Desde que empezó este tema del aborto y su debate en diputados ha sido “el tema” en las charlas, redes sociales, reuniones y demás. Había elegido mantener mi posición para mi mismo por una cuestión de que en la Argentina el que está en contra de lo que otro piensa es considerado un traidor, en este caso sería un asesino el estar a favor de la despenalización. Las redes sociales están plagadas de imágenes que condenan a las mujeres que deciden acompañar el tema de la despenalización, imágenes que a través de títulos como “asesina, matas a tu hijo” y todo lo demás, están tratando de anular la libertad de poder tener otra posición distinta.

El titulo en si es bastante contradictorio, así es este tema, por lo menos de mi punto de vista. Yo no estoy a favor del aborto, si estuviera en esa posición seguro que no sería una opción el recurrir a hacerlo. Esta decisión de no recurrir al aborto no es tomada al azar, se basa en muchos factores que se van juntando a lo largo del crecimiento, es una elección que tiene que ver con la educación que me dieron en mi escuela secundaria, también el contexto social y económico en el que se vivió, como fue la educación sexual en el tiempo que tuvo que ser educada, y que sabe y que no sabe la persona sobre cómo se desarrolla y que implica un aborto.

Ahora, si estoy en contra del aborto, ¿Por qué estoy a favor de su despenalización? Porque no pueden seguir existiendo los abortos clandestinos y la vida de las mujeres no puede estar en riesgo con respecto a esa decisión, no puede seguir existiendo esas situaciones donde las mujeres se someten a abortos en lugares no preparados, con gente que muchas veces tampoco está preparada y se aprovechan de la situación de otros, exponiendo su vida sin posibilidades de ser auxiliada en casos de complicaciones y además de cargar con el peso de estar quitando una vida sintiéndose delincuente por estar en un procedimiento que no es legal.

El tema no solo queda en la legalización, además hay que hacer una profunda educación sexual, hay que enseñar que la sexualidad va mucho mas allá que la genitalidad y que partiendo de ahí, hay que hacerse también responsable de esa vida sexual. Algo que también me llama la atención es que los hombres quedamos un tanto excluidos del tema, no tendría que ser así y debería incluirse más, si no siempre las mujeres quedan como responsables del tema, que al final la decisión es individual de la mujer puede ser, pero eso no se gestó solo y deben compartirse responsabilidades, como decía atrás, hacerse responsable de esa vida sexual.

Tenemos que entender que las personas somos distintas y por lo tanto tenemos pensamientos distintos, esto tiene que ver con el derecho de la libertad de la otra persona. Yo no soy nadie para imponer lo que yo pienso a los demás, para imponer mi voluntad, mi voluntad no es apoyar el aborto si no su despenalización, y apoyar la despenalización no es estar en contra de la vida, si no a favor de ella, pero protegida y cuidada.

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