Exploración Urbana | Primera Parte

– Che tengo mucho miedo – dijo Ignacio aferrándose a la espalda de Francisco.

– No seas boludo – le respondió este sosteniendo la cámara que filmaba el interior de la vivienda abandonada, en la cual hacia ya 15 años un tipo mató a sus hijos por un despecho contra su esposa.

– En serio chicos, tengo miedo, vamos.

– Ignacio te repito que a lo que vos decís tenerle miedo es solo una manifestación de tu subconsciente, que solo busca una explicación a través de un fenómeno paranormal debido a que le tenes miedo a la muerte. Tu mejor opción es la de enfrentar ese temor infantil para poder así dar un salto en tu madurez. Después de todo ya tenes 19 años.

Ambos se voltearon para mirar a Martín, el siempre daba este tipo de descripciones, podría decirse que Martín era el tipo listo del grupo, el que se encargaba en si de todas las cosas técnicas que tenían que ver con el canal. Tanto Ignacio, como Francisco odiaban su razonamiento lógico. Francisco se volvió hacia él con un aire un poco quisquilloso, lo observó con un poco de soberbia en la oscuridad del pasillo de la casa abandonada.

– ¿Por qué no activas el drone y ves lo que hay en la ultima pieza? Yo también me siento incomodo.

Martín blanqueó los ojos, y suspiró levemente, como cualquier tipo inteligente y pedante que se cree mas que las personas que lo rodean. Sacó el drone de la mochila, lo encendió y lo puso en marcha.

El aparato volador se desplazo lentamente por cada rincón de la casa registrando lo que había en cada una de las habitaciones, a través de una cámara infrarroja. Todo se veía normal, los tres observaban el monitor que sostenía Martín.

Cuando el drone llegó a la ultima habitación, giró en redondo y enfocó a una masa que yacía en un rincón, su aspecto era amorfo y extraño.

– ¿Qué eso? – preguntó Ignacio cada vez mas asustado.

– Tal vez sea basura. Si mirá – Francisco señalo a la pantalla – si, es una bolsa de basura.

– Ante el acertijo que acabamos de presenciar yo propongo que lo revisemos, después de todo ayudaría muchísimo al canal y creo que lo haría cada vez mas interesante.

Al principio Ignacio se negó, pero una vez que sus amigos accedieron no le quedo otra alternativa que ir, el era un cobarde, pero no quería que sus amigos lo molestaran por eso.

Los tres caminaron lentamente por el pasillo, primero iba Francisco, el era el mas valiente he impulsivo de los tres, en el medio venia Ignacio, siempre prefiero esa posición, se sentía mas protegido. Y por ultimo venia Martín, filmando todo lo que veía.

Llegaron al final del pasillo, Martín tomo al drone y lo guardó en la mochila.

– ¿Quién va? – preguntó Francisco, suspiró y desvió la mirada fanfarroneando que era el que iba ir. Solo formuló la pregunta para sentirse mas valiente y así poder sacar fuerzas para enfrentar a lo que sea que había ahí.

Les dio la espalda a los chico – suerte – murmuró Ignacio. Francisco se desplazó lentamente hasta la bolsa y la pateó con todas sus fuerzas. El golpe sonó hueco y sintió un pinchazo de dolor en el empeine. Creyó haberse esguinzado, pero por suerte no fue así, el dolor se redujo paulatinamente hasta que desapareció unos minutos después.

La cosa que golpeó se levantó despavorida y furiosa.

– ¡Pendejos hijos de puta! – les gritó. Se trataba de un borracho, un simple vagabundo que pasaba sus noches en esa casa. El corazón de Ignacio parecía estar a punto de sufrir un colapso, sus riñones segregaron adrenalina y salió corriendo a misma velocidad que un atleta olímpico. Detrás de él salieron Martín, que reía a carcajadas como un demente y más atrás Francisco que logró esquivar algo que le arrojó el borracho. Una vez afuera notaron que Nacho seguía corriendo.

– ¡Para Boludo! – gritó Francisco casi sin aire. Se volteó y se rió a carcajadas cuando con Martín, cuando vio que el borracho estaba parado en el pórtico de la casa y los amenazaba con una damajuana vacía en la mano.

– Bueno muchachos eso fue todo por hoy, no se olviden de darle like al video.

– Y de compartirlo – agregó Martín.

– Y de suscribirse – dijo Nacho.

– Hasta la próxima – dijeron los tres al unísono y se despidieron con uno de los videos mas graciosos y de mas visitas que tuvieron en la historia de su canal. Una vez subido a la plataforma de YouTube, las caras cambiaron, algo andaba mal. Martín lo sabia, por eso los llamó para que estuvieran con él a la hora de editar el video y subirlo posteriormente.

– ¿Qué pasa Martincho? – pregunto Fran.

– Miren chicos, esto no me gusta nada, somos el primer canal de YouTube mendocino en llegar al millón de suscriptores y tenemos muchísima popularidad, pero creo que solo somos, o éramos un efecto moda. Antiguamente el canal subía en forma exponencial en cuanto a los me gusta y los subscriptores, pero ahora parece mas bien que sube a cuenta gota.

Hemos hecho exactamente 60 exploraciones y cada vez nos siguen menos – los tres se miraron preocupados – Necesitamos un giro y ya.

– ¿Qué proponen?

– A mi se me había ocurrido una idea Fran – dijo Ignacio – ¿porque no hacer un top de cosas extrañas y cosas así?

– Eso ya esta muy usado por Droos, si bien es un formato de uso libre sentiría que estamos plagiando – dijo Martín.

– Otra idea seria contar cuentos de terror, como Alberto Laiseca, pagar los derechos de autor y hacer videos en base a esas historias.

– No es mala idea Fran, podríamos hacer eso y agregar lo de los top, hasta que se nos ocurra que hacer – concluyó Martín resignado.

– ¿No que era plagio?

– Estuve analizando todas las posibilidades, desde varios puntos de vista y llegué a la misma conclusión que ustedes. Lo de las exploraciones urbanas ya no va y aunque se que soy la cabeza del equipo en cuanto a la edición y el contenido, no se me ocurre ninguna otra idea. Es mas, no tenemos ninguna casa para explorar la semana que viene. Es como si nos hubiésemos metido en cada una de las casas abandonadas.

– Hay un lugar – comentó Francisco – en la calle Irazabal y ruta 50…

– El orfanato – lo interrumpió Martín.

– Si ese lugar, dice que todavía esta maldito.

– No existe una edificación ahí, mi papa tiene una finca cerca y yo paso seguido por ahí, no hay nada, seria como salir a filmar al campo.

Los chicos se encontraban decepcionados, sabían que filmar un exploración urbana donde no hubiera casa, carecía de sentido. Fue entonces cuando un correo electrónico llego al celular de Ignacio, saco su teléfono y lo leyó.

Hola Chicos, me llamo Lucia, me encanta su canal, soy una gran admiradora. Quería contarles que cerca de mi casa en Tres Porteñas hay una casa abandona desde hace mucho, era de un cirquero, según cuentan los mas viejos del pueblo, el tipo se volvió loco después de la muerte de su hija y desapareció.

¡¡¡Espero que puedan realizar una exploración en la casa y me manden un saludo en el próximo video. Besos!!!!

Les dejo unas cuantas fotos de la casa.

Al terminar de leer, Ignacio abrió las imágenes y se las mostró a sus amigos.

– ¡La puta madre! – exclamó Francisco, parece una casa para una película de terror

– Si, Fran, me encanta la fachada. Podríamos hacer un video en directo, diciendo que esta es la ultima exploración, que vamos hacerla en vivo y que después volveremos con algo mas grande y espeluznante.

– Me encanto Martín, dale, hagámoslo.

– No me parece chicos – Ignacio no alcanzó a concluir ala frase. Martín y Francisco ya estaban promocionando el próximo video, en solo unos segundos mas de 500.000 personas estaban conectadas. Esto los emocionó mas. Grabar en vivo, nunca se les ocurrió y eso era lo que la gente quería aparentemente.

– Bueno queridos suscriptores, gracias por ayudar al canal a crecer, nos vemos el próximo jueves por la noche, donde exploráremos la casa del cirquero y gracias a Lucia por la información, te enviamos un saludo enorme por de parte de los tres.

Tanto Francisco, como Martín se veían joviales, pero Ignacio estaba retraído, no podía y no quiso hablar en el video en vivo.

La semana paso velozmente, promocionaron el video de la ultima exploración como si su vida dependiera de ello. Los suscriptores pasaron de un millón a un millón y medio, en una semana. Se convirtieron en un fenómeno viral

El jueves por la noche a las 23 horas llegaron a la casa. Ignacio manejaba muy alterado, nunca lo vieron así. Sin embargo cuando bajó y vio por primera vez la casa, el pánico lo envolvió a un mas, como si intentase liberarse de una camisa de fuerza. No podía moverse, ni hablar. Estaba petrificado.

La casa era como un ente vivo, así lo sentía el, era como si lo amenazara. Esta vez tenia miedo y certeza de que algo iba a salir mal, muy mal.

– Vamos Nachito – dijo Francisco que caminaba a la par con Martín. Ignacio suspiro y cruzo la calle, sintiendo que las piernas le fallaban y con la necesitaba alejarse de ahí lo mas rápido posible.

Continuará…