Es un buen tipo mi gobernador. Más allá de que estudió una carrera donde tarde o temprano terminás cagando a alguien, más allá de que defiende, promueve e intenta instaurar la minería en nuestra provincia y más allá de que está chupando las medias necesarias para ser tenido en cuenta en la próxima fórmula presidencial para el kirchnerismo, Paco Pérez es un buen tipo.

Está bien. Realmente las cosas no han cambiado mucho, la “sensación” de inseguridad nos sigue teniendo con una mano adelante y una atrás, el cambio de moneda nos está acortando las vacaciones, el aumento paulatino del boleto del micro es alarmante y las cadenas nacionales son desesperantes.

Pero estoy preocupado. Quizás desde este fin de semana Paco Pérez anda desayunando frula y está haciendo pelotudeces.

Es que expresó que está trabajando para traer a Mendoza al Indio Solari, el músico argentino más convocante del país. Un recital del Indio está más bueno que comer y garchar al mismo tiempo, que un choripán después del boliche, que pegarle unas nalgadas a la seño, que hacerle cosquillas a un mudo, que tocar los timbres de Pamela David y no salir corriendo, que acostarse (nuevamente) con la hermana Don Rata.

Bailar al ritmo de 100.000 personas es sentirse argentino. No ese argentino piola, chorro, vivo. Sino ese argentino que quiere a la celeste y blanca. Ese argentino que vive y deja vivir, que no cree en el “hay que matarlos a todos”, que levanta su cerveza bien fría y grita “Callejeros inocentes”, que no apoya ni apoyará una dictadura, una bala, un gatillo fácil.

Me da ternura Paco Pérez. Ya olvidó que los operativos de seguridad de Carlos Aranda dejan mucho que desear. Primero vimos a argentinos golpeando a los chilenos en las tribunas de un Sudamericano Sub 20 (se está realizando en nuestra provincia, por si no lo sabían), después vimos a los mala leche e irrelevantes de Gimnasia queriendo empañar la fiesta que se hizo en la otra heladera ubicada en el Parque General San Martín donde Independiente Rivadavia festejó sus 100 años de vida (y de muerte) y, para terminar, ni siquiera se pudo controlar una venta de entradas para el superclásico.

El recital del Indio en nuestra provincia es un mal chiste. No estamos preparados para recibir rock del bueno, gente que realiza campamentos ricoteros, gente que hace maratones de cerveza pero que no agrede ni es violento con los “locales”. Imagino a la rubiecita de Cariló bailando Criminal Mambo y me dan ganas de saltar del segundo piso de espalda, imagino al boludito de la Hilux indignado porque no encuentra estacionamiento, imagino a los tombinos persiguiendo a los sanjuaninos, a los chacareros persiguiendo a los Cruzados y a los huracanenses persiguiendo a todos y a sí mismos.

Quizás el gobernador nos imagina como a sus hijos y como todo padre siempre piensa lo mejor de ellos. Quizás cree que estamos madurando, que nos merecemos y que estamos preparados para recibir al país en nuestra provincia.

Pero no, Paco. No lo estamos. Lamentablemente en Mendoza no hemos aprendido de la experiencia. Lamentablemente, Mendoza es más careta que ricotera.

¿Y vos que pensas? Les dejo una encuesta cerrada pero la idea es armar un debate abierto sobre este tema acá mismo… escucho opiniones.

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