Noventosos: la época dorada del Argentino promedio

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Mientras suena La Bouche de fondo, las primeras letras comienzan a escaparse de mi consciente inconsciente. Después de mi regreso del mundo de los tomuer, lo primero que quise burilar fueron unos parrafitos para honrar una de las grandes épocas de la historia de la humanidad, ¡los 90’s!

Ante todo quiero aclarar que no voy a hacer una nota empalagosa rememorando los recuerdos que teníamos de chicos como la forrada esa de Pergolini. Una vez realizada la mentada salvedad, podremos encarar como corresponde, la que fuera para muchos de nosotros, nuestra época dorada. Y si no fue tu mejor época es porque simplemente sos un viejo choto al que se le volaron las chapas y la onda, o un pendejo culo cagado que no tiene idea donde carajo está parado y quiere sacar el DNI para votarla a la cornuda de Kretina.

Claro que si campeón, vos y yo somos lo que hoy somos gracias a lo que mayormente mamamos entre 1990 y 1999. Sabemos muy bien lo que es la onda, porque nos criamos en los 90’s vistiéndonos como el orto y lo mejor del caso es que nos sentíamos los tipos más cool del planeta, culpa de MTV y su violenta influencia en nuestra manera de ser.

Siempre sostuve que los que tenemos entre 25 y 35 años somos la generación MTV, crecimos frente al popular canal joven de música que nos arruinó la cabeza con sus propagandas locas y sus videos demoledores. Obviamente que para la gente horrible que escuchaba música pésima estaba la opción de Much Music. MTV, antes de convertirse en la basura que es hoy, simil E! Entertainment, era un respetable canal, que como su nombre lo indica, se dedicaba a la música. Hoy se dedica a que unas putitas de 15 años puedan cojerse al noviecito en su Fiesta de 15, o a cumplirle los sueños a obesos llenos de granos, empaquetarlos y convertirlos en una Boys Band.

En cuanto a Much Music, ese canal no tenía desperdicio. Pasaban la peor música, era para chimbas (así les decíamos a los negros de mierda en aquel entonces), lo tenían al forro de Santiago Del Moro, cuando era pendejo. Imagínense que si es un boludo insoportable ahora, lo que era cuando tenía veinticortos. Y para culminar tenían un programa de lo mas decadente que se llamaba “Cupido, en contra de las apariencias y a favor del corazón”, donde un grupo de androides andróginos se presentaban para encontrar el amor. Si tienen tiempo bájense un capítulo, es mejor que Hugo Torrente.

En cuanto a la música en sí los noventas fueron el auge de grandes bandas de rock que luego se catapultaron al estrellato y se convirtieron en grandes clásicos, como es el caso de Guns N’ Roses, U2, Oasis, Red Hot Chilli Peppers entre otros. También dio pie a la creación de nuevas bandas rockeritas que luego estallarían en el furor del Nu Garage, como Limp Bizkit, Green Day, Blink 182 y Offspring entre otras. Sin dudas que el Rock fue la vedette de los 90’s pero también vio crecer en gran medida la música dance, de la mano de Corona, La Bouche, Mr. President, Dr. Alban y tantos otros.

Lamentablemente también le dio cabida a desgracias de la talla de Backstreet Boys, N’sync, Five, 98 Degrees y otras mariconeadas poperas por el estilo. Otra de las grandes catástrofes de la música noventosa, pero que extrañamente todos bailábamos, era la cumbia y el cuarteto. Esta década es la culpable de haber dejado entrar esa música del infierno a nuestras vidas y lo hicieron con todo el estilo de la mano de Comanche, Grupo Sombras, Rodrigo, Volcán y otra serie de impresentables tocando un rallador de queso y batiendo su melenas en el programa de Hernán Caire mientras hacían playback.

Párrafo aparte para los bandas bizarras del estilo de Vilma Palma e Vampiros, CAE, Machito Ponce, El Símbolo, Los Sultanes y otra sarta de payasadas con ritmos pegadizos simil Auténticos Decadentes, que por alguna extraña razón se hacían presentes hasta en los boliches y fiestas mas top de la época. Y un destacado apartado para una gran banda como Roxette.

En cuanto a la programación de la época era impagable ver las primeras novelas teens como La Banda del Golden Rocket, en la que actuaba Adrián Suar, Diego Torres, Araceli Gonzalez, que después daría cabida a novelas del tipo de Verano del 98, Amigovios, Montaña Rusa etc. Mario Pergolini era realmente divertido y hacía unos programas bárbaros llamados La TV ataca y Hacelo X mi. Tinelli era un goma bárbaro que hacía Video Match y curiosamente ¡también era divertido! Nos emocionábamos con Grande Pa y las tardes eran de Cris Morena y Jugate Conmigo. Inventamos Los Simpsons, Friends y HBO. ¡Sorbela!

Nuestro estilo de vida lógicamente era mejor porque teníamos políticos menos peores. Eran terribles chorros como los de ahora, pero en menor escala. Durante los 90’s disfrutamos en nuestro país de un sistema capitalista salvaje de libre comercio y paridad del dólar con el peso. Traducido al criollo, éramos todos falsamente ricos, o por lo menos la gente que trabajaba. No había pseudos socialismos asistencialistas. Los fracasados que ahora reciben planes y ayuda social, antes se llegaban a cagar por vagos. Era prácticamente el paraíso. Viajábamos a todos lados y hacíamos estragos. Estaba el famoso “deme 2” de los argentinos en Miami, los viajes por dos mangos al Caribe, todos conocimos Brasil y pegamos las vacaciones Reñacalotudas con cinco violetas para quince días. La fiesta menemista de la pizza con champagne. El porrón a peso, el Marlboro box a 1,60 y el litro de gas oil a 0.35. La dolce vitta.

En cuanto a la moda algo habíamos adelantado, estábamos muy influenciados por las tendencias norteamericanas y comenzamos a vestirnos como ellos, o sea, como terribles nabos. Basta con recordar los jumpers de las chicas, los borceguíes, las zapatillas con plataforma, los jeans nevados, las camperas de cuero, los tatuajes tribales, las letras chinas (literalmente), las innumerables pulseritas de las distintas marcas, todo tipo de colgantes, anillos, aritos, pañuelos, parecíamos un arbolito de navidad. Las remeras tarimeras, y los jeans elastizados, los pantalones tiro alto, los famosos pantalones bali, las zapatillas deportivas con jeans. Incluso usábamos lentes de sol en el boliche… éramos unos bobinas totales. Pero lo bueno del caso es que después de haber experimentado esa desgracia y haber tomado fotografías, pudimos revertir el tema y ser ahora Cancheros (como el búho del Banco Hipotecario).

Para ir culminando esta nota que bien podría ser eterna, tenemos que destacar que si bien los 90’s no tuvieron la onda loca de los 70’s cuando empezaron a experimentar con las primeras drogas divertidas y se sacaron el palo del orto, ni tuvieron el glamour impresionante que desplegó la década de los 80’s con su homosexualismo desenfrenado, sus largos pelos batidos y sus atuendos brillantes de cuero ajustados, fue una época de aggiornamiento en el primer mundo, con sus pro y sus contras, y una época donde el mundo mismo comenzó a volverse mas trasgresor y terminar cagándola por completo a partir de la era cibernética del Y2K. Todavía recuerdo el julepe que tenía todo el mundo por el famoso cambio de milenio y el efecto que podía llegar a tener en los sistemas  de las computadoras de todas las organizaciones.

Y los personajes, los jueguitos, las grandes pelis taquilleras, etc. Por esto y mucho más creo que los 90’s ¡fue una década para recordar!

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