10 lentos re bizarros que todos cantamos

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¿Quién no ha cantado alguna (o todas) de estas canciones en la ducha o en el auto? No son para el repertorio de tu banda de covers ni para cantársela en serio al amor de tu vida, pero sin dudas las has cantado escondido/a en algún lado o en manada con tus amigos/as. Reconozcamos, en silencio, que las conocemos a las 10 y que en el fondo (muy en el fondo) nos han acompañado varias veces.

Conociéndote | Cesar banana Pueyrredon

A la mayoría de los argentinos se nos retrotrae la imagen de “la nena” Julieta Prandi en el sketch con Guillermo Francella de “Poné a Francella”, pero es inevitable que hasta el mismísimo coro de fondo con el “cooooonoooocieeeeeeendote” que le sigue al “Conociéndote” de Banana sea replicado por nosotros.

Clímax de la canción: cuando arranca con “ahora estoy viviendo, mi mejor momento” y termina con un “conociéndote a vos”.

Te quiero tanto | Sergio Denis

Canción tribunera si las hay. Inevitablemente te alegra la jornada, te dan ganas de saltar, tener el pelo blanco, la piel bien bronceada y vestirte como un ridículo. Es para cantar a los gritos, perdiéndose en cada estribillo y cansándose de agitarla.

Clímax de la canción: sin lugar a dudas es el estribillo, donde libramos toda la ñoñez en su máxima expresión y agitamos al aire la mano derecha hacia atrás y hacia adelante flexionándola desde el codo.

Están lloviendo estrellas | Cristian Castro

Nadie puede dudar que el baile de la Bertuccelli y Adrián Suar en “Un novio para mi mujer” hizo que esta canción lograra el estrellato de la bizarrez romántica. Al igual que la de Denis, esta se puede cantando haciendo pogo, mosh y slam.

Clímax de la canción: la opertura es genial, incita al baile del momento cero, es como un fórmula 1 que acelera de 0 a 100 en dos segundos.

Bailar pegados | Sergio Dalma

Miente el que no haya bailado pegado a algo o alguien cantando esta canción. Convida al lento, al apego, al cadereo, al meneo, al perreo, al “frota frota”, a la previa del apareo. La canción es sensual y tira imágenes y frases muy hot.

Clímax de la canción: cuando dice “abrazadísimos los dos, acariciándonos” con una voz que rompe la tierra cual cantante de blues pasado de whisky y merca.

Me das cada día más | Valeria Linch

Más del 90% de los mortales no conoce más que el estribillo de esta canción, pero es imposible no pretender acompañar al vozarrón de Valeria cuando estalla con el famosísimo “más, me das cada mía más”. Es apta para dedicársela a cualquier persona, en cualquier estado.

Clímax de la canción: no caben dudas que el orgasmo se llega durante el estribillo, previo al “más…” que ahí es cuando los líquidos fluyen como un sifón de soda.

Te recuerdo | Cae

Esta canción es un regreso a principios de los noventa, podes flashar look Axl Rose, pelo largo, bincha roja, campera de cuero, cortos y borcegos. Agarrás un pucho y te pones a tirarte los pelos en la penumbra de una habitación con esta canción, haciéndote el roto, el matado y el sufrido.

Clímax de la canción: el segundo estribillo, cuando ya lo canta casi gritando y al final lo suaviza como una balada romántica “te recuerdo en mis brazos amor”

Amor pirata | Paz Martínez

Una elocuente y romántica oda a cagar a tu pareja, a meterle los cuernos con un amante fijo y a pasar el resto de tu vida siendo un pobre infeliz enamorado de una mina prohibida y acobardado por no poder cortarle a la legal. La melodía impide ver el trasfondo agónico de la canción e invita al canto fogonero y gesticulador.

Clímax de la canción: las estrofas previas al estribillo son cantadas con una seriedad y gravedad diferentes al resto, lo cuál te hacen de “gatera” de la previa que se viene con el “nosotros somos un amor, pirata”.

Olvídame y péga la vuelta | Los Pimpinela

No existe argentino mayor de 25/30 años que no haya actuado esta canción con una persona del otro sexo. Incluso simulando el diálogo con una puerta invisible de por medio. Si en una noche de borrachera y previa eterna no la hiciste, no has tenido una buena juventud.

Clímax de la canción: sin lugar a dudas es la parte que canta que canta Lucía Galán y se despacha comenzando con el  “porque ahora soy yo la que quiere estar sin ti” y luego el listado de quejas y lamentos al punto de cagarlo a piñas.

¿Y cómo es él? | José Luis Perales

En el lugar que enganches esta canción te vas a poner a cantarla. No sabes si se la dedica a una mina, a la hija, a la madre o a la tía, pero te vas a copar y sin dudas te vas a acordar de alguna mujer importante. Va acompañada de simulación de cara triste, gestos apenados y taciturnos y un ambiente melancólico.

Clímax de la canción: cuando se pone loco y le dice que le pregunte “¿porqué ha robado un trozo de mi vida?”, esa parte te mata el alma.

La soledad | Laura Pausini

Hermosa canción noventosa con una historia adolescente muy muy muy de novela de Cris Morena, pero sin duda un lujo del romanticismo bizarro. Laura Pausini despliega todo su esplendor en una de las mejores canciones de ella y es imitada por cuanto mortal agarre algo como un mic y sufra lo mismo que la pibita abandonada por Marcos.

Clímax de la canción: la parte que la banda se pone re loca y acompaña con una melodía y un coro apoteótico las estrofas de la cantante. En ese momento podes reventarte la garganta cantando.