Hace 20 años atrás, cuando apenas era un monaguillo al servicio del Reverendo Hernán Diego Pedriel, entre sus muchas enseñanzas y las horas que pasamos a solas leyendo la Biblia, aprendí a ver al Diablo en tantos lugares que a veces eran imposible de descifrar a simple vista, sin una mirada crítica como la de los cristianos. De toda la educación que recibí, la que más me ayudo a entender la guerra entre Dios y el Señor Oscuro sobre el trono oscuro en las Tierras del inframundo donde se extienden las sombras, fue el Ajedrez.

¿Qué es el Ajedrez?

El ajedrez es el deporte donde mayor influencia Dios tiene. Solo aquellos que más rezan y creen son capaces de dominar hasta los secretos más maravillosos del juego. Como un rayo de luz frente a los ojos aparecen las mejores combinaciones ganadoras. Los ateos no pueden ser campeones del mundo porque siempre perderán ante un servidor de Dios.

Fue inventado por el rey Alfonso X el Sabio sin influencia de ningún tipo, absolutamente todo idea de él. Se propagó con el catolicismo por todo el mundo durante la expansión del imperio español y la influencia de los diferentes Papas ubicados en el Vaticano y la influencia de Italia en gran parte del reino de Dios.

¿Cómo se juega?

El jugador católico debe escoger las piezas blancas, que representan la bondad y el cielo, para derrotar al ateo / científico / verdulero / satanista que utilizará las piezas negras, que representan la maldad y el infierno. Y el objetivo es asesinar al rey satánico para que se pudra en las llamas del averno. Si nuestra fe no es completa o tenemos dudas en nuestro corazón será nuestro rey el que muera y vaya al cielo. Cada jugador tiene 16 piezas, las blancas: peones, torres, caballos, alfiles, reina y rey y las negras: peones infernales, torres infernales, caballos infernales, alfiles infernales, reina infernal y rey infernal.

Para asesinar al rey contrario se juega una vez cada uno, a veces por tiempo, y se acomodan las fuerzas para hacer una combinación ganadora.

A veces se piensa que la reina es la más poderosa por su gran capacidad de movimiento, pero estos movimientos son propios de la histericia, solo está al servicio del rey y puede ser fácilmente sacrificada para lograr la victoria, como cualquier mujer.

¿Cuáles son los peligros del ajedrez?

El principal peligro es la forma del peón, muchas cartas se han escrito al respecto a las empresas que desarrollan estos juegos, pero los siguen haciendo con forma de pene. Sin duda estas empresas como Royal, San Remo, Staunton, etc. son manejadas por empresarios satánicos que quieren que pequemos al tocar ese objeto, es bueno persignarse cada vez que se toca un peón y azotarse si este peón llega a la octava fila donde se convertirá en reina.

Mientras crecía y aprendía el juego pensaba que el alfil tenía forma de pene, sin embargo el Reverendo H.D.P. me mostró que no era la misma forma y que el alfil representaba al sombrero de los obispos, incluso en inglés su nombre es Bishop (obispo en el idioma satánico).

Pero los peores peligros no están en la forma de las piezas sino en la forma de jugar. Se puede entrar en zonas satánicas desde la primera jugada, pero para tener una idea más concreta sobre esto hay que mirar el listado ECO (Educación Católica Optimizada) de aperturas.

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Aperturas_de_ajedrez

Gracias a esta clasificación se pueden esquivar las partidas satánicas que buscará el negro. Ubicadas de la A a la E y del 00 al 99 están bien identificadas y con solo leer el nombre uno se da cuenta cuales tienen sus raíces en llamas infernales.

Las de código A son las más infernales, las aperturas irregulares como la Anderssen y Dunstz ubicadas en el 00 son todavía peores. Y las otras no se quedan atras, Bird, Reti, Larssen y ¡¡¡todas las inglesas y holandeses!!! Nunca empezar con estas aperturas, arriesgaremos nuestras almas, nos guiarán directamente a las profundidades cavernosas, mal olientes y venosas del maligno. Y se debe hacer una mención especial a la apertura A25 que es la que más puede confundir a los incautos, ya que esta tiene el nombre de una de las church-aproved, la Siciliana (o italiana), mas esta no es una verdadera siciliana…. ¡¡¡es una siciliana invertida!!! o sea, ¡¡¡homosexual!!!

Dentro de las B está uno de los grupos católicamente correcto que son las Sicilianas o italianas a partir de la B20. Como se sabe en Italia se encuentra el centro universal de Dios, o sea el Vaticano. De todas formas las huestes de aquel que no debe ser nombrado atacarán a la santidad de la casita del heredero apostólico de Jesús con variantes satánicas como la B70 o “variante Dragón” y otras con nombres satánicos como Najdorf o Scheveningen. Todas las anteriores a la B20 son diabólicas principalmente el grupo de las Caro-Kann. El adventista del séptimo día Robert “Bobby” Fisher nos dejó muchas enseñanzas sobre como derrotarla.

En las C está la apertura que obviamente Dios mismo le enseño a Ruy Lopez, conocida como española, hogar de la santa Inquisición. De la C60 en adelante cualquiera puede ser jugada cristianamente sin ninguna preocupación. Excepto quizás la C97 o Chigorín. Luego está el gambito de rey que como todo en la realeza es bueno y correcto, de sangre azul, noble y perfecto. Especial mención debe hacerse a las ubicadas entre la C00 y C19, todas estas nos llevaran al averno por ser francesas…. y como se sabe la capital de Francia, París, tiene un monumento fálico ubicado en el centro de la ciudad, la Torre Eiffel.

En las D está el gámbito de dama…. no es necesario agregar nada más.

En las E están las indias… mujeres y paganas… ni siquiera la india de rey puede considerarse. Salven sus almas y no elijan nunca una de este grupo.

Saliendo de las aperturas hay otras jugadas que son consideras satánicas por si solas. Caballo c 6 por ejemplo: Cc6 o “ce ce seis” ¡¡¡el número de la BESTIA!!!

También partidas enteras como “La Inmortal” ya que se sabe que el único inmortal es Dios.

¿Cómo permanecer seguro jugando al ajedrez?

Evitar todas las aperturas satánicas. Nunca jugar Caballo c 6. Durante el medio juego aprovechar cualquier ventaja como columnas y diagonales abiertas, piezas sobrecargadas, ataques rayos X, ataques dobles, ataques descubiertos. Ganar cualquier ventaja posicional o material es importante. Al acercarse a los finales centrar el rey y cortar hacia los bordes al rey contrario. Orar. Y si nada de esto funciona una patada católica a los genitales del oponente hará un buen trabajo.

¡¡¡Saludos católicos!!! ¡¡¡Más católicos que de costumbre!!! ¡¡¡O sea Saludos Súper Católicos!!!

   

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