Llamada de emergencia – Cap. 4

 

 

Yo le sonreí de igual manera, me dio mucha gracia su expresión, era la misma que yo usaba siempre. Una sonrisa fingida con falta de humor, como queriendo disuadir una situación vergonzosa con un chiste malo.

– Por ese tres voy a desaprobar otra materia este año.

– No, te queda mucho ciclo lectivo todavía, en cambio y perdón por lo que te voy a decir, a tu mama no le queda mucho. Puedo verlo en el tiempo.

– ¿Que ves?

– A vos haciendo algo que no quieres.

– ¿Cómo que?

– Algo que yo te voy a pedir, pero todavía no te voy a decir que es, no me crees y tampoco confías en mi.

– Por supuesto que no, sigo creyendo que sos solo una ilusión.

– ¿Lo soy? – me preguntó, su voz transmitía seguridad, y eso me asustó un poco.

– Por saber una simple consigna en un examen no me comprobas nada, lo pude haber adivinado. ¿Sabes la cantidad de veces que yo aprobé adivinando algo así? No me sorprendiste, no fue la gran cosa.

– Sos difícil de sorprender – me dijo desilusionado.

– Demasiado.

– No me sorprende que seas ateo.

– Lo soy porque es imposible poder comprobar todo lo que demuestra la biblia. Según lo que me dijiste, tenes un mínimo conocimiento de lo que pasa después de la muerte. ¿Existe dios?

– Creo que si.

– No me sorprende que creas – me burlaba de él – sos mi parte racional, la que vive escondida y la que le teme a todo. Sos eso que siempre me frena cuando quiero hacer algo.

– Si no fuera por eso en este momento serias un drogadicto.

– Si, como si ahora no estuviese drogado – le repliqué.

– Todavía no me crees, lo noto.

– No, en eso te equivocas, sos una simple ilusión.

– Bueno acompáñame, te voy a demostrar que estas equivocado.

La figura se levanto, y se desvaneció mientras caminaba hacia la pared, como si fuese un fantasma – ¿Venís o no? – Una voz resonó en mi cabeza, me levanté de silla y caminé hacia la pared como dirigiéndome a una puerta, llegué frente al ladrillo enlucido color rojo, extendí mi mano derecha con los dedos bien levantados y sentí como la materia del ladrillo se alineaba molecularmente con mi cuerpo. Era como sentir que mi cuerpo se solidificaba, pero podía moverme, cerré los ojos y atravesé la pared.

Del lado de afuera la figura me llamó moviendo sus manos. Caminé hacia él – Seguime – me dijo. Caminé a su lado sin hablar de nada en particular, estábamos callados, solo el sonido de los grillos y de los mosquitos que zumbaban a nuestro alrededor, la primavera estaba por llegar y lo insectos ya lo presentían.

No se cuanto tiempo estuvimos caminando con las estrellas sobre nuestras cabezas, a mi me pareció un corto periodo. Cuando note donde estaba, el sonido del agua ya era ensordecedor, habíamos caminado casi dos kilómetros hasta un río cercano.

– ¿Qué hacemos acá? – le pregunté hilarante.

– Tranquilo – me respondió quitándole importancia – te traje aquí porque crees que esto es un sueño – fruncí el ceño, no entendía absolutamente nada de lo que me decía. – La mente humana se conecta con la naturaleza, por eso el subconsciente proyecta estas imágenes mientras dormís. El río para vos tiene un significado único, todos los recuerdos aquí son felices. Pasaste muchas tardes con tus amigos jugando en este lugar ¿Recuerdas?

Efectivamente al observar el lugar con un poco mas de detenimiento lo conocía a la perfección, estaba muy al sur, un poco mas allá del cementerio Huarpe. En esa parte del río había un pozo y se embalsaba el agua. Por lo general el agua en esa parte era siempre tranquila, pero en esta ocasión era turbulenta y sucia. Eso sucedía muy pocas veces en el año cuando el dique Potrerillos se llenaba, liberaban un poco de agua y esta baja arrastrando todo a su paso.

– Ya notaste el caudal del agua, es potente y turbulento – siguió la figura – El agua esta revuelta y sucia, creo que recordaras eso. Si miras al cielo todas las constelaciones están ahí, eso te da una cierta sensación de paz, no hay ni una nube que opaque la majestuosidad de la vía láctea. Y al salir notaste el cantar de un grillo. Mañana espero que comprendas el significado de todo esto y me creas, tal vez esta se la ultima vez que te vea. Por favor, intentá comprender lo que necesito que hagas.

La oficial del otro lado del auricular estaba entretenida, no podía creer lo que escuchaba, estaba fascinada y extasiada al oír el relato, no sabia cuanto de lo que Lucas le contaba era real y cuanto era mentira. Pero algo en su interior, en su subconsciente le decía que todo era cierto. – ¿Que significaban los sucesos en el sueño?

– Ya te cuento… al otro día cuando desperté lo primero que hice fue buscar las interpretaciones en internet, en el orden que la figura me lo dijo.

– ¿Que encontraste? – Soledad se sorprendió a si misma por la curiosidad que tenia.

– El río representa la vida del soñador desde que nace en las montañas, hasta su muerte cuando llega al mar, éste estaba revuelto lleno de mugre, avanzando con dificultad. Representaba la situación de mi complicada vida, el no saber como actuar, como moverme ante tanta mierda estancada en mi vida. Las estrellas representaban la calma después de una tormenta, es decir, que pronto todo se calmaría y el cantar de un grillo o cualquier animal significa tomar una decisión importante.

– ¿Eso es todo? – preguntó Soledad con un tono escéptico.

– No, algo mas pasó esa mañana, que cambió mi opinión. Cuando me desperté estaba durmiendo sobre la mesa, cubriendo mi rostro, tenia frío, no tanto como para helarme, pero si tenia la nariz y las mejillas congelas. Me levanté para ir baño, parecía tener otra vez la resaca, solo que esta vez venia acompañada de muchas ganas de orinar por toda el agua que bebí la noche anterior. Cuando estaba terminando, un detalle llamó mi atención, tenia las zapatillas y el pantalón empapado hasta las rodillas. Salí caminando muy despacio del baño, como si alguien me esperase en la esquina del pasillo para apuñalarme. Cuando observé la cerámica por la que caminé antes de entrar al baño, vi que estaba llena de barro.

No me asusté, mas bien me sorprendí, me agaché para tocarlo, no era el tipo de barro que sea hace en un día lluvioso, estaba lleno de arenilla y arcilla. Mi mente lógica no encontró explicación. Limpié todo antes de que mi papa se levantara y yo me fui a mi cama.

No quería que me encontrara otra vez ahí, me dormí un rato, no mas de diez minutos. Mi papa me despertó para ir a la escuela, pero me negué a hacerlo, al rato se levantó mi hermano y sostuvimos una conversación los tres, no sabíamos que hacer. Hablamos susurrando, temíamos que mi mama oyera, solo estaba despierta dos o tres horas por día, el suplicio era interminable, hasta el día de hoy escucho el sonido de la maquina de oxigeno y los ahogos de mi mama intentando respirar mientras sus pulmones parecían colapsar.

Tanto mi papa, como mi hermano tenían la misma opinión, diferente a la mía, en ese momento no los juzgaba, comprendía su posición, ya estaban cansados de verla sufrir día a día, buscando una explicación del porque de tanto castigo para una persona que nunca le hizo daño a nadie.

Ellos esperaban que la vida de mi mama se apagara, que se terminara todo, pero yo me negaba a eso, para mi era egoísta desearle la muerte. Esa es una situación de mierda, una doble moral muy jodida. Por un lado deseas que todo se acabe, pero por el otro al menos en mi caso, deseaba cuidarla, ser un buen hijo.

A esa altura ya no había opción, ni esperanza de que se salvara. Aun así yo me aferraba a la estúpida idea que un milagro iba a llegar y la iba a salvar. Que dentro de un año cuando poco, estaríamos tomando mate, comiendo o jugando. No se si era inocente, o simplemente no me quería hacer a la idea de enfrentar la muerte tan de cerca, o no verla mas por las mañanas, el lugar en la mesa, el cepillo de dientes, etc. Son pequeños detalles que te hacer llorar desconsoladamente en tu almohada antes de que por fin el sueño te vence.

Ese día me quedé solo con mi mama después de que ellos se fueron, quería volverme a comunicar con mi subconsciente, pero no pude, no lo intentaría al menos hasta la noche, mi estomago no resistiría la mezcla nuevamente, además solo quedaban cinco ansiolíticos y una ampolla de morfina. Por suerte teníamos la prescripción del oncólogo para conseguir mas.

Las horas pasaron, estuve todo el día en la habitación de ella, sentado en una mecedora, mirando televisión. De a ratos se despertaba y me sonreía, yo sabia que me quería decir algo, me ponía en su costado, me acariciaba el pelo un rato hasta que se dormía. Presentía que algo quería, deseaba algo, esa noche seguramente si el menjunje no me mataba, le preguntaría a mi subconsciente, ya estaba seguro de que lo que me pasaba no era una ilusión.

Llego la noche, repetí el ritual, espere que todos se durmieran, prepare todo y tome las pastillas. Cerré los ojos y al abrirlos me encontraba volando sobre mi casa, extrañamente cerca de las estrellas, podía ver la majestuosidad de la vía láctea sobre mi. El aire era sereno y fresco, se sentía como la paz después de un desastre, respire hondo y sentí que me llenaba de vida. Estaba volando, fue la mejor sensación que experimente en mucho tiempo.

– Es hermoso – me dijo mi subconsciente con misma ilusión de un niño en su cumpleaños.

– Si – le respondí – ¿Estoy soñando?

– Si, quería que veas esto antes de hablar.

– Es lo mas bello que visto en mi vida.

– Si – sonreía como un padre que le festeja un nuevo truco a su hijo – lo se.

Descendimos a la cocina, yo me senté como siempre, pero él no, se lo veía nervioso, nunca en nuestros encuentros anteriores lo vi así.

– Esta vez tu corazón casi se detuvo. Estuviste a punto de morir – sus palabras carecían de sentido, no me importaba morir o vivir y creo que el ya lo sabia – Lo que te voy a pedir es el mayor acto de amor que puedes hacer por tu mama.

– ¿A que te refieres?

Suspiro mientras temblaba, me recordó a la vez que le pedí un beso a la chica que me gusta. Yo solo actuaba así cuando no sabia como afrontar un tema. Después de esa reacción no cabía duda de que se trataba de mi mismo, en una versión mas sabia.

– El estado de salud de mama, es muy delicado, pero al mismo tiempo se sostiene por los calmantes, placebos y toda la mierda que le están metiendo. Si ella sigue así va a sufrir dos o tres meses mas. El dolor que ella siente es igual al de agujas calientes clavadas en el cuerpo. Es insoportable y ella quiere que le hagas un favor.

– ¿Qué favor?

– Te acordas que te conté sobre las habilidades, los dones y la inteligencia del subconsciente.

– Si, que podías ver un poco en el futuro, la telepatía, etc.

– Si – se movía de un lado al otro de la habitación, tomando su rostro y sudando, era obvio que era un atado de nervios – bueno cuando mama sufrió el ACV parte de su cerebro murió, ósea que sus mentes se fusionaron, eso hizo que su habilidad para comunicarse conmigo aumentara y me dijo algo que hizo estremecer. Al principio te lo presenté con formas de sueños raros, donde habían temores de la infancia y cosas así, te quería dar a entender que se trataba de un temor primitivo – Se preocupaba a cada minuto, parecía que lo que me diría devastaría todo mi mundo, le daba vueltas y vueltas al tema, sin saber como encararlo. Era mi propia mente, sabia que intentaba disolver paulatinamente lo que mi mama pidió, para que no generara tanto impacto en mi. Me preguntaba impacientemente que era, pero aun así no me di cuenta hasta que una palabra resonó potente en el aire cálido de la cocina – Ella me pidió que seas quien la ayude en su “eutanasia”…

Continuará…

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