.

El si al suicidio. Objetivamente podemos partir de la premisa de que en lo inmediato, quitarse la vida es una manera extraordinaria de llamar la atención de los demás y de castigar a aquellas personas que nos rodean para conseguir una venganza de algo que nos hicieron. También en el apartado de los pros, debemos destacar que el dramatismo y la escenificación, prácticamente superan cualquier tipo de muerte natural (a excepción de estrolarse en una Ferrari a 300 km/ph con una  estrella porno, contrala CasaRosada). Otra de las consecuencias positivas que se pueden rescatar del suicidio es la posibilidad de sortear momentáneamente un problema, obviamente con la seguridad de estar creando uno mucho mayor.

En cuanto a los aspectos negativos, es muy sencillo encontrar (o poner en contra) los aspectos nocivos de este tipo de reacciones aisladas, pero no quiero ahondar en ellos, puesto que también entiendo que es tarea de otros. Lo que si quiero analizar y poner de resalto es el lado positivo de “no suicidarse” cuando uno está dispuesto a hacerlo.

Entiendo que llegar al momento mismo de poner sobre el tapete la opción de terminar con la propia existencia, no debe ser nada sencillo. Sumado a esto, generalmente las personas que alcanzan este tipo de situaciones límites, padecen patologías psíquicas tales como, pánico, bipolaridad, esquizofrenia, o simple depresión. Por lo que rescato que aquella persona que estando en el vértice de su vida, a punto de concluir con ella y no lo lleva a cabo, comienza un proceso de curación y de evolución en su propio ser. Sostengo también que quien no se suicida, toma la decisión de enfrentar sus propios actos. Es un acto de valentía sin igual, es la cúspide de la pirámide de la existencia. La autoconservación.

Su necesitaba cambiar radicalmente de estilo de vida, pues este la estaba consumiendo, la reciente pelea con ese noviecito de un par de años estaba pasando factura. Cidio por su parte sabía que había llegado el momento de abrirse al mundo y conocer a esa personita especial, que le haría cambiar la forma gris de ver el mundo. Y como un mal chiste del destino, la vida los terminó cruzando en el momento incorrecto y bajo las circunstancias equivocadas.

Los suicidios son en esencia consecuencias sobre los individuos influenciados y contaminados por la sociedad que los rodea. Esas mismas sociedades son las que dejan entrever estos síntomas enfermizos, sobre todo en cuanto a la falta o insuficiencia de integración social, ya sea la excesiva o insuficiente del individuo en la colectividad. Por tanto el suicidio sería un hecho social

Un día la suerte (desgraciada) los encontró en la cabeza de un individuo común y corriente, con problemas comunes y corrientes y con soluciones comunes y corrientes. Pero esa combinación de Cidio y Su, de amor y odio, de confianza y de temor, de certezas y de dudas, de altos y bajos, lograría formar un torbellino que terminaría desencadenando en lo que todos temíamos. Otra víctima más de la propia esencia del hombre.

No supimos entenderte, no pudimos acompañarte, no quisimos ver la cruda realidad. Nunca pensamos que nos pasaría a nosotros. No alcanzamos a despedirnos, no volveremos a hablar. Dejaste un rastro de dudas y un siete en nuestros corazones. El sol no sale hoy, los pájaros cantan sus penas, fallamos todos esta vez, el día que voluntariamente la sangre abandonó tus venas.

La muerte no es buena ni mala, es simplemente eso. La muerte es gris. No trae cosas nuevas, ni permite alejarse de las viejas. La muerte es simplemente un estado más de la vida, como la adolescencia o la vejez. Ni Sanla Muerte, ni grandes velorios recordatorios. Pero sin dudas lo que realmente no es la muerte, es una solución.

Y una vez más miramos hacia el otro lado. Refinanciamos nuestras cuotas de la tarjeta. Vomitamos un poco para llegar bien al Verano. Gastamos recursos que no tenemos, en cosas que no necesitamos, para impresionar a gente a la cual no le importamos. Y otra noche más, la histeria se apodera de la pista central, miradas, gestos, inseguridades, traiciones, discriminación, burlas, apariencias y superficialidades. Hello kitten, welcome to the jungle.

 “Hace mucho tiempo que me hubiera suicidado de no haber leído en alguna parte que es un pecado quitarse voluntariamente la vida mientras pueda hacerse todavía una buena acción”… Ludwig van Beethoven.

Fuente de la imagen:
reflexionesentreamigos.blogspot.com/

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