Fútbol, barrabravas y corrupción, con guita de todos

Después de ver los últimos encuentros disputados en el torneo de primera División, los argentinos nos preguntamos ¿hasta cuándo vamos a ver estos personajes, que lamentablemente saltan del anonimato a ser famosos conocidos? Solo un par de gatos, ¿representan a las verdaderas hinchadas?

Los casos de los barras de River en Córdoba, a posterior en el estadio Monumental, el apriete de los hinchas de Racing a sus jugadores, las amenazas de muerte a la dirigencia del Rojo de Avellaneda, las muertes de hinchas de San Lorenzo, Chacarita, Los Andes, Godoy Cruz a manos de salvajes, denota una era de delincuentes que se hacen llamar hinchas. Sin ir más lejos en Mendoza, los “Barras” de la Lepra mendocina, increparon a sus jugadores, los agredieron y destrozaron cuanto obstáculo se le atravesaba por su lugar, son temas muy puntuales que deberían ser investigados con mucha cautela.

Ver a un grande como River Plate, descender a la B Nacional, fue algo muy triste para el pueblo millonario, para el asombro del mundo entero, y para mí en particular, a pesar de ser Bostero. Un grande del fútbol mundial caía de pie en su propia cancha, el gigante de nuestro país necesitaba ganar por dos goles y apenas empataba ante Belgrano de Córdoba. Como se esperaba hubo graves incidentes en el estadio y en las adyacencias. Histórico DÍA del fútbol argentino. Por primera vez en 110 años de gloriosa historia, el reconocido club de Nuñez jugaría en la segunda categoría. Un 23 de junio de 2012, con dos goles de Trezeguet, River ganó el título y volvió a Primera.

Volvamos al presente y a la realidad del Club de Avellaneda, Independiente. El Rey de copas, el equipo del pelado Ricardo Bochini, Daniel Bertoni, Jorge Burruchaga, Arsenio Erico, el Kun Aguero entre otras figuras, está por correr con la misma suerte que su par, River.

Saquemos la calculadora roja, Independiente está en la cuerda floja. La ecuación es simple: si el Rojo empata o pierde ante River y tanto Quilmes como Argentinos vencen en sus respectivos partidos ante Arsenal y San Lorenzo, la próxima temporada el club de Villa Domínico jugará en la B Nacional.

En un “supuesto” descenso, sabemos que el verdadero HINCHA morirá por dentro, los sentimientos de impotencia serán los primeros en aparecer, con esas ganas de entrar a jugar a la cancha y gritar ¡¡¡NO!!! vos te quedás, patear la pelota y que la red de ese arco que tanto les negó el grito sagrado se infle como los pulmones de aquellos hinchas presentes en aquel partido de Argentina vs Inglaterra en el 86, el sueño de permanecer nunca lo perderán hasta que el silbato de Laverni anuncie el final del partido, derramarán lágrimas de sangre ,de dolor, amor y pasión.

El barrabrava en cambio, tendrá pensamientos de odio, maldad y un comportamiento soez, intentará calmar su ira contra su club, el club de sus amores, el club que le da de comer, porque sus ingresos se verán disminuidos, saldrán a la calle como lobos hambrientos, sedientos de venganza vacía, vandalismo, piedras, tiros, dolor, gritos. El Diablo estará llorando lágrimas de fuego, azufre, lava… una vez más el cielo se teñirá de desconsuelo.

En lo personal creo que los barrabravas, en la gran mayoría son un grupo minúsculo de inadaptados, pretenden vivir del club y sin trabajar, si a esto sumamos un presidente que no toma cartas en el asunto y se presta para ciertos negociados tenemos un detonante muy peligroso.

Pero la hinchada es otra cosa, la hinchada es fiesta, es la familia entera, es alegría por ganar, resignación por perder, es disfrutar del fútbol, es cada uno de nosotros, es en definitiva todo lo bueno de éste deporte que lamentablemente oscurecen ese grupito choto y un presidente que lo permite.

Hecha esta aclaración digo que los barrabravas son cualquiera, porque aunque no llegasen a generar violencia en muchos casos, pretenden vivir como parásitos del club que supuestamente aman, y la hinchada más peligrosa es ninguna.

El fútbol argentino, en su gran mayoría, ha cambiado, la corrupción se ha infiltrado hasta la médula, dado de manifiesto que los dirigentes están de paso, no son hinchas, la Asociación del Fútbol Argentino está corrompida por la avaricia, por el poder, por la guita. El presente afirma que todo se arregla con plata, pasajes, trapos, traslados, entradas, falopa…todo.

Yo me pregunto… ¿se compran árbitros con el dinero de los impuestos? ¿Se arreglan partidos? ¿Se paga a barrabravas como mano de obra? ¿Se enriquecen dirigentes, entrenadores y futbolistas con los negociados? ¿Se compran pasajes a Japón, México, Colombia, Ecuador o Brasil a barrabravas-delincuentes-asesinos?

Estos cuestionamientos pelotudos míos pueden parecer exagerados. Y tal vez lo sean. Pero corresponde exigir respuestas, no sólo porque me lo pregunto yo, sino porque con las actuales reglas de juego, el Estado nacional también juega. Es que el Fútbol Para Todos, se hace con la plata de todos.