La aterradora historia detrás de Richard Bomur

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Me junté a tomar una birra en el centro con el Chori Peña, ex miembro del pasquín. Bueno, más bien no es ex miembro, sino inactivo, y eso fue uno de los temas de conversaciones mientras charlábamos de futbol, y de algunas notas que había escrito. Le pregunté porque había dejado de escribir, y un silencio incomodo se adueñó de la conversación. Quise cambiar de tema, a lo mejor tuvo un problema personal y no me lo quiso contar, pero antes que fuera a decir algo me respondió —Fue por algo que pocos saben, algo sobre uno de los jefes del mendo, fue por algo que aún no ha salido a la luz, y nos lo hemos guardado los de la “oldschool”… Hasta ahora.

Esta era una charla amistosa que se tornó algo seria, algo oscura y hasta turbia. Y después, entre algunas preguntas que le hice, me contó lo sucedido —Bomur no es el mismo desde el 2016 —fecha que cambio el nombre de “El Mendolotudo” a “El Mendo”. Y me fue contando lo que sucedió. —Notaba algo raro, pensé que era por cuestiones laborales. Era entendible, Richard siempre andaba a mil, laburaba todo el día o estaba trabajando en proyectos suyos. Pero notaba algo raro en él, como que no era el mismo, su mirada no era la misma, era algo fría, sin mucho movimiento, como si siempre mirase fijo… ¡Hasta parecía un robot a veces!

Hace un tiempo se rumoreaba que “el señor Burns menduco”,  o sea Daniel Vila, quería comprar el Mendolotudo, así censuraba un poco las notas agresivas hacia su persona y demás opiniones transgresoras que perjudicaba e influían al mendocino promedio y su pensamiento cuadrado, haciéndolos pensar, y hasta logrando decaer la imagen de él y su monopolio de multimedios de comunicación. Todo esto, pues claro, solo eran rumores y no había certezas, hasta que a algunos chicos del staff les llegó la data de que varios lectores vieron a Vila cerca de las oficinas donde trabajaba en ese entonces Richard Bomur. Noticia que luego me confirmó Don Rata.

Aparentemente se habían juntado a charlar sobre una propuesta, más bien una oferta muy ostentosa por parte de Daniel. La cifra no trascendió pero se dice que eran de seis ceros. Conversaban mientras comían unos choripanes peronistas hechos por nuestro jefe de redacción, el Doctor Richard Bomur.

Por lo que le contó Conep a Don Rata, que no había podido ir a la reunión por cuestiones personales, en medio de la reunión, el doctor y el ingeniero se dispusieron a hablar mientras se iban haciendo los choris, no podían creer la propuesta y la exorbitante cifra que Vila les había ofrecido, el cual se había ido un rato afuera para dejar a los SEOs del Mendolotudo hablar tranquilos, mientras el dueño de Uno medios hablaba por teléfono de “temas laborales”. Estaban conversando si debían aceptar o no, que qué iban a hacer con tanta plata, si realmente se concretaba todo, que mierda iban hacer en un futuro cercano. ¿Serían empleados de papito Vila? ¿Venderían su alma como Fantino? ¿El fiel y acérrimo/a lector y seguidor Mendolotudo se sentiría defraudado, llevándolos a denigrarnos peor que cuando Ricardo Mur se vendió del 9 al 7?

Mientras pensaba todo eso, entró un llamado al celular de Conep, era su jermu. Esa noche había ido a un evento solidario y la convocaron para desfilar. Y su llamada era para avisarle al ingeniero si la podía ir a buscar porque tenía varios sacos y vestidos y no tenía movilidad. Así que se dispuso a salir a buscarla sin pensarlo, y le dijo a su socio antes de irse: “Bueno, culiao… me voy a la mierda, tengo que ir a buscar a mi jermu sino se va a re calentar conmigo. Después contame como te fue. Así veo si me compro una mansión en el Dalvian, u otra camisa a cuadros antes de viajar a Formosa para vender unos vinos de un cliente mío” Y se retiró.

Por lo que le contó Bomur al otro día a sus dos socios, le dijo que, en medio de la reunión, estaba re cagado, no sabía qué mierda hacer, si agarrar viaje o no, y que justo cuando estaba dando vuelta los choris, en un segundo sin haberse percatado de su presencia, escuchó la voz de Danielito preguntándole en seco “Y, ¿ya pensaste en una respuesta para mi propuesta?”

De los nervios de escuchar su voz como si el mismísimo diablo hubiera posado en su hombro para ofrecerle un pacto satánico y oscuro, justo en ese instante, del cagaso y pavor que le recorrió en todo el cuerpo, sin querer pinchó con el tenedor uno de los choris peronistas, y el jugo del mismo le cayó con diligente precisión en el ojo izquierdo, dejándolo medio ciego.

Después de eso nos contó que no se acuerda de mucho, que lo único que recuerda es que fueron con Vila a una clínica o un hospital, no sabe bien a cual, y lo único que se acuerda es que uno de los médicos o los encargados se parecía a Palito Ortega. Y cuando dijo eso se  le cagaron de risa él y Conep, después siguió y concluyo que no había aceptado la oferta, que le parecía medio raro todo —termino de contarme el Chori Peña, pero solo era  una parte del relato. No podía creer la bizarra situación que había pasado Bomur, pero después le respondí…

—¡No te puedo creer lo que me estas contando! Che, ¿pero si Richard no vendió El mendo porque dejaste entonces? O por qué…—Y siguió contando.

—Por qué después de ese día fue cuando pasó lo que te conté al principio, después de ese acontecimiento el mismo Bomur no fue el mismo, algo raro había en él. Y no fui el único en notarlo, eran varios del staff. Estaba como algo distante, frio, algo raro había en él pero no lo supimos hasta un tiempo. Don Rata lo había notado desde un principio, sabía que algo raro pasaba, cada vez que lo veía y le hablaba sentía como si le hablara a una máquina, hasta por momentos no pestañeaba y podía pasar horas frente a un monitor sin siquiera pestañear.

Creo que después, de alguna manera, se enteró de lo que le pasó aquella noche, y fue cuando decidió irse a España, no por cuestiones laborales, sino por temas de seguridad. Quiso exiliarse en un lugar lejano. —Y ahí mismo le pregunté…

—¿Y fue también por eso que Conep se desapareció del mendo?

—No, a conep lo tenía cagando su jermu, creo que ni se dio cuenta de lo que pasaba —Dijo, y siguió —Y desde España Don Rata nos avisó a varios miembros de confianza lo que realmente había sucedido.

Nota: Para entender la siguiente parte de este relato es necesario haber leído las dos notas sobre el proyecto BioExoMachine.

El Rata nos contó que un anónimo lo llamó tiempo después de la reunión que tuvieron con Vila. Él había notado que algo raro pasó aquella noche, hasta le pareció raro el repentino cambio de nombre de la web, en un principio le pareció lógico por cuestiones de imagen y marketing, el nombre con un sufijo negativo no era bueno para poder vender espacios publicitarios y eso. Pero todo eso fue una excusa, una cortina por el verdadero y oscuro motivo. El cambio de nombre se debió por un trato a escondidas entre Bomur y Vila, el cambio de nombre fue un pedido expreso de Daniel. El cambio de nombre fue solo una sospecha, una pista para darse cuenta de algo más grande. La persona que lo llamó de forma anónima pidió reunirse en un taller abandonado en las oscuras tierras de Las Heras. Al principio creyó que era una trampa para que le robasen hasta el alma, pero antes de poder responderle le dijo: “A Bomur esa fatídica noche no lo llevaron a una clínica, sino a un laboratorio secreto donde Palito Ortega experimentaba con famosos y figuras públicas… Si queres saber más nos vemos allá”.

Sin ahondar tanto en detalles de lo que fue esa reunión con la chica desconocida, le contó que, después de ese accidente con el chori peronista, Bomur estuvo a punto de perder el ojo, era tanto el dolor que se desmayó en el auto de Vila, el cual supo qué hacer. Llamó a su socio Palito Ortega para implementar una prótesis avanzada del proyecto BioExoMachine… Iban a implantarle un ojo biónico.

Todo esto con planes malévolos, principalmente su función iba a ser controlar el Mendolotudo desde adentro, tener vigilado sobre todo la redacción de notas, tener “un ojo” encima. Y así tener en las filas de su maquiavélico plan a un personaje mendocino famoso y querido por la gente.

“Su deber como pasquín y miembros del staff era detener el oscuro y aterrador reinado de Bomur 2.0” fue el pedido expreso del exiliado Rata en tierras españolas. Y ahí fue cuando, entre varios colegas, armamos un ejército para un ataque sorpresivo.

Uno de los pelotones más bravos eran comandados por Facfs, todos eran ex miembros militares, patovicas, policías retirados y guerreros en artes marciales mixtas, todos con conocimientos en armas de fuego de todo tipo.

Otro de los grupos era liderado por Marquinho, todos radicales y de derecha. Físicamente no eran tan fuertes y dotados de fuerza bruta, excepto por algunos trans y Queens de La reserva que se sumaron a su batallón, pero lo demás eran sumamente inteligentes y sus tácticas de combate eran excepcionales.

Mi ejército, “la legión del Chori Peña” era integrado por varios tipos de guerreros, podría decirse que era el más variado. Tenía una línea defensiva de arqueros laserinos con una puntería majestuosa. También se habían sumado algunos sanjuaninos erradicados en Las Heras, ellos eran la línea medía con catapultas y especialistas en lanzar piedras. Luego tenía guerreros Lujaninos con un estado físico óptimo e impecable debido a sus arduos adiestramientos con entrenamiento funcional y Crossfit.

Betty Boop y su ejército femenino con reflejos felinos y movimientos silenciosos como ninjas eran capaces de infiltrase en cualquier base, eran ideales e imprescindibles para un ataque sorpresa. Curty Love se encargó de liderar la legión de orcos provenientes de San Martin y alrededores de la zona Este.

En fin, varios ejércitos se sumaron a nuestra lucha. Todo estuvo planeado con antelación, cada movimiento fríamente calculado. Pero el día de la batalla algo sucedió, algo con lo que no habíamos contado, el factor sorpresa falló estrepitosamente…

El primer pelotón en moverse iba a ser el de Betty Boop, las féminas silenciosas iban a infiltrarse en las oficinas para desbaratar la defensa y abrir las puertas para poder ingresar los demás, pero de algún modo Bomur se nos anticipó a nuestra jugada, estando al tanto de nuestro ataque, les tendió una trampa certera y no pudimos hacer nada para salvarlas, el ejército de Betty cayó en la trampa y no supimos nada mas de ellas.

Teníamos que entrar de algún modo, pero sin el elemento sorpresa iba a ser muy difícil. El encargado fue Marquinho y su intelectual ejército encontró la forma de desbloquear el sistema de la puerta lateral de la oficina. Y de a poco fuimos entrando cada uno. Nos fuimos adentrando con unos planos dibujados por Don Rata, hasta que llegamos… y ahí estaba, en frente de nosotros. Estaba sentado, como si nos estuviera esperando, fue un silencio estremecedor, se podía escuchar las respiraciones agitadas, ninguno daba el primer movimiento, fue como si nos estuviese analizando con detenimiento, y así fue. De un momento a otro, con su ojo izquierdo esparció un humo que nos tomó por sorpresa e hizo que lo perdiéramos de vista, solo podíamos ver cuando nos atacaba con su rayo biónico laser. Intentamos rodearlo pero fue inútil, sus movimientos eran más veloces que cualquiera de nosotros, y al acercarse solo le facilitábamos su trabajo ya que nos atacaba con un rayo que disparaba en fracciones de segundo. Los soldados de inteligencia de Marquinho, junto con los guerreros de elite lujaninos trataron de atraparlo con una red pero fue inútil, y cayeron uno por uno.

Nos reagrupamos y armamos una especie de escudo entre los orcos sanmartinianos y el ejército de Facfs, mientras los laserinos y sanjuaninos aprovechaban sus armas de media y larga distancia. Tratamos de apuntarle pero también fue inútil, solo logramos rozarle con una flecha laserina. Y luego de ese flechazo se nos arremetió con una fuerza inconmensurable y,  cargando su arma letal, empezó a eliminar a nuestras defensas. Cayeron los lujaninos. Luego los orcos sanmartinianos junto a las trans Queens trataron de agarrarlo y así intentar lograr que le dieran un flechazo aun sacrificando sus vidas, y lo lograron, pero solo por cuestiones de escasos segundos, y este se liberó tirando un gas toxico y letal que mató a todo que estuviese a metros suyos.

Solo quedaban el ejército de Facsf y algunos tiradores de flechas y piedras. El humo se había disipado, uno de los orcos sanmartinianos logró darle al ojo logrando dañar el sistema de humo. Ahora era una guerra mano a mano entre los soldados de Facfs y Richard 2.0.  Trató de huir dando unos pasos hacia atrás, pero de a poco se le iba acercado los asesinos a sueldo de Facfs, aun así esos pasos hacia atrás fueron suficiente distancia para eliminar de unos rayos laser a los asesinos, hasta que quedaron frente a frente Facfs y Richard… Trató de reventarle el ojo biónico a piñas, pero no sirvió, el metal era de una aleación bastante resistente. Luego lo sostuvo para que los laserinos y sanjuaninos le dieran tantos flechazos y piedras como les fuera posible. Pero fue en vano, solo le ocasionó algunos abollones y rasguños. No quedaban más energías, nos estábamos dando por vencidos, los laserinos fueron acribillados por el rayo y los sanjuaninos no tenían más piedras para aventar. Solo quedábamos Fafcs y yo en pie, con nuestras últimas fuerzas lo sujetamos, casi a merced de su rayo, hasta que de lo lejos, casi como un milagro, alguien disparó con una precisión excelsa… y logró darle justo en un circuito dañándolo y apagando el malévolo sistema.

Antes de que nos desmayásemos, vimos a lo lejos una figura con cabello blanco, venía caminando con un rifle de francotirador colgado sobre su hombro derecho, era Zippo Alfa. Y ahí fue cuando nos sostuvo y perdimos la conciencia. Todo había terminado —Y finalizo su relato, casi atónito por lo que me contó trate de decir algo, pero solo balbuceaba palabras sueltas. Tome un trago largo de cerveza que se había calentado por escuchar atentamente el relato del Chori Peña. Espere unos minutos, y le pregunté:

—¿Y qué paso después?

—Luego de un tiempo logramos recuperar al Bomur de antes, pero no pudimos extirparle la prótesis del ojo de la BioExoMachine, aunque con algunos arreglos peronistas que le hizo Richard para usarlo a su favor, y poder encontrar escritores nuevos con gran talento en Mendoza y así renovar el staff que pereció en la sangrienta batalla. Y finalmente lo pudo hacer funcionar, o eso creímos…  A veces tiene sus fallas, larga humo cuando anuncia o pone estados. La primera falla alevosa fue cuando subió ese video terrorífico de “ioo siempre vengo por acá” en el parque San Martin. Y como que el ojo biónico no quedó tan biónico, sino más bien quedo como  des-biónico o a-biónico, no sé cómo sería la terminación correcta. Y bueno, como que el ojo [des]biónico cada tanto esparce humo a niveles inmensurables, encontrando escritores como: Merlina Gonzales, Toni Rizoca, Baron Von Pichon, Federico Mitchum, el Sanjualotudo, y algunos más que no los juna nadie y no tuvieron ni pena ni gloria en sus paso fugaz por nuestro pasquín, pero como veras,  todo fue culpa del ojo [des]biónico. Luego mejoró un poco, con el ingreso de Mauro Jaja, Marcio Nieto, Huma Rojo, Rodolfo Tornello o Damián Valentín.

Así que ya sabes la verdadera historia del por qué varios dejamos de escribir. Ahora está todo bien, y hasta de a poco se va afinando el ojo biónico de Bomur. —dijo con una voz más aliviada.

—Y, con el ingreso de Lobesia Botrana creo que el ojo biónico ya está funcionando de maravilla. Ah, ahora me cierra… ¿Y por eso es que ahora volvió Don Rata a España? —le pregunté.

—Claro, ahora regreso a Mendoza porque volvió todo a la normalidad.

—¿Y también por eso apareció de vuelta Conep?

—No, a Conep lo tiene cagando la jermu, y más ahora que tienen una hija.

Y luego seguimos charlando un poco más de fútbol, de algunas novedades sobre El Mendo, y hasta me dijo que no habría problemas en contar la oscura y aterradora historia. Así que ya saben, y ténganle paciencia si cada tanto larga un poco de humo, es porque todavía no está bien afinado el ojo biónico de Bomur.