Soy Millenial ¿y qué?

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Si, nací en esa franja de edad en la que soy considerada “millenial” (franja que va desde 1981 hasta 1996 aproximadamente) y si… somos caprichosos y renegamos de todo lo q ustedes, la generación “X”, nuestros padres, nos dejaron. Comienzo este texto como una especie de “queja”, porque estoy cansada de escucharlos en todos los medios reproducir su descontento con nuestra generación. Cualquier post-40 se cree con la potestad de poder defenestrar a nuestra generación, sin siquiera pensar en los estragos que su generación le está haciendo al planeta, a la política y a la vida en sociedad.

Porque sí, soy millenial, soy intensa, sensible, volátil e inconstante, pero mucho más empática, romántica, soñadora y experimental que toda esa gente que nos critica.

Nos preocupamos por la naturaleza, por el medio ambiente y por los animales, nos preocupa la contaminación que nos heredaron, y hacemos algo al respecto. Porque ustedes se cagaron en el medio ambiente, se cagaron en la generación de energías renovables, de reutilización de recursos, de sistemas de reciclaje y bueno uso de los recursos naturales. Nosotros nos queremos vivir en su mundo de smog, transporte ineficiente y construcciones de altísima inoperancia energética.

Si… quizá somos muy ingenuos y optimistas con algunas cosas, pero porque creemos que es mejor ser optimista, porque no cuesta nada y te hace más feliz el camino, y cuando ya no somos felices por ahí, elegimos otro rumbo. Nos cansamos de culpar al otro, de echarle la culpa al de abajo o al de arriba, a la generación anterior o, en este caso, la posterior. Vivimos el hoy y ahora, culpando al presente de los actores vivos, no de los personajes del pasado.

Tenemos poca tolerancia y nos gusta hacer varias cosas a la vez, lo que muchas veces implica no concentrarse en ninguna. Nos cansamos, nos aburrimos, cierto… porque nos gusta experimentar, nos gusta probar, creemos que el progreso está en el cambio, por eso no gusta replantearnos mil veces las cosas. Por ello somos más filosóficos y no “panqueques”, como ustedes se hartan de tildarnos.

No creemos en trabajar 30 años en un empleo de mierda con un mísero sueldo para que un día un señor nos de una palmadita en la espalda y nos ascienda de puesto o para poder jubilarnos con un sueldo “decente”. En un lugar donde no se responsabilicen de sus acciones. Preferimos un empleo con menos sueldo donde estén más comprometidos con causas sociales y el café sea gratis. O volvernos emprendedores, ser el “señor” en unos años y contratar a los de la siguiente generación. No creemos en que un traje, un aspecto, el pelo arreglado y un reloj caro puedan demostrar la eficiencia de una persona. Tampoco creemos en horarios fijos, sino en objetivos por cumplir.

Creemos que podemos cambiar el mundo, y lo estamos haciendo. SU mundo, ese mundo lleno de amargura e infelicidad, ese mundo en el que solo podías ser feliz si te comprabas una casa y tenias que trabajar toda la vida por ello. ¡A la mierda ese mundo! No queremos ahorrar toda la vida por una casa, queremos viajar, conocer gente, vivir… vivir sobre todo. El mundo es nuestro, en su totalidad, por eso no somos nacionalistas, ni territoriales, ni nos atamos a una bandera o culto. Creemos en la igualdad en todos sus aspectos y estamos luchando porque ustedes también lo entiendan. Por la ley o por la fuerza.

No creemos en una pareja para toda la vida, ni nos van sus “modos y formas establecidas”. Porque los vimos a ustedes sufrirlas, por que los vimos pelear, pasarla mal y odiarse, los vimos ser infelices y los vimos separarse. Nos cansamos de ver parejas rotas, matrimonios que no se hablan, esposos déspotas, esposas tristes, hijos sin respuestas, familias de cotillón para la sociedad, que puertas adentro eran un infierno para sus integrantes.

No creemos en un trabajo esclavizante por que los vimos a ustedes, o no los vimos nunca, porque no estaban y estaban trabajando, y aun así no llegaban a fin de mes, por que los vimos como se les fue la vida por esa casa o ese auto. Somos hijos de padres ausentes, por eso no creemos en familias numerosas, porque nos queremos realmente hacer cargo de nuestros hijos, verlos crecer, acompañarlos y que vivan la vida con lo que tengamos a nuestro alcance. En fin, no queremos llenarnos de hijos, porque somos conscientes, porque somos sus hijos y ya lo vimos, y lo aprendimos.

No valoramos tanto las cosas materiales como las experiencias vividas, nuestra vida no se mide en auto o ropa, se mide en risas… creemos que podemos trabajar de lo que nos gusta, que podemos darle al mundo algo bueno y hecho con amor y no una media sonrisa al atenderlos en algún trabajo mediocre y si tenemos ese trabajo, no queremos que sea para toda la vida, lo tenemos para cumplir algún sueño.

Si, a veces somos demasiado soñadores, ¿pero qué sería del mundo sin los soñadores? ¿Los que se animan a hacer cosas impensadas? Y nuestros sueños son ridículos para ustedes, pero son nuestros y deben respetarlos.

Y si, también hay muchos millenial estúpidos, ¿pero en que generación no los hubo? Al menos nosotros insistimos en nuestras metas y como ustedes que eran “hippies pacifistas” y cedieron al sistema impuesto, o “grunges revolucionarios”, y hoy se la pasan en club Regatas tomando té y mandando cadenas por whatsapp.

Se quejan de nuestra “inoperancia” comercial y laboral, son ustedes quienes manejan los hilos de la política mundial, ¿en serio les da la cara para criticarnos?

Si, pueden seguir burlándose de nosotros con memes, a través de Facebook, o twitter pero ¿adivinen qué? Los memes, Facebook, twitter lo hicimos los millenial, estás leyendo esto gracias a un millenial, uno de esos malditos seres caprichosos que creen que se pueden comer el mundo. ¿Adivinen? Se lo están comiendo…

Pueden seguir criticándonos por nuestro afán de ver el mundo distinto, por querer cuidar a los animales y al planeta, o pueden subirse a la ola, relajarse y disfrutar un poco, que ya han vivido toda su vida amargados, nosotros, los millenial, los vamos a recibir con los brazos abiertos, con un mate y una sonrisa… Y nos burlamos de los centenialls, que esos si vienen cagados.