Las feministas no somos barrabravas

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El tiempo me ha enseñado a no generalizar. Partiendo de la base, no puedo hablar por un nosotros (yo diría nosotres pero vamos a adaptarnos al colega, con el sumo respeto que siento y merece) y mucho menos si voy a hablar de un concepto social que es parte de nuestra actualidad. La comparación, si es usada en modo correcto puede ser una herramienta muy positiva de crecimiento.

Vamos a ver qué sucede con esas morales que puso mi colega en tela de juicio viéndolo desde la mirada de una feminista. (Aclaro: Me queda grande el título feminista, pero ALTO honor).

Pasión

No sé muy bien cómo empezar a explicar que la pasión no se vende. La pasión se siente. Sí, cagate de risa puede sonar trillado, pero la pasión está en los ideales, está en un equipo, está en una lucha. Quizás no puede comprenderse si no se ha sentido.

No quiero sonar a propaganda de Quilmes, pero la realidad es que sentir la pasión es tan emocionante como pocas cosas en la vida. Si es necesario, recurro a la comparación: es como acabar a la misma vez después de tremendo polvo. Son lágrimas en los ojos, son sensaciones de victoria y de derrota por un resultado común, de muchas personas que lo sienten. La pasión compartida, es mirarse y sentir.

Cuando hablamos de términos de feminismo, es necesario estés de acuerdo o no, saber que es un concepto muy profundo, es historia, es derechos… no es un barrabrava rompiendo una butaca. Es decir si vamos a comparar, comparemos con criterio, con coherencia. No se trata de “hacer quilombo”, se trata de manifestar la falta de un derecho y reclamar por la libertad.

Violencia

No hay que perder de vista conceptos sociales de empatía. Por ejemplo, que las reacciones de los humanos están 100% ligadas a la cultura, la historia de cada uno. No me da bronca que un barrabrava rompa algo, me parte el corazón. Me da pena vernos así, me da pena la violencia…  no me genera odio ni mucho menos más ganas de salir a matarte.

Pero ¿sabés qué me genera mucha ira y violencia? Ir a un boliche y no podes avanzar tres pasos sin que un pibe se desubique, no poder caminar en paz por la calle por miedo incluso hasta de los policías, no poder ponerme la ropa que se me cante el orto porque me miran con ganas de cogerme, que usen a mi género como insulto, que me traten de puta por elegir coger con quien quiero y cuando quiero, que me traten de loca por decir lo que pienso, por el solo hecho de ser mujer seguro si soy madre me pierdo de todo lo que vos como machito loco seguís haciendo sin ni siquiera pensar en qué estoy pensando o qué siento y así puedo no terminar nunca más.

Entonces, te lo digo con toda mi sinceridad, sí: te rompo toda la ciudad si hace falta para que entiendas que duele, que cansa estar castigada todos los días de mi vida por ser mujer. Reíte, dale, reíte. Salí de tu casa con miedo a que te agarren entre tres pibes y te toquen las tetas y te quieran violar, que te silven “que sos un caramelo”, dale reíte.

Denigración

Las feministas no vendemos, sentimos. Vos te tragaste el cuento solo de que “el aborto soluciona la indigencia y la pobreza” y no puedo seguir porque me duelen los ojos de leer tantas cosas que no son. Más allá de mi postura que amo y de la que estoy orgullosa de defender rompiendo la ciudad, son conceptos errados los que estás planteando y eso está muy de moda: DESINFORMAR. Es mejor no hablar de ciertos temas si los conceptos no están claros y repito, dejando de lado mi postura e ideología.

La denigración está acá:

“Argumentos del orto que no tienen validez, y que no buscan pacificar a ambas partes… Quieren ganar una batalla.”

Te dejo el concepto de la palabra: Denigrar

verbo transitivo

1.Decir cosas negativas en contra del buen nombre, la fama y el honor de una persona.

2.Dirigir a una persona insultos o juicios despectivos.

Lucro

Los pañuelos no se venden a un precio, los pañuelos los podés comprar, los podés hacer vos… no entiendo bien a vos en qué te estaría afectando que quienes desean gastar su plata en un pañuelo verde o en una caja de alfajores lo haga.

Es una lucha es un movimiento todos los que deseamos aportamos con alto orgullo, así como el barra aporta la cuota de su club. Me deja medio desconcertada este concepto y me cuesta seguirte el hilo, quizás me como mucho el papel… pero es eso que te decía más arriba de la pasión: no se controla.

Digamos acá nadie quiere hacerle creer nada a nadie, hay un tema que estaría bueno que elijas… se denomina “libertad de pensamiento”. Nada, muy básico y general, pero te lo tiro para veas entiendas que cada uno puede hacer con su mente y con su bolsillo lo que se le canta la vida.

En cuanto al discurso de la pobreza… admito que ME RINDO. Realmente ahí no puedo generalizar y mucho menos clasificarlo en el punto de vista dos grupos sociales: feministas y barrabravas, me parece mucha mezcla. Mucho todo, como ahora. Hablemos de todo junto.

Quiero que sepas que desde lo más profundo de mi respeto, me gustaría decirte no se pueden comparar todas las cosas en la vida. Lo intenté pero no podemos mezclar todo porque no es así, no es correcto, ya somos gente grande y para mencionar ciertos temas como comunicadores tenemos una enorme responsabilidad.

Al tratarse de una contranota, me voy a despedir haciendo un contrapunto a esta cita:

“Disculpas a las verdaderas luchadoras. Memoria por las mujeres policías muertas, por las que mueren en abortos clandestinos, por las mujeres que en este momento sufren violencia de género, y por las que murieron. Por aquellas que las esclavizan sin darles voz. Por ellas… Las que están ahí en silencio y todavía siguen pasando hechos de violencia”.

Hoy podés dedicarles un párrafo a todas esas “que están silencio” gracias a las que nos ocupamos de hacer el ruido.