Aprendiendo a diferenciar el amor del dolor

El viernes a las 3:45 de la mañana me sonó el celular, me pareció súper raro que alguien me estuviera llamando a esa hora. Apenas atendí me di cuenta que del otro lado había una persona llorando, y esa persona era mi amiga Laura. Me conto que se había juntado con Franco, el chico del que ella esta perdidamente enamorada. Franco vive en su mundo y sinceramente le da igual si ella vive o no, si es feliz o no, y lo que pueda llegar a sentir por él. Este muchacho solo acude a mi amiga cuando se siente solo y tiene ganas de ponerla. Laurita, sabe que esto es así, pero siempre accede a lo que él quiere, solo para poder verlo, para poder estar un rato con él.

En fin, con Laura hablamos hasta las 5 de la mañana, y ¿De qué hablamos? De amor. Ella me dijo que no quería volver a enamorarse nunca más, que el amor es lo peor, que el amor duele.

Todos dicen que el amor duele, pero eso no es cierto. La soledad duele, el rechazo duele, perder a alguien duele, la envidia duele. Todos confunden estas cosas con el amor, pero la realidad es que el amor es la única cosa en el mundo que cubre todo el dolor y hace sentir a alguien maravilloso otra vez, te hace sentir grande, importante. El amor es la única cosa en el mundo que no duele.

Vivimos confundiendo amor con dolor, cuando se supone que enamorarse tiene que ser algo lindo, algo que nos haga bien. El problema es que nos enamoramos de las personas equivocadas, ya sea porque no nos quiere, porque esta con otro, porque me dejo, porque hace cosas que nos lastiman.

A todos nos gusta sentirnos bien, sentirnos queridos, estar con alguien, ¿pero hace falta sufrir tanto para tener eso?

Como le dije a Laurita, a veces es mejor olvidarse de lo que uno siente y acordarse lo que uno vale, y creo que ella vale mucho como para ser usada por flaco una vez al mes. Creo que vale lo suficiente como para encontrar a alguien que la quiera, que la quiera de verdad, que la cuide, la respete y la espere.

Aprendamos a diferenciar, amor de dolor, aprendamos a querernos más, y a dejar atrás lo que nos hace mal.