Consejos para garchar como un groso

Tener sexo es lo mejor de la vida, es la sensación más placentera y espectacular que un ser humano puede sentir. Por ese motivo hacerlo bien es de suma importancia. Y, como todo en esta vida, nadie nace sabiendo, sino que con la práctica se talla el maestro. En esta oportunidad le voy a dar una serie de tips, o consejos, extraídos de mi último libro “Dale dale yo te aviso” que habla sobre los placeres del sexo oral y demás generalidades. Vamos a los consejos:

Entrenamiento diario

Cualquier deportista sabe que el entrenamiento de un músculo está dividido en dos partes, la parte física y la parte psicológica. Si a un músculo lo entrenas siempre de la misma manera, el cerebro se va a acostumbrar a ese tipo de entrenamiento y no va a reaccionar distinto. Por ejemplo, si siempre entrenas velocidad, cuando quieras fuerza o resistencia tu cerebro no va a estar preparado. Con el amigo pasa igual… el “entrenamiento” se hace “manual”. Si en ese entrenamiento buscas la satisfacción inmediata, rápida y fugaz, nuestro cerebro va a estar “acostumbrado” a ser rápido y fugaz, furtivo y veloz… precoz. Entonces el gran secreto es que te esfuerces por durar un mínimo de 10 minutos arropando al chiquito. Estricto, controlado, por reloj, mejorando con cada sacudida el rendimiento. Esto se logra respirando profundo en los momentos de mayor excitación y relajando los músculos abdominales en diferentes etapas. Concentrate, disfruta del viaje, conocete, entende cuando falta poco para “la cosquillita” y aguantá respirando y relajando los músculos. Una vez que superes la barrera de los 10 minutos el cerebro se va a preparar para que ese sea el mínimo. Cuando llegues a los 15 minutos te vas a dar cuenta de que podes controlar los petardos muy bien, decidiendo llegar a los 20 tranquilamente.

Entrenamiento previo

Muchos dicen que horas antes de una cita tenes que vaciar la cartuchera a mano. Eso, para mí, es un error. La cartuchera la tenes que vaciar el día anterior, no el mismo día. De esta manera llegas con la lívido al palo y estas expectante y altivo, firme, vigoroso y no rebalsado. No comas mucho ni escavies de más, estar pesado o borracho no suma, estar incómodo resta. Lavate bien ambas cabezas y tenete la champa prolija. Estate preparado para cuidarte, olvidarte de comprar forros es un pecado imperdonable. Usa siempre forro, a menos que tengas plena confianza en la mina y vos estés seguro de no ser portador de ninguna enfermedad venérea, sumado a que se cuide ella con anticonceptivos.

Juego de seducción

El acto sexual para un hombre “dura lo que dura dura”, o sea durante la penetración. El acto sexual de la mujer comienza desde el primer contacto de la cita, apenas nos encontramos. Tenes que tener claro eso y generar un ambiente seductor. El lugar no importa para nada, lo importante son los gestos. Las miradas, las palabras, los actos, sutiles contactos físicos exactos, como una caricia, un abrazo, una palabra dulce, una risa. Es muy importante intentar generar complicidad, que quizás se pueda transformar en “piel”. Es un juego que tenemos que aprender a jugar, como preparar pan casero… mientras mejor amasamos la masa más rico sale el pan.

La previa

Este punto esta híper explicado, re contra certificado, ultra reconocido y sin embargo los especímenes masculinos no terminan de entenderlo. La previa no es importante.. ¡¡¡es fundamental para tener buen sexo!!! La excitación de la mujer es gradual y sostenida, mucho más intensa que la del hombre. Entonces tenes que ir paso a paso, empezar por el principio, que es un buen beso, para luego seguir con las manos repasando todo el cuerpo de ella y terminar haciendo lo mismo pero con la lengua. Tenes que besar, tocar, acariciar, lamer, chupar, succionar, apretar, oler, morder, todo lo que ella te permita. Cuando te diga que no a algo, no insistas, hay motivos que quizás les de vergüenza explicarte. Mientras más tiempo, mejor. El fin de la previa es cuando ella pide que la penetres. Incluso ahí mismo podes continuar un ratito más para hacerla arder de placer. Cuando te dice basta, con algunos minutos de lo tuyo dentro de ella, podes lograr el preciado orgasmo femenino, teniendo un punto a tu favor e inmediatamente generándote una sensación se seguridad que te proporciona confianza en que estas haciendo las cosas bien.

La batalla

Una vez que pusiste primera, tenes que correr la carrera entera. Pero no es una carrera de velocidad, sino una carrera real, así que a veces vas a tener que poner segunda, otras tercera, otra quinta y acelerar a fondo, otras veces frenar de golpe, volver a acelerar, llevar el auto con las revoluciones altas o meter rebajes. La única diferencia con una carrera real es que en esta no tenes que terminar primero. Poné en práctica el entrenamiento diario (punto uno) y andá adoptando posiciones que aporten a tu rendimiento. Respira hondo en los momentos justos, relajá las piernas y la panza a tiempo, suaviza los movimientos como una pantera cuando estés muy al palo y volvete un lobo cuando estés nuevamente tranquilo, los cambios de velocidad las vuelven locas. Hace distintas posiciones, observa cuál le gusta más a ella, todas las mujeres son diferentes y tienen distintas posiciones favoritas, si la sentís gemir, si ves que cierra los ojos, es que vas bien, si aprieta la sábana desesperada es que vas muy bien, si se muerde los labios y respira agitada es que está por llegar, así que vas espectacular, si te tira el pelo, frena tus impulsos, te corre, aprieta las piernas o inspira y no expira arqueada hacia atrás, es que terminó, lo lograste. En ese momento tenes que dejarla adentro y no moverla, nada, cero. Es el momento de ella, quedate quieto, mirala, dejala sola, bancatela, ya te va a tocar a vos. Podes buscar un segundo round y ganarle dos a uno… ahí ya sos un maestro.

El post

Si hiciste cada uno de los pasos anteriores y todo salió bien, tenes que cerrar el libro con un buen epílogo como corolario. Ya pasó la estampida, vos tenes ganas de irte a tu casa a jugar a los videos o tomarte una coca con tus amigos, ella no. Ella es mucho más sentimental y romántica. Nadie te pide que te transformes en un poeta, pero tene el tacto para terminarla de hacer sentir bien. Ha confiado en vos su tesoro, así que tenes que ser respetuoso y sentirte orgulloso de ello. Abrazala, decile cosas lindas, acariciala hasta que ambos dejen de respirar agitados por lo menos, continua con la complicidad adquirida en el punto 3 (juego de seducción), preguntale sutilmente cómo la pasó, si le gustó, si se sintió cómoda. Ella al poquito tiempo va a estar nuevamente lista, vos vas a tardar en levantar motores, pero seguramente vas a tener ganas de volar nuevamente.

Así que ya sabes… sacate la virginidad precoz de encima, empezá a entrenar, cuidate siempre con forro y disfruta de los lindo que es ponerla largo y tupido.