Y acá estoy, otra noche más sin dormir con él en mis pensamientos ¿Cómo se hace para olvidar a esa persona que te hizo sentir lo que nadie hizo? Ha pasado un año,y todavía no logro desprenderme de su recuerdo, de su piel, de su aroma, de sus besos y de sus ojos color café.

Todo comenzó cuando cursábamos juntos en la facultad, no compartíamos los mismos horarios pero a veces compartíamos clases.

Yo siempre lo saludaba con un “Hola ¿Cómo estas?” al pasar. Como saludas a alguien que ves siempre, pero que nunca has hablado más de dos palabras. Él siempre me respondía con su sonrisa y esos ojos que a cualquiera enamora. Fue en el último año cuando cruzamos más que un saludo, pero nunca hablábamos de nuestra vida. Solo de la facultad.

Una noche me escribió para preguntarme si quería ir con él al cumpleaños de un compañero. Esa misma noche me enteré que estaba con alguien.  A partir de ese día no hablamos más. No quería meterme en algo que iba a terminar mal.

Pasaron varios años hasta que una noche me volvió a contactar. Esta vez fue para que le recomendara lugares para salir. Ese día hablamos por horas, como nunca había pasado.

Al poco tiempo me contactópara avisarme que iba a pasar a visitarme por donde yo trabajaba  en ese momento. Llegó y me abrazó. Le presenté a mis amigos y nos quedamos con ellos charlando. Pero había algo raro en él.  Mientras yo hablaba y reía lo miraba de reojo y notaba que me estaba viendo con una sonrisa y con unos ojos que jamás había visto. Pensé que estaba loca y lo ignoré. Me ofreció llevarme a mi casa y en el camino íbamos hablando de todo, como si nos conociéramos de años, riendo a carcajadas y fumando un pucho con las ventanillas abiertas, mientras nos pegaba el aire fresco de la madrugada. Llegó el momento de bajarme; lo saludé, les di las gracias y cuando estaba a punto de bajarme lo miré. Lo miré a los ojos. Y de un momento a otro él me besó, me besó como si se hubiera estado guardando ese beso desde años, con mucha pasión. Era todo tan confuso para mí que lo frené y me bajé del auto. Me escribió apenas llegó a su casa y me dijo que quería verme al otro día. Y ahí fue cuando yo cometí el gran error: acepté que nos volviéramos a ver.

Al otro día,  nos juntamos en una plaza con cervezas y el sol que pegaba de lleno en nuestras caras. Nos besamos y nos dijimos todo eso que nos guardamos durante años. ¿Quién lo iba a imaginar? Él también me miraba y le gustaba en la facultad.

Decidimos ir a“dormir”. Si, así le pusimos a nuestras escapadas clandestinas. Llegamos a la habitación y estaba puesta mi película favorita. La vimos completa sin decir ni “A”. Cuando terminó, me miró y me dijo “esta es nuestra película”. Esa tarde fue la tarde más increíble de mi vida. Pudimos expresar con nuestros cuerpos cuanto nos deseábamos y cuanto esperamos que eso sucediera.

Un día me tocó viajar. Era la primera vez que estábamos tanto sin vernos y tan lejos. Me escribió un poema cada mañana y no dejábamos de hablar por teléfono nunca. Éramos dos adolescentes enamorados por completo. Prometiéndonos que nunca íbamos a separarnos, y que dejaríamos todo, absolutamente todo, para poder estar juntos. Planeando fugarnos bien lejos y dejar todo atrás… sin importar nada.

Así fueron pasando días, semanas y meses. Juntándonos a “dormir” a la hora que sea y viendo películas.

Todo se empezó a ponermás fuerte cada día. Lo que sentíamos era cada vez más grande. Una noche en el auto, mientras hacíamos el amor, le agarré la mano y la puse en mi pecho y le dije “sentí como late por vos” y mientras se me caían las lagrimas no lo aguanté mas y le dije que lo amaba… él lloró, me beso y me dijo que me amaba también.

Era la primera vez que sentía tanto amor, la primera vez que me enamoré con locura de alguien. Nunca había sentido algo igual. Había tenido amoríos fracasados, pero lo que sentía por él, era inexplicable.

Era la persona más feliz del mundo. Nada podía arruinarme esa felicidad.

Excepto él mismo.

Los días siguieron pasando pero ya no era lo mismo. Se tornó una relación enfermiza, con muchas peleas y lagrimas. Decidimos darnos un tiempo porque nos sentíamos cada vez más mal por lo que estábamos haciendo. Yo había cambiado por completo, toda la gente a mi alrededor se daba cuenta y me decían que no me hacia bien. Y como siempre; nunca los escuché.

Hastaque me cansé.

Le dije que no quería verlo más, que esto que estábamos haciendo estaba mal y que íbamos a terminar muy lastimados, más que nada yo. Estuvimos un tiempo sin hablarnos. Él a veces me escribía y me preguntaba como estaba o me decía que estaba linda. Él pasaba siempre por enfrente a mi trabajo, sólo para verme de lejos y saber que estaba bien. La cosa se había puesto rara en serio.

Siguió pasando el tiempo, y volvíamos y nos alejábamos. Así unas cuantas veces durante más de un año. Una de las últimas veces que nos vimos se puso un poco violento y me asusté. Pensé que por lo que habíamos tomado y fumado se había puesto así, pero no, él había cambiado. No era el mismo del cual me enamoré locamente. Seguía teniendo su mirada única, sí, pero sus gestos, su forma de hablar y de hacer el amor habían cambiado. Para mal. Empezó a usar un vocabulario muy fuerte contra mí, me dolía leer lo que me decía. Me dolía hasta el alma. Hasta que me confesó que ya no sentía mas ese cariño por mí. Que sólo extrañaba mi piel, que sólo me extrañaba en la cama porque nadie le hacia sentir lo que yo.

Mi mundo se venía abajo con cada palabra.  Me sentí usada y que fui su juguete el ultimo tiempo. Sentí que nada tenia sentido en la vida. Le pedípor favor que no nos volvamos a ver, él me pidió que lo perdonara muchas veces y le dije “yo te perdono pero ya nada es como antes, fuiste el amor de mi viday eso nunca va a cambiar, nunca voy a sentir odio por vos pero nada va a ser igual”. Me dijo que me amaba y terminé toda la historia de amor con una hermosa frase: “Sólo porque no podamos estar juntos, no significa que no te ame.”

Nadie me miró como me miraba él, nadie me besó con la pasión que lo hacía él, nadie me volvió a hacer el amor como él lo hacía: con amor. Ha pasado mucho tiempo y todavía lo sigo amando como el primer día.

Escrito por “Anónima” para la sección:

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