Signos que demuestran que sos un “estudiante paja”

  • El estudio lo empieza religiosamente los lunes como la dieta, y al igual que la misma, promediando el miércoles se da cuenta que la semana está perdida y se la rasca los días restantes. Este ciclo se repite hasta el día del examen.
  • Va salteando unidades, teniendo en cuenta el grosor de los apuntes de la misma, dejando las más voluminosas “para el final”. Hay altas probabilidades de que caiga a rendir sin saber de qué puta tratan.
  • A pesar de que no fue a cursar en todo el año, le fotocopió los resúmenes al traga y se cagó de risa, cae a la hora de consulta del día anterior a la mesa. Para que el profesor lo vea y se “acuerde”. Como no sabe un choto se colgará de la pregunta de alguno que sí haya estudiado.
  • Consigue el resumen del resumen de la materia y la lectura comprensiva se la pasa por el orto. Le manda resaltador inclusive al número de página. Cosa que lamentará después cuando le hinquen el chorizo con un aplazado y tenga que sentarse a estudiar en serio.
  • La pregunta más escuchada en las reuniones familiares, es la infame “¿Cuándo te recibís?” La respuesta del pajero siempre será que no se dice cuántas materias le quedan o que ya falta poco, aunque hasta el nono con Arteriosclerosis sabe que con suerte en un lustro se va a producir el milagro.
  • Siempre se presenta a rendir porque “el no ya lo tiene” o tal vez tenga culo y le toque alguna pregunta que justo sabe. Esto genera el microclima para la violada frenética que se le aproxima.
  • Después de que lo desaprobaron va a la revisión de la prueba, por las dudas que el profesor “le haya sumado mal los puntos”
  • Al final, después de diez años de vivirlos a los viejos y de estirar al máximo la carrera o cambiar varias veces la misma, le cae la ficha y, como debió haber hecho antes, se sienta, agarra los libros y se los come para orgullosamente tener el bendito título.