Argentina… ¿es el mejor país del mundo?

  •  
  •  
  •  
  • 47
  •  
  •  
    47
    Shares

Uno de mis sketchs favoritos de Capusotto es “Luis Solari”. Se trata del “cantante que nunca viajó al exterior, pero le contaron” y es una parodia al típico choto que vive profesando que Argentina es una bosta y que en otros países se vive mucho mejor que acá. Si no lo han visto, previo a seguir la nota, los invito a reírse un rato porque no tiene desperdicio:

El asunto es que siempre me indigné con los típicos “Luis Solari”, incluso a uno de los pibes de mi grupo de amigos de la infancia, que hoy vive en Europa, cada vez que viene nos cansamos de limarlo con este tema, porque es el calco del personaje, solo que él vive hace 6 años allá.

Siempre pensé que Argentina era el mejor país del mundo, que ni en pedo me iría de acá. He conocido otros países y sin embargo siempre mantuve esa posición. Pero ahora me he hecho grande, tengo familia, una hija de la que soy responsable, una pyme que la viene remando en dulce de leche junto a dos socios / amigos, un montón de deudas y una visión mucho más realista y menos entusiasta sobre la política y el futuro del país. Muchos de mis amigos han viajado por el mundo, ahora dos de los de mi grupo viven en Europa y he conocido gente que se ha ido varios años y ha vuelto. Entonces se me llena el culo de preguntas…

Si había algo que tenía como “pro” irrefutable, como verdad irrompible, era el tema de la fraternidad argentina, del tema de los amigos de la infancia, del barrio, del colegio. ¿Pero si de grande me he hecho nuevos y grandes amigos también acá, no los podría también tener en otro lado? La gente que se va termina socializando sin lugar a dudas, haciéndose nuevos amigos, consiguiendo pareja, teniendo buenas relaciones sociales como acá. ¿Entonces? Incluso viendo los tiempos actuales del país, donde la falta de empatía, el fanatismo absoluto y la intolerancia en su máxima expresión están a la orden del día, ¿dónde quedó aquel “pro”?

Tengo amigos que han vivido en España, en Inglaterra, en Estados Unidos, en Francia, incluso más cerca, acá en Uruguay o Chile. Yo mismo conocí el sudeste asiático y pude apreciar sus beneficios. Seguridad en las calles, transporte público que funciona a la perfección, economías estables, respeto por las normas, instituciones ordenadas, acceso a créditos razonables. Tengo una hija y cuando me cuentan con la libertad y la seguridad que se mueven las mujeres en otros países, sin miedo a andar por las noches solas, sin preocupaciones por la oscuridad de una calle, sin pensar en qué se ponen para salir, me mueve la aguja indefectiblemente.

Cada vez que viene alguien de viaje le pregunto por lo mejor y lo peor, y lo mejor termina siendo siempre lo mismo: “allá las cosas funcionan” y “no hay inseguridad”. Mi amigo en Europa una vez dijo “en Argentina la inflación y la inestabilidad laboral te mata la cabeza, allá pago de alquiler 800 euros, hace 10 años valía 750 euros y dentro de 10 años seguro saldrá 850 euros, ¿para qué mierda me voy a endeudar en comprarme uno si tengo laburo y puedo pagarlo?”. Esa simple opinión te lleva a pensar en lo mucho que cambia tu vida la situación económica del país.

Ojo… siempre está la “otra cara de la moneda”. Otro de los pibes de mi mismo grupo de amigos ha viajado por todo el mundo y él si asegura que como Argentina no hay, ya que acá “es el país de las oportunidades”. De su último viaje a Japón hace un par de semanas, rescato esta opinión de él “crecí en una casa sin placard, durmiendo en un colchón pelado, hoy tengo dos títulos profesionales que me dio la Universidad Pública, manejo un auto que vale casi un palo, tengo mi propio departamento y viajo dos veces por año donde se me pegan los huevos, esto en otro país no sería posible, por eso Argentina es el mejor país del mundo”. Lo conozco desde que tenemos 10 años… y tiene toda la razón.

Otra opinión es la de un amigo que vivió 10 años afuera en varios países, “no hay un país mejor, hay mil países mejores que Argentina, es un verso el tema de la amistad, la pasión y la buena onda, esas son cosas intrínsecas del ser humano, que más o menos naturales, están en todos lados. Respecto a las oportunidades también es una falacia, trabajé muy bien en cada país que viví, contraje créditos, monté negocios y viví muy bien”. Él se vino por un tema familiar, pero no tiene dudas en que no hubiese vuelto más.

Entonces… ¿es Argentina el mejor país del mundo para vivir?, ¿es verdad que no hay lugares donde se replique la amistad y la fraternidad que nos caracteriza? ¿Te dan ganas de quedarte a remarla acá?

Mi opinión es la siguiente… soy muy apegado a mi familia y amigos y he invertido demasiado tiempo y dinero en mi país, pero si volviese el tiempo a diez años atrás, sin lugar a dudas me voy, por lo menos, a probar suerte a otro lado. Estoy cansado de vivir en la incertidumbre y la inseguridad Argentina, ya no soy un pendejo que todo le chupa un huevo y ahora que proyecto el porvenir de mi familia, me encantaría estar en otro lado mejor. Porque existe.

TAGS: