De la creadora de los ataques de ira “La insoportable e imposible tarea de juntar un grupo de minas” y “como sobrevivir a un pelotudo sin cagarlo a trompadas”, llega una nueva explosión de bronca contra las mujeres que dicen que la mecánica es cosa de hombres.

 

mujer mecánica

Primero voy a dejar de hablar de mí en tercera persona, para dirigirme a ustedes chicas, los chicos pueden seguir leyendo y darme la razón.

Es que a esta altura de la humanidad no pueden todavía miembros de este género TAN huecas como para decir “¡Ay no sé nada del auto! Eso es cosa de hombres”. Y no me vengan con la excusa pedorra de que en la época de las cavernas el hombre era fuerte y la mujer cuida los hijos ¡Ahí había mamuts y ahora supermercados! Así que déjense de joder que han pasado miles de años remándola para ponerse en un lugar tan bajo.

No mi amor, recreación de carne y hueso de Stacy Malibú, no es cosa de hombres, es cosa de no ser pajera, cómoda, creerte princesa y sobre todo no ser una estúpida. Eso no es cuestión de género ni de fuerza, es de inteligencia y de dejar de justificar lo injustificable, de ser nosotras mismas las que repetimos estereotipos estúpidos.

mujer mecánica

A ver, si te acordás de ir a cortarte el pelo, podés llevarlo a hacerle el cambio de filtro y aceite, alineación y balanceo.  Así como te miras en el espejito para retocarte el maquillaje, podés relojear que la temperatura no suba, no se cague fundiendo porque no sos culo de abrir el capó y fijarte que no se quede sin agua. O sea si podés caminar con tacos y depilarte con cera, la mecánica es una papa.

En vez de terminar de ver la novela, salí 10 minutos antes y contrólale el aire a las cubiertas. Así no tenés que llamar al “gordo” desesperada para que vaya a socorrerte cuando te quedes tirada por una goma baja, aflójale al rol de damisela en apuros y de paso podés prevenir un accidente.

Ya que estamos, revisar el agua y el aceite ¡NO es física cuántica! Ni siquiera hablé de darte cuenta que hace ruido la correa o puentear el auto porque te quedaste sin batería, cosa en la que tengo bastante experiencia, por colgada y dejarme cada dos por tres las luces prendidas. Te puedo asegurar que con una vez que te expliquen, se te queda, la cuestión es querer.

Unos #losertips para que tengas en cuenta:

– Si te vibra el volante, no está poseído, están las ruedas chuecas: alineación y balanceo.

– Si las ruedas no tienen dibujitos, no es que no tienen celulitis, están gastadas. Cámbialas antes de que se te pinchen andando y te hagas torta.

– Hay un pendorchito abajo del capó, que si lo tirás sale un fierrito laaaargo, laaaargo. Sácalo, límpialo, volvelo a meter y al sacarlo fíjate a donde tiene la marca de aceite. Casi como cuando la ponés con tu chongo.

– Lleva agua destilada, sobre todo en verano. No quiero asustarte pero hay unos productos mágicos que hacen que no se congele o se ensucie se llaman “refrigerante y anticorrosivo”.

– Si sentís que chilla, no es que el auto sufra, probablemente sea la correa.

– El auto no transpira, si sale vapor no es bueno.

– No es un pinito de navidad, si prende una lucecita nueva, anda algo mal.

– Bonus track: Bájate a cargar nafta, sino te cagan ¡pajera!

Antes de que salga alguna pelotuda con la filosofía de creerse viva por tener un buen culo y supuestamente consiguió alguien que lo haga por ella, le aviso a ese proyecto de florero que solo sirve de adorno, que cuando se le caiga la “florcita”, su príncipe se va a ir en búsqueda de un adorno más joven y bonito, va a tener que aprender a hacer todo solita y la va a pasar mal.

Para que las diferencias se acaben tenemos que ser nosotras mismas las que nos demos el lugar que merecemos, basta de ser cómodas, de hacernos las frágiles, de repetir modelos pelotudos ¡No hay género para cambiar una cubierta!

Un capítulo aparte es la inútil que nunca aprendió a manejar y la tienen que estar llevando o yendo a buscar ¿en serio te pensás qué eso es ser cómoda? Cómoda es poder salir a la hora que se te cante ¡sin que nadie te controle! Porque cuando te hacen de chofer también saben todo el tiempo que haces y a dónde estás, mi amor.

Chicas, chicas…no necesitar que te hagan las cosas te hace fuerte como mujer, pero saber que no necesitas que te las hagan, que no necesitas que te rescaten, te salven, es una sensación de poder tan grande que sólo lo van a entender el día que dependan de la cabeza en vez del culo.

Compartí, no seas paco