La mediocridad del mendocino para el turismo

Domingo a la noche, sentado en el patio de mi casa me da frío y voy a buscar una campera a mi habitación, apenas entro veo una foto mía con el magnífico cerro Aconcagua de fondo; baje a la cocina me prepare un fernet y mientras volvía a sentarme en el patio me hacia esta pregunta

¿Por qué los mendocinos somos tan mediocres para explotar nuestras riquezas turísticas?

Por dentro me decía; ¿es que acaso no somos conscientes que el techo de América, el imponente cerro Aconcagua está a la vuelta de nuestra casa?, ¿es que acaso todavía no nos enteramos que somos la capital internacional del vino?, ¿es que acaso no tenemos noción de que en nuestra amada tierra se forjo la gesta libertadora del general don José de san Martín?

Pareciera que no; que todavía le avisa a los mendocinos que después del petróleo, el turismo es la segunda fuente de riqueza a nivel mundial.

Todas estas incógnitas me surgieron después de un año viajando por todo el país, en los cuales tuve la suerte de ver y vivir la idiosincrasia turística de la mayoría de las provincias.

Con mucha bronca y hasta algo de envidia siempre me pregunte ¿cómo carajo hacen los cordobeses para tener tanto turismo si no tienen ni la mitad de atractivos que tenemos nosotros? Y me tocaba ver en Carlos Paz como la gente se abarrotaba en el reloj cucu para ver salir a un pájaro diminuto de madera y que encima en los folletos que te entregaba la secretaria de turismo lo pongan como una de las principales atracciones turísticas; pero cuando empecé a conocer el entorno turístico y como se manejaban me di cuenta que su secreto no radica en lo que tienen, si no en como te lo venden. Adentro de esa villa turística que si bien es muy bonita, cualquier lugar turístico de Mendoza le puede hacer competencia tranquilamente, sentí una vibra totalmente distinta a cualquier centro turístico mendocino, es que entre los mismos cordobeses se congenian para hacer que el turista la pase increíble, desde el que te atiende en un bar, pasando por los conserjes de hoteles o guías de turismo y hasta los mismos dueños de hoteles. Todos con una sonrisa y una calidez de la cual te dan ganas de volver; siempre recuerdo que paseando por esa peatonal en muchos de los locales de ropa, bares y confiterías había pegado un cartel que decía

COLABOREMOS ENTRE TODOS; UNA SONRISA PARA EL TURISTA PORFAVOR”

Me quede paralizado al ver ese mismo cartel en muchos negocios, entendiendo que los cordobeses entendieron algo tan fácil que nosotros nunca jamas vamos a entender y que yo lo aprendí apenas empecé a cursar la carrera de turismo y es que:

EN EL TURISMO DONDE GANA UNO GANAN TODOS Y DONDE PIERDE UNO PIERDEN TODOS”

Esto se traduce a que si al turista lo haces sentir bien ese turista va a volver gustoso a vacacionar y de esa manera va a tener trabajo el que tiene un hotel, el que trabaja de mozo, el que cocina en restaurant, el que trabaja en un boliche, etc..

Ahora si al turista lo atendes mal; absolutamente ninguno de los que mencione anteriormente va a poder trabajar porque ese turista no va a querer volver.

Fusionando esas dos frases yo siempre le dije a mis colegas

EN EL TURISMO CON UNA SONRISA GANAMOS TODOS”

El gran problema de Mendoza empieza por que no hay unión ni fraternidad entre las mismas personas que hacen el turismo, por eso en Mendoza no se lo ve como una actividad seria

Es triste ver que entre los guías de turismo se matan entre ellos, el puterio que se maneja en este ambiente a veces llega a puntos inimaginables, todos están pendientes de que hace el colega, si sabe mucho, si habla poco, si dice esto o dice aquello.

Cuando hacia mis viajes a Bariloche y charlaba con los guías era sorprendente escuchar la unión que había entre ellos, mas allá de como se llevaran personalmente, si a alguna agencia se le ocurría bajarle la tarifa a un guía, todos hacían el cese de actividades para que se le respete la tarifa al colega. Y todos las agencias de turismo pagan la misma tarifa al guía y le dan viáticos para las excursiones de día completo.

Acá pasa todo lo contrario, las agencias de turismo se cagan de risa del guía, le pagan lo que quieren, cuando quieren y como quieren, conozco muchos agencias que pagan 300 pesos una excursión a alta montaña, cuando en Bariloche le pagan eso al guía por una excursión de tres horitas; sin contar que también conozco muchos guías que hacen el city tour por la comisión…

Si sos guía te pregunto ¿vos estudiaste para ir a hacer una excursión por el pancho y la coca?

Acá no hay escuela de profesionales del turismo, cada guía anda por su lado y busca su conveniencia personal y eso da pie a las agencias a que digan yo pago esto tómalo o déjalo.

Sinceramente no se la da al guía la importancia y el respeto que merece.

Supuestamente pelean por la ley de profesionalización del turismo, pero realmente conozco muy poquitos que ponen manos a la obra sobre ese tema, por que en el momento de hacer la mayoría mira para el costado.

Sumado que desde la parte gubernamental no se hace una buena inversión en infraestructura ya que es vergonzoso ver la mugre que hay en las termas de Cacheuta o el estado de deterioro y descuido que tiene la zona del área fundacional, o las constantes quejas del turista de que no hay baños públicos en el circuito de alta montaña y los restaurantes en las cuevas o puente del inca siempre te cobran un canon para que los puedas ocupar.

Otro tema sensible es la parte hotelera ;el menduco te cobra la noche de hotel al doble que en cualquier otro lado del país y te da un servicio de cuarta.

Me paso de ir a buscar a un grupo de colombianos para ir a hacer un paseo a alta montaña y ver que le servían de desayuno solamente café con leche con dos tostadas a cada uno, cuando estaban pagando por persona casi $500 pesos la noche; juro que me dio vergüenza ajena por que aparte de eso cuando entre en confianza con los colombianos me contaban que no estaban para nada conformes con el hotel, que las estufas no andaban, los tv de las habitaciones tampoco, les ponían toallas agujereadas, etc.

Cuando en cualquier lado del país con 500 pesos por persona o quizás menos vas tranquilamente a un hotel 3 estrellas con desayuno buffet y muchísimos mejores servicios que las mayoría de los hoteles de Mendoza.

Aclaro que estos casos los escuche más de una vez.

Entonces amigo hotelero mendocino si lee esta nota no sea tan pelotudo; tiene dos opciones mejore el servicio para que se justifique lo que el turista paga o cobre más barato y de un servicio básico.

Es triste ver lo decadente que esta el turismo local, es más feo ver que hay excelentes guías de turismo que trabajan en panaderías o de mozos o de cualquier otra cosa porque no le es redituable su profesión y que en vez de tomarlo como una profesión lo tomen como una changuita que hacen. Es incomodo ver el estado de las acequias de la ciudad de Mendoza. Es desagradable escuchar la constante queja del turista por los servicios hoteleros.

Pero por sobre todas las cosas es angustiante saber que en Mendoza hay lugares únicos en el mundo y no los sepamos aprovechar como tiene que ser, todo por nuestro egoísmo y vanidad

Mediante esta nota quiero invitar a todos los que trabajamos de esto, para que nos unamos y seamos un plaza turística respetable y no el mamarracho que somos; tenemos que entender que esto nos pasa por que no entendemos que si no trabajamos en conjunto vamos a seguir perdiendo ¿es que acaso no somos conscientes del potencial que tenemos?

Escrito por Leandro para la sección: