Fauna y Flora de Mendoza: El Pelado Buena Onda

Este, prometo solemnemente, es la última entrega de la Fauna y Flora de Mendoza. Quizás, es una de las etnias mas ocultas dentro de la noche mendocina. Su nombre nos da la idea de un tipo que la vida decidió volarle las chapas y poco más. En nuestra humilde y tercera (¿la tercera es la vencida?) entrega damos comienzo a la descripción socio científica llamada: El Pelado Buena Onda.

Alto, altísimo, el Pelado Buena Onda conviene que además de medir mas de 1,80m esté un poco trabado. O gordo, según la calaña del lugar. El Pelado Buena Onda se calza siempre campera de cuero, jeans apretados y unos zapatos que rematan en punta y que te hacen doler los pies de solo verlos. Utiliza gafas negras durante el día y algunos hasta de noche, pero pocas veces se las ponen en los ojos, prefiriendo tapar la frente de los rayos UV. Anda siempre con el ceño fruncido ensayando una mirada que te señala que algo está a punto de pasar. Siempre.

Aparentemente, los Pelados Buena Onda nacen con 30 años, que sus documentos digan que tienen menos de esa edad es una sutileza. Llegando a creerse que son medio parientes de los vampiros, los Pelados Buena Onda se mantienen con el mismo aspecto de tener 30 años hasta que llegan a los 80 y mueren. El Pelado Buena Onda jamás envejece, vive en los boliches levantándose minas de SIEMPRE 18 años. No importa si él tiene 25 o 94, SIEMPRE atina a casos donde peligra con arresto y cárcel.

No necesariamente debe ser pelado, pero le aporta estilo. Paparulos que cumplieron 18 años o los pelaron por pelotudeces tales como recibirse de físicos nucleares tratan de ser Pelados Buena Onda por el solo hecho de no tener pelo en la cabeza, pero el resultado es tristísimo. Para ser Pelado Buena Onda, se debe nacer siendo Pelado Buena Onda. Con una afeitadita a la capocha no arreglamos nada, master.

Si usted, joven calvo menduco quiere integrar la Logia de los Pelados Buena Onda, debe entender que el primer requisito es estar siempre arriba. No sabemos bien porque, pero el Pelado Buena Onda tiene como misión en este mundo aportarle optimismo a cualquier situación en la que se encuentre. Vos vas al boliche y rápidamente te encontras con que el epicentro de la cuestión bailable es el Pelado. Todos pasan por al lado al grito de: “¡Ey Pelado!” mientras esa bocha blanca y lustrosa se mueve con su traguito que nadie sabe bien qué es y comienza a recorrer el lugar haciendo ademanes y saludos rarísimos. Va pasando la noche, y el dominio peladistico sobre la pista comienza a hacerse más y más notorio. Aquí se luce el Alto Pelado de Elite, una sub raza superior que además de los talentos innatos del Pelado Buena Onda, posee una capacidad que solo tienen ellos y los putos: el bailar bien. El Pelado Buena Onda de Elite baila mientras su sequito lo mira y le sonríe, hasta algún desaforado lo aplaude al grito de “¡Pelaaadoooo!, ¡Pelaaadoooo!”.

Al ir finalizando la noche, gotas de sudor corren por la frente del pelado y por toda su cabeza. Esto, contrario a lo que le pasaría a cualquier mortal, es un toque de distinción entre los pelados, como cual medallas de guerra. El Pelado se apoya en la barra mientras habla con su sequito de admiradores o con la barman de turno, las cuales todas conocen al pelado. Es vital señalar que el Pelado Buena Onda siempre conoce al barman, al de la taquilla, al jefe del boliche, al jefe del jefe del boliche, a la vieja del jefe del jefe del boliche, etc. La gente se acerca y trata de ser amistoso con él, le sonríen y hasta le toca la cabeza como quien frota una lámpara. Se cree que las personas que tocan al Pelado Buena Onda en la cabeza tienen 7 años de buena suerte o algo parecido, pero a este informe no le consta.

La movilidad del Pelado Buena Onda depende mucho del clima. En las noches de verano, tiene debilidad por las motos grandes, con mucho ruido y detalles en cuero a tono con el brillo lustroso onda Blem de la pelada. Un Buen Pelado Buena Onda jamás usa casco.

En noches más frías, este espécimen opta por algún auto medio tunning con buen gusto. Siempre vidrios polarizados y con la música muy alta. Podes distinguir a un Pelado Buena Onda manejando su auto porque mientras se acerca escuchas los vidrios que parecen que van a saltar a la mierda al ritmo de un “brmmm, brmm, brmmmm” bastante hipnótico.

En las previas, un Pelado Buena Onda debe opinar de todo. Te discute que minas hay que cogerse, cuales no y de yapa te tira las causas y consecuencias de la Revolución Carmesí de los Indios Italocoreanos del Sur, todo en 10 minutos y hasta quizás en una misma oración. Para discusiones, metejones y bardos varios siempre te utiliza la frase: “te lo digo yo, yo que aprendí de cuando fui de viaje a Singapur…”, hasta para discutir la formación de Ferro del ´87.

El Pelado Buena onda rara vez tiene novia, esto nos lleva a pensar dos cosas: o levanta mucho o bien tiene menos sex appeal que pizza de mondongo. De cualquier forma, cuando lo cruzas con alguna mina, siempre te la presenta tipo: “-Franco te presento a ´mi amiga´”. Y vos nos sabes si te quiere decir que es su amiga, que se la está re garchando y nada más, que se la quiere garchar pero que la mina no está ni ahí y lo acompaña de onda, que es novia de otro y este está de despechador, o todo eso junto. Todo en el Pelado Buena Onda tiene un aura interesante, como si todo estuviese a punto de “ponerse”. Vos sabes que alrededor del Pelado Buena Onda hay mística, hay farra, algo va a pasar. Bah, no lo sabes, pero lo percibís. Estas como una ostra tirado en el parque con tus amigos y si pasa un Pelado Buena Onda vos sabes que algo se está por ir a la mierda. No sabes bien que, a lo mejor lluevan minas en bolas, caiga el camión de la fiesta Quilmes, no se algo, pero si apareció el dolape es clavado que algo pasa.

Los Pelados Patovicas, son probablemente primos de estos pelados pero tienen como diferencia que todos queremos que siempre los re caguen a trompadas. Son unos seres nefastos, siempre con acento porteño aunque hayan nacido en el Principado Lasherindio y tiene como norma general romperte las pelotas. Este informe no tiene muy en claro si estos muchachos cobran extras por tratarte para el orto, o si es un extra que hacen ad honorem. Algunos informantes comentan que lo hacen porque son (o fueron) Pelados Buena Onda que ahora se embolan con carita de pelotudos en la entrada del boliche y a través de los años han aprendido a odiar todo aquel ser que se atreva a poner un pie en la entrada.

Entre paréntesis: No importa muy bien con quien esta peleando el patovica, siempre queremos que pierda, el los sabe y todos lo sabemos, es un pacto implícito que lo viven aquellas almas afortunadas que se quedan viendo el espectáculo en la entrada del boliche. Es un “detrás de escena” hermoso que vale la pena mirar, sobre todo cuando fuiste al pedo y no sos un Pelado Buena Onda que tiene roles más importantes dentro de los boliches.