Series yankis a la mendocina. Hoy: The Walking Dead

Hace un tiempo atrás escribí sobre algunas series populares de televisión  adaptándose a nuestra provincia. Arranqué con Friends, seguí por The Big Bang Theory y finalicé con That 70´s Show.

Pero en este “lapsus” me volvi pseudo fanático de The Walking Dead. En lo que a mí se refiere, nunca fui muy seguidor de pelotudeces de terror, justamente por eso, porque me parecen pelotudeces. Pero esta serie tiene, la temática de los zombies es distinta al resto.

No me voy a poner a explicar de qué se trata, sino que pasaría si The Walking Dead sucediera acá, en el corazón de nuestra provincia.

Imagino a Rick, que en este caso sería “Ricardo Pereyra”, como un policía de la seccional 9° de Villa Nueva, que lleva una vida común y corriente. Tiene una esposa llamada Lorena y un hijo, el Carlitos. El pibe es algo retraído porque en la escuela Sagrada Familia sus compañeritos lo molestan mucho a causa de la ocupación de su padre. Toda la familia vive en el barrio La Madera llevando una vida normal, peleando con la inflación, Ricardo hace horas extras trabajando en los partidos de la lepra para ganar unos mangos más, Lorena dejó de ir al Carrefour y se pasó al Atomito para que el sueldo rinda, etc.

Como les contaba, llevaban una vida normal, hasta que… de repente Ricardo se despierta en una camilla del Hospital Central, sin entender que estaba pasando. Confundido y ajetreado llama a la enfermera, pero nadie aparece. Decide levantarse de la camilla y con mucho esfuerzo sale al pasillo y la escena desolada del hospital lo confunde aún más. Luces a medio encender, puertas cayéndose, cables colgando… la imagen típica y diaria de ese hospital, asi que hasta el momento no veía nada raro.

Lo que más le extrañaba era la ausencia total de personas. ¿Qué estaba pasando? ¿Era feriado? ¿Había alguna marcha en la peatonal? Ese era el principio de un 23 preguntas que se hizo así mismo.

En el momento que pasa por la recepción del hospital, ve un teléfono celular e intenta llamar a su casa. Apenas marca una voz aparece… “Movistar no dispone de crédito para realizar la llamada, por favor, realice una nueva recarga”. Mierda.

Se aproxima a uno fijo y logra comunicarse.

Tuuuuu —- Tuuuuu —- Tuuuuu
– ¿Hola?
– ¡Hola Carlitos! ¡Soy yo, tu padre!
– Ha… hola pá… ¿Qué querés?
– ¿Cómo que quiero? ¿DECIME QUE ESTÁ PASANDO? ¿DÓNDE ESTÁN TODOS?
– Emm… no sé pá, el tio Fede esta acá. Va, acá no, en la pieza con la má. Hace como una hora están metidos ahí. ¡PÁ! ¡No sabés que buena Play 3 me trajo el tio Fede!

En ese momento un frio recorrió su espalda. ¿Podía ser posible que su amigo, su compañero de trabajo, el sub oficial Federico Laguna se esté empomando a su mujer? ¿La disfunción eréctil que lo perturba de hace años habrá tenido algo que ver? No lo sabía, pero tenía que averiguarlo.

Y es así como sale del hospital, y el paisaje era desolador. Se respiraba un aire de domingo a las 3 de la tarde. Ni un alma en la calle.

Sale corriendo hacia el lado de la terminal y…

El espanto y pánico se apoderó de él. De repente sus temores más grandes comenzaron a resurgir cual niño de 4 años frente a la oscuridad. No sabía cómo actuar. No sabía qué hacer. No sabía para donde correr. Simplemente se quedó paralizado.

Ricardo se había topado frente a un grupo de peronistas walkers que al grito de “Perón Perón que grande sos” estaban deseosos y hambrientos de Fútbol para Todos, planes sociales y butacas para la película de Néstor.

Necesitaba salir corriendo de ahí. Es así como justo de topa con una peronista que dormía la siesta en una vereda y le roba la bicicleta.

La saga transcurre durante 3 temporadas en las que en el medio logran armar un grupo con el que recorren y buscan lugares para estar a salvo. Algunos de ellos perecerán tentados por walkers peronistas que seducirán con recitales gratuitos, programas de subvención y dvd´s con todos los capítulos de 6,7,8.

Por momentos creerán encontrar la paz y tranquilidad en una finca ubicada en kilómetro 8, pero esto se acabará cuando descubran que a pocos metros de ahí, existe un galpón lleno de peronistas; familiares de los dueños del lugar convertidos hacia esa religión.

Algunos de los integrantes del grupo deciden irse a una especie de fuerte armado en el Barrio Dalvian, donde su gobernador, Daniel V. intenta mantener el orden y la paz a cualquier costo, simplemente para mantener su utopía de multimedios.

Luego, el resto de los integrantes, Lorena, Carlitos, Gaspar (un Papá Noel que trabajaba para Foto Charles), “El Chino” (un ex empleado del supermercado “Oriente”), las hijas de Gaspar que entre las dos se mueven al chino, y por supuesto Ricardo, encontrarán la cárcel Bologne Sur Mer totalmente abandonada, ya que todos los presos fueron llevados a distintos actos patrios y es ahí donde se asentarán por un buen rato.

También podes leer:
Series yankis a la mendocina. Hoy: That ’70s Show
Series yankis a la mendocina. Hoy: The Big Bang Theory
Series yankis a la mendocina. Hoy: Friends 

El año pasado escribíamos:
Típicos personajes del casino

TAGS: