Chau Taxi, no te va a extrañar ni tu vieja

  •  
  •  
  •  
  • 86
  •  
  •  
    86
    Shares

NDA: La finalidad de esta nota no es generalizar, ni desalentar a quienes día a día brindan el mejor servicio que pueden con el sistema de transporte de Taxis actual, la intención es más bien, que todos en conjunto desterremos a las manzanas podridas que alteran nuestra paz, en todos los ámbitos posibles. Si usted es un chofer correcto y honesto, esta es su oportunidad de montar su propia empresa, una que no lo cargue a usted de un estigma de mierda, hágase un Uber. Ahora mismo verá porqué…

Hace unos días tuve un altercado con el servicio de taxis “LLAMENOS” en Luján de Cuyo. No quiero entrar en detalles, solo les voy a contar que una vez concluido viaje, ya no volvería a ver mi celular, a menos que ocurriera un milagro, o mejor dicho un gesto de honestidad (que en este país es casi lo mismo) por parte del chofer. Estuve una hora tratando de recuperarlo, apelando a que preguntaran por la radio y algún chofer tuviera el gesto de devolverlo, pero eso nunca sucedió, apagaron mi teléfono y seguramente ya está desmantelado por ahí. También pregunté por un protocolo de objetos perdidos inexistente: en el servicio de Taxis rige la ley de “Rafael, Rafael, el que lo encuentra es para él”.

Me considero una persona a la que tranquilamente podría pasarle lo mismo que a “Bombita” de Relatos Salvajes, quien ante las sistemáticas injusticias y mojadas de oreja del sistema un día se colma y hace explotar todo. Lo hice, exploté en las redes y la gente también lo hizo, entonces esta nota, que era una queja mía, se transforma en las quejas de todos los que se pronunciaron. No voy a criticar personas porque no soy quién, voy a resumir a grandes rasgos las falencias de un servicio que la globalización ya dejó obsoleto:

Choferes “Babosos”: Ser mujer ha sido y sigue siendo difícil, ante la mirada de quienes se sienten con derecho a observar libremente o acosar a quienes viajan solas. Poner a su clientela incómoda no está bien señor taxista.

Conducción violenta: He viajados en servicios de taxi en otras partes del mundo y la conducción es ejemplar, como corresponde de un profesional del manejo. En contracara, cuando nos subimos a un taxi en Mendoza, nos adentraremos en un Dakar en la ciudad, semáforos en rojo, excesos de velocidad y repetidas faltas. Esto, señor taxista, genera inseguridad en su cliente ya que desconoce si llegará sano y salvo a su destino.

Malos tratos: Recibí varias y repetidas quejas de malos tratos, sutiles, actitudes como no saludarte apenas subís al coche. Este ítem de todos modos es el mal del argentino que odia laburar, lo tenemos todos en mayor o menor medida.

Choferes con música fuerte: Los clientes tienen la necesidad de transportarse cómodamente, esta necesidad, señor chofer, no incluye el más mínimo ápice de deseo de compartir sus fanatismos musicales o radiales. Sea respetuoso y baje el volumen.

Choferes que fuman en el coche: A esta altura fumar en espacios cerrados, es ser un desubicado.

Choferes que deciden no llevarte: Esta es mi favorita, antes de subirte al coche los choferes te preguntan a dónde vas, si no les “conviene” te niegan el servicio. Esta gente directamente es impresentable.

Choferes que cobran la tarifa que se les antoja: Me llegaron quejas de varios grupos de chicas (porque con un grupo de hombre no tienen huevo de hacerlo) que viajaron hasta sus casas luego del boliche y al llegar a su casa notaron que la cifra era muy elevada y al mirar el marcador de tarifa estaba apagado. Eso, señor taxista, es estafar y está mal.

Choferes que cometen abusos: Leí entre los comentarios en mis redes dos casos de intento de abuso a mujeres alcoholizadas luego del boliche, el chofer las llevo a cualquier sitio descampado y llevó a cabo el intento. Repudio total.

Choferes que insultan a otros conductores: La violencia al volante en otra de sus caras, la verbal. Señor chofer, no se insulta a otros ciudadanos y mucho menos frente a un cliente, no sea tan grasa.

Coches en dudosas condiciones de seguridad y funcionamiento: Señor empresario de taxis, a su empresa le falta inversión, no todo es gastarla.

Choferes que hablan por celular mientras conducen: Esto señor chofer, es directamente ilegal, no sea tan culiado.

Estos ítems han sido redactados en base a quejas y usuarios reales del servicio de TAXIS, a quienes no menciono en la nota por cuestiones de seguridad. Las historias y quejas fueron tantas, y algunas tan aberrantes que mi primer impulso es pensar que son producto de la imaginación o que eran mentiras, pero no pasa nada hasta que se destapa la olla y ahí están metidos siempre los mismos.

Uber nos proporcionará una plataforma para que nos transportemos en un entorno legal, seguro y confortable, donde sepamos quien es la persona que nos lleva a destino y en caso de alguna queja o sugerencia tengamos acceso a identificarla y puntuar sus servicios. Es un cambio al que sólo le temen los gronchos, gente que en su vida brindó un servicio decente. Tendrán que amoldarse o desaparecer. O seguir como hacen y cagar a palos a quienes se opongan a seguir estancados en un sistema que castiga al usuario.

Estamos en una nueva época ideológica, con nuevas corrientes de pensamiento (porque eso hacemos ahora, pensamos más las cosas) en la que sos color verde o azul, ahora algunos quieren ser naranja…y ¿saben qué? estamos podridos de la mafia amarilla con negro ¿Quieren conservar sus laburos? compitan y sean decentes.

Chau Taxis, no los va a extrañar nadie.

TAGS: