Frases típicas de los albañiles

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Les dejo una pequeña lista de los 10 chamullos típicos y más comunes que nos largan esta raza de trabajadores de la construcción, tan necesarios como problemáticos.

¿Terminó de pagarme? ¡Ahora no voy más!

Por algún extraño motivo, desde el lobbysta más picante del FMI, pasando por el más entrenado tiburón comercial de una multinacional pujante, hasta el empleado más raso de un almacén de barrio, todos, pero absolutamente todos le pagan a los albañiles en tiempo y forma y a todos, pero absolutamente a todos, los albañiles se los duermen. Lamentablemente el tiempo de ellos no es del común de los mortales, así que siempre terminan cobrando antes de terminar, porque ellos tienen que “pagar la semana”. Y ahí viene el drama… cualquier humano en su sano juicio terminaría un trabajo si ya se lo pagaron, por cuestiones lógicas. Ellos no, los señoritos se retiran de la obra, dejando las cosas así como están. Incluso hasta dejando sus herramientas in situ. Es ley suprema cagar al dueño de casa. Después tenes que pagarles más para que vuelvan.

La culpa es del albañil anterior.

Cada vez que contratemos a un nuevo albañil, el mismo desplegará sus conocimientos académicos, pulirá su ojo biónico y sin tapujos dirá que “el albañil anterior le ha hecho un desastre”, aumentando el costo del trabajo y desligándose de cualquier desperfecto de obra, ya que él “no empezó de cero, sino que el error venía de antes”. O se comienzan a tirar la pelota culpando a otros profesionales de sus bochornosos resultados. Así se lavan las manos, te cobran más caro y no dejan lugar a quejas.

Esto no se puede hacer así como usted quiere.

La ley del menor esfuerzo. Si algo se les complica un mínimo, directamente “no se puede hacer”, “no hay forma”, “no existe”, “no va a aguantar”, “no viene el material” o “te va a salir mucho más caro”. Sin razones físicas, ni químicas, ni lógicas te largan “no, así no se puede”, porque ellos lo hacen de una forma mucho más fácil y rápida, pero que termina resultando una banana cuando vos lo que querías era un dado.

El arquitecto / ingeniero que contrató no sabe nada.

¿Para qué mierda estudias 5, 6 o 7 años y luego haces posgrados? ¿Para qué te recibís de arquitecto o ingeniero si no sabes nada? Ellos están “en obra”, ellos han “hecho con sus manos” mil casas… los profesionales son caretas de manual que no saben nada de nada y la teoría no se puede aplicar en la práctica. Olvidate si sos mina o refinado… te defenestran en la primera reunión.

Compre “masomeno” toda esta cantidad de materiales.

Miran más o menos la obra y te mandan “esteeeeem… y traeme ochenta bolsas de cemento, un camión de ripio y uno de arena, cuarenta varillas del 12, cincuenta del 8, 100 del 10, ocho kilos de clavo y veinte de alambre”. Vas, desembolsas  una pequeña fortuna y cuando llevas todos los materiales a la obra el tipo usa el 20% de lo que te pidió y te hace un pedido completamente nuevo y diferente. La respuesta es “y… por las dudas que faltar para no estar un día esperando el material”. Entonces ahí comenzás a meterte una por una las cosas que te sobraron en donde no da el sol… para que no se herrumbren.

Terminé mi parte, yo me voy.

Una persona normal, antes de irse de su puesto de trabajo, ordena su escritorio; un mecánico acomoda las herramientas y limpia el auto, una persona deja las cosas en orden y condiciones o para volver a laburar al otro día o para que el contratista aprecie la obra realizada. Ellos no… los albañiles se van y tu casa parece la Franja de Gaza, parece que pasó el huracán Katrina con la barra brava de River rompiendo todo a su paso. Es un paisaje aterrador, el valle de la muerte, un bardo que solo se arregla pagando a más personas para que vengan y ordenen el caos que dejaron los constructores.

Esa parte no la habíamos cotizado.

Te avisan que han terminado, cuando llegas ves un montón de cosas que faltan… si si, ahora andá a buscar el contrato donde enunciaban los derechos y las obligaciones de ambas partes, si si… anda a buscar el email donde le mandabas la lista de trabajo y la respuesta de ellos, a modo de declaración jurada, aceptando. Si, dale, reclamale ahora que ya pagaste todo, te quedaste sin un mango y los tipos están cargando sus herramientas a una camionetita hecha poronga. Chau pa, LTA. Eso no estaba charlado.

Mi trabajo es garantido… se lo vuelvo a hacer el 30 de Febrero

La primer humareda con la que te seducen es con el tema del “trabajo garantido”, cuya garantía se hace efectiva el día que ellos no tienen absolutamente nada que hacer, que el clima está lindo, que están sobrados de trabajo, que Argentina salió campeón del mundo y que vos lograste mover cosas con la mente. Cuando se van de tu casa, todo lo que quedó mal hecho o hecho a medias, no será reparado jamás. A lo mejor tenes la suerte del mundo que vuelven, pero vienen con la peor y muchas veces te terminan generando más daño que soluciones.

¿Pero no era esto lo que me había pedido? ¡Noooo eso sale mucho más caro!

Agarrate cuando encargas un trabajo a otro del gremio, ponele el carpintero, herrero, etc… le pagas por una puerta y te trae un mueble bajo mesada. Le pedís una reja y se viene con una lámpara… “tu esposo me pidió que le haga esto” y ahí se te arma el kilombo con tu jermu, porque entra todo en un “dimes y diretes” con delay donde nadie se hace cargo del pedido, lo hecho, lo pagado y lo entregado. En el medio quedas vos, como el boludo que pagó algo que no quería y que tampoco sabe cómo usar.

No trabajamos porque faltaba material.

Llegas y los changos se están haciendo alto asado, con la cumbia al palo e inmaculados. No sabes si es el asado de inicio de obra, el del tercio de obra, el de los tres quintos de obra o el de los dos octavos, lo que si sabes es que no es el de fin de obra ni cagando. “¿Muchachos no han trabajado hoy?”, preguntas incrédulo… “no vino el material” es la respuesta de los flacos, quienes nunca te avisaron que necesitaban más material, que se acababa el stock o que no llegaba el camión. Eso sí, el día se lo pagaste igual. Y mañana seguramente el material tampoco llegue, así que dos días perdidos para vos, de asado y joda para ellos.

¿Y vos? ¿Qué peripecias has sufrido con estos condenados?


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