“Casa de Papel” jamás hubiese sucedido en Mendoza

Las series son doroga, y Casa de Papel no es la excepción. Esta producción española se lleva todos los laureles respecto a su argumento, guion y actuación de cada miembro del reparto.

Para quienes no están al tanto (tranqui, acá no hay spoilers) esta serie trata de un grupo de ladrones que durante 5 meses organizan el atraco más grande de la historia, planeando robar 400 M de euros. La idea central es ingresar a la casa de la moneda e imprimir allí el dinero que quieren llevarse, esto para que el botín cuente con todos billetes sin marcar. Necesariamente, además de mucha suerte, organización y paciencia, lo que más necesitan es TIEMPO para poder imprimir esa cantidad de pasta.

En fin, mientras miraba la serie no dejaba de pensar que, si todo esto sucediera en Mendoza, no pasarían del intento de organizarlo, y vean por qué:

9 mendocinos (7 hombres y 2 mujeres) se meten en una casona alejada de la ciudad por 5 meses para preparar el robo. Tenemos al líder llamado “Profesor” y el resto se ponen nombres de lugares para identificarse. Están las chicas “Palmira” y “Rivadavia”, después vienen los gordos hermanos “Tunuyán” y “Tupungato”. Hay dos que los vinculan un lazo fuerte, el padre experto en boquetes llamado “Luján” (ex minero que quedó sin trabajo después del proyecto minera San Jorge quedara anulado) y el hijo bando y rebelde llamado “Las Heras”, filmado varias veces en peleas callejeras. No puede faltar el nerd informático “Lavalle” que aprendió todo lo que sabe en conocida casa de celulares que lleva el mismo nombre que él. Terminando está el más forro, siniestro y oscuro: “Barrio Trapiche 2”.

 

A la semana de convivencia surge el primer puterío entre las dos mujeres por el único fachero del grupo. Pero lamentablemente el musculoca pasa tanto tiempo mirándose los bíceps en el espejo y sacándose fotos que ni se entera que lo desean. Al mes Lavalle sube a Facebook una selfie etiquetando el lugar y contando qué están haciendo. Tienen que mudarse a otro lado. A los dos meses “Las Heras” se quiere hacer el vago con “Tunuyán” y “Tupungato” y lo dejan de cama. Cae la barra del globo y le rompen todo a los hermanos. A los tres meses se dan cuenta que no llegan ni en pedo a terminar de organizar todo en tiempo y forma y lo estiran 2 meses más. Al cuarto mes descubren que Lavalle es el admin de Chapanay City y al grito de “¡CORTALA CON LOS CHISTES DEL Y EIIIIA” le propician entre todos una terrible golpiza. Se cumplen los 5 meses y al Profesor lo convocan para una marcha del SUTE. A los seis meses van a buscar más guita al cajero para comprar víveres y hay paro bancario en pleno feriado largo. Mientras tanto vuelven a darse cuenta de que no llegan de nuevo a la fecha estimada y vuelven a alargar los preparativos 2 meses más. Al poco tiempo Luján y Barrio Trapiche 2 discuten si el vino va o no con soda. Luján desaparece por un par de horas. A los siete meses de no han avanzado casi nada y se han gastado casi toda la guita en asado, cerveza y fernet. Palmira y Rivadavia se escapan en bondi para ir a Barijo a tomar unas birras pero no sabían que habían cambiado todos los recorridos y terminan adentro de Feriagro. Al cabo de 9 meses se percatan que no hay forma de llevar adelante el plan, sobre todo porque el Profesor y líder del grupo nunca llegó de la marcha del SUTE, porque después de ahí se volvió secretario general del gremio, se compró 4 casas, bautizó con cerveza autos 9 autos de lujo y consiguió más dólares que si se hubiese puesto a imprimirlos el en modo delictivo .

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