sexy1Como un regalo, la ví en el momento justo.  Posé mi taza en la mesa y me dediqué solo a observar.

El tiempo pasó muy despacio mientras ella estiraba suavemente su espalda. Sentada prácticamente en la punta de la silla, la arqueó y mientras volvía a su  postura, estiraba también sus brazos extendiéndolos hacia arriba. Con los ojos cerrados y un gesto de confort, movió su cabeza a ambos lados suavemente y se ató el pelo. Miró la ventana un segundo y se reincorporó a su lectura.

¡Qué rica la re putisima madre! Pensé. Fue ese microsegundo que la vi hacer eso y pensé en lo sexys que son las mujeres a veces hasta sin saberlo. Y es que no todo para un hombre son culos y tetas al aire, por eso escribo esta nota para que conozcan esos detalles que nos parecen sexys y no tenían ni la más puta idea.

Cuando se estiran: Cualquier hombre se siente atraído al ver a una mujer estirándose. Curiosamente, nos encanta observarlas cuando recién se despiertan y estiran sus extremidades seguidas de ese efímero gesto de placer. Otra ocasión particular, es cuando se estiran después de hacer algún deporte. ¡REEEEEEECA! Te la estiro toda.

Aunque algunos científicos sostienen que es todo un misterio, yo opto por pensar que somos todos unos pajeros terribles.

Sudor: Ustedes pensarán que es un asco, pero si, nos encanta verlas chivadas de vez en cuando. El sudor como producto de una actividad forzosa probablemente despierte nuestro costado más primitivo y sexual. En estos momentos, su piel  tiene un brillo especial que nos moviliza cual néctar. El sudor, en este caso debería ser notoriamente fresco, tampoco es que nos gusta el chivo de una rollinga que hace 3 días no se la lava.

¡MAMEEEE TRANSPIRAME EN EL PECHO!

Mujeres enojadas:  Se desconocen las causas reales de porqué se ven tan lindas cuando se enojan, pero es un hecho. El entrecejo fruncido, la mirada clavada y apasionadas al máximo. Lo malo es que cada vez que se te enoja una mina, esbozamos una sonrisa, que hace que se enoje más y más.

¡ENOJATE Y HACEME MIERDA!

Pelo despeinado: Aunque las mujeres hagan todo lo contrario y pasen horas y horas arreglando su cabello, a nosotros nos gusta un leve toque de desprolijidad. Les aporta una frescura y rock a su rostro que nos fascina.

¡MAMEEEEE SABES COMO TE PEINO LA NUTRIA!

Poder:  A los hombres nos fascina el poder, y cuando el poder y las mujeres se fusionan es hermoso. Así es como de repente una mujer con un arma o uniforme de policía, despierta nuestro costado más sumiso y nos hace soñar con una especie de Tomb Raider que nos deje rendidos.” Lo importante del arma, es saberla agarrar” decía mi tío.

¡METEME PRESO Y TE LEVANTO EL JABON MAMEEE!

Prendas de hombre: Probablemente culpa de esas escenas de novela en las que el galán le pega terrible movida a la dama y la chica se levanta y le cocina con su camisa. Quizás también sea porque al verlas con prendas masculinas, descubrimos que aún con prendas de macho siguen viéndose radiantes y femeninas.

¡MOJAME LA REMERA Y CAGAME A CHICOTAZOS!

Cuando sabe manejar bien: Porque a veces nos gusta que tengan el control, se nos hace sumamente atractivo verlas concentradas manejando. Ni hablar si por accidente quieren poner segunda y te manotean la garlopa hasta llegar a Lunlunta.

¡MAMEEEE MANEJATE! ¡MANEJAME!

 

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