El futuro político y económico del país hasta 2020

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La siguiente nota no es un informa, ni un análisis técnico o económico, no está fundando en bases sólidas más que la premonición y la experiencia de vivir en un terreno tan tragicómico como Argentina. Tampoco está teñido de pasiones y fanatismos personales. Sabido es que soy peronista, pero no es algo que me de orgullo declarar. Soy un laburante clase media y lo que sinceramente me encantaría que suceda es que al país le vaya bien, sea gobernado por radicales, peronistas, comunistas o androides. A mí me da igual, total sé que me voy a tener que seguir levantando a laburar todos los días.

Sin más preámbulos ni prólogos les vaticino lo que sucederá desde hoy a 2020:

No van a poder controlar el dólar y nadie puede saber a cuánto se irá, 30, 40, 50… 100 nadie sabe. Por ende aumentará el índice de pobreza, la inflación y los que menos tienen se la van a ver fulera. Esta será la ruina del gobierno. Iremos perdiendo cada vez más confianza y Macri no cumplirá al pié de la letra las condiciones del FMI, generando un nivel de pobreza entre el 35% y el 50%.

El cenit del bardo llegará en diciembre de 2018, luego las fiestas y las vacaciones pondrán paños fríos para en marzo encender los motores de un año electivo. Las paritarias serán la batalla que terminará de demoler el gobierno. Pero Macri finalizará su gestión. Justamente porque a la oposición le conviene; antes de terminar como un mártir, es preferible que termine totalmente arruinado.

El 2019 será igual de problemático para la clase media y baja, pero las ilusiones de las elecciones y un nuevo gobierno nos mantendrán con vida, discutiendo cosas, como tanto nos encanta. Interminables bombas de humo, programas de política y discusiones en redes sociales, serán el muro que contendrán las falencias sociales.

El peronismo se encargará de armar un cuadro (que no será Cristina) y de terminar de destrozar la imagen de Macri. Será algún peronista no taaaaaan ligado al kirchnerismo (pero tampoco opuesto), con buena imagen y con desempeño sin eventos corruptos de alevosía, como Rossi, Randazzo, Massa, Urtubey, Lavagna o alguno de ese calibre. Hablará de Perón y Nestor, le venderá al votante que viene a “trabajar para el pueblo”, que “los pobres” bla bla, que “los humildes” bla bla, que “los trabajadores” bla bla y así se ganará a la masa, cansada de pagar impuestos y comer mal.

Macri ni cagando se presentará a una reelección, va a usar a Vidal, quién perderá por menos puntos que él pero perderá igual. Será el fin del PRO. Para siempre. Lógicamente el fin de la carrera política del ingeniero, que pasará con más pena que gloria a ocupar el podio popular de los presidentes más inútiles, podio impuesto y exacerbado lógicamente por el populismo.

Con nuevo gobierno la agonía durará hasta diciembre de 2019… nuevamente vendrán las fiestas y vacaciones que permitirán darle un respiro a la sociedad y encarar con buen ánimo lo que se viene: 2020 con nuevo presidente. Los empleados públicos y sindicatos le tendrán algo de misericordia. Tendrá que aprovechar los primeros seis meses para tomar medidas urgentes. Quizás se revele ante el FMI un poquito y sin dudas contratará a miles de empleados públicos para disfrazar la desocupación.

Luego de dos años de turbulencia, 2020 será un año de ajustes económicos suaves que van a pretender enderezar un poco la nave. Un nuevo gobierno despertará esperanzas y el mismo bla bla de siempre. Se recuperará un poco la confianza, al menos interna, y esto generará algo de estabilidad laboral, será un año tranquilo luego de tantas palizas.

Habiendo acomodado un poco las cosas ese gobierno durará 2 gestiones, culpará a Macri de todos los males de la humanidad y después volveremos a empezar con lo mismo de siempre nuevamente. Y así por los siglos de los siglos.

¿Qué te queda entonces?

Esta nota no pretende ser fatalista, ni alarmista ni mala onda. No es una visión pesimista de la actualidad, sino que es realista, es lo que creo que va a pasar a nivel político y económico. Entonces, “¿qué tenemos que hacer?” te preguntarás… y la respuesta es “lo mismo de siempre”. Seguir trabajando, seguir perfeccionándonos, seguir intentando vivir cada día y encontrar la felicidad en las cosas (para nosotros simples) de la vida como argentinos; los encuentros con amigos, los asados, la familia, el vínculo afectivo, el fútbol, la reunión social. Tratar de no fundirte, intentar gastar lo mismo o menos de los que ganas, endeudarte lo menos posible a tasa variable y buscar el amor. Estar enamorado es bueno, te ayuda a superar cualquier adversidad.

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