La típica chica trofeo Mendocina

  •  
  •  
  •  
  • 157
  •  
  •  
    157
    Shares

Vamos a describir este hermoso y raro  ejemplar que convive en la fauna menduca. Por lo general se encuentran en las zonas de Lujan de Cuyo, Ciudad o hasta en Godoy Cruz. Cabe destacar que no es muy sociable, evita la interacción con especímenes que no considere a su altura, de su mismo status social o de interés en su alta, altísima vara sexual. Suele interactuar por Instagram ya que es la red social ideal para fotos por su excelencia en materiales de filtros y editado. Bueno, ahora vamos a la descripción de este bello espécimen:

Tiene una delicada y curveada figura corporal. Le dedica de 1 a 2 horas al gimnasio por día (o día por medio). Debe mantener esa torneada figura esbelta, esas piernas esculturales no se conservan solas. Suele subir fotos cada vez que va al gimnasio con esas ajustadas calzas y puperas cortas deportivas. Sabe que todos los hombres del gimnasio la miran y le relojean el pan dulce cuando se da vuelta o hace ejercicios de estocadas y sentadillas, pero le gusta, le encanta sentirse más observada que los balances de las sociedades de Cristina. Le encanta poner emojis de chanchos, haciendo alusión a que está gorda.

No puede comer nada “chatarra”, su dieta extremadamente rigurosa no lo permite. Darse cualquier gustito con un chocolate o una gaseosa para ella significa 40 minutos más en el elíptico. Vive con un pequeño grado de anorexia, y siempre tiene ganas o sed de una coca bien helada con sanguches de miga. No va a los cumpleaños familiares o evita reuniones laborales/facultativas donde sabe que puede ingerir grandes y variadas cantidades de cualquier clase de comida prohibida para su rigurosa y exigente dieta.

Obviamente no toma nada de alcohol, así que trata de evitar las salidas con amigas y/o invitaciones nocturnas donde pueda haber un potencial consumo de la misma. O Si va por caso o evento muy especial, siempre la verás con su botellita de agua. Y si toma un par de copitas de más, se hace la re mil en pedo y ¡ups! vomita todo.

Su instagram es un monumento a su cuerpo. Sube no menos de 3 historias por día mostrándose con poca ropa, o si es verano con bikinis tipo hilo dental.  Y ese día deja la foto más hot en el feed (luego la borra) para que todos los hombres se baboseen y las mujeres se llenen de envidia por su cuerpo bien cuidado.

Sus fotos de Facebook no bajan de los 200 me gusta, excepto las que sale con ropa.

Todos sus seguidores son unos mansos feos onanistas que le deben dedicar un par cuando sube esas fotos en bikini mostrando sus pronunciadas curvas  sobre alguna piscina.

Como sube 12974 fotos al mes, en todas las poses posibles exhibiendo cada parte de su cuerpo, es obvio que los hombres con los que interactúe por allí solo querrán copular con ella, así que desactiva los comentarios en sus publicaciones, así sus “amigos” o “seguidores” solo se limitan a likear sus fotos. Y con las histories que publica hace lo mismo, desactiva la opción para responder o reaccionar, limitando a que solo puedan darle like y alimentar su gran y poco modesto ego.

Y así es como pueden reconocerlas. Ahora vamos a describir un poco sobre su comportamiento e interacción en la vida real con las demás personas:

No puede salir con nadie, como es una “chica trofeo” no se puede dar el lujo de salir con cualquiera, eso arruinaría su pseudo fama y su inconmensurable ego. ¿Salir con alguien feo? Eso es impensable. Sabe que está más buena que ver el tercer gol del Pity Martinez. Se valora mucho, y tiene con qué, si es linda, flaca, tiene buen lomo, todo lo que desean los hombres. Así que solo sale con “campeones” que se merezcan levantar y mostrar ese trofeo que son ellas. Por lo general esos “campeones” son gente con alto poder adquisitivo, obviamente deben tener auto o movilidad, y físicamente deben ir al gimnasio, o hacer crossift mínimo. Todo este conjunto de habilidades o requisitos por lo general derivan a unos chotos caretas que le tiran los filos a medio Mendoza, pero eso es algo que hablaremos más adelante.

Como sale con muy pocas personas, o casi nadie, su actividad sexual es escasa o nula. Los pocos que logran la apoteótica hazaña de tener relaciones  sexuales, se llevan una gran decepción. Pues claro, uno la ve en poses hot, haciendo gestos con la lengua y la boca dejando volar la imaginación de que debe ser una ninfa sexual. Y a la hora de los bifes se dan cuenta que es pura pose y humo. Y ahí es cuando, después de un par de encuentros sexuales, el flaco la cambia, la trata de segunda o suplente, y/o en el mejor de los casos deja de escribirle y se desaparece.

Después ella se da cuenta que el flaco la terminó boludeando, que la dejó como la suplente, o fue la amante en una relación o matrimonio, y solo la usaba para deslactosar sus fluidos, o en el mejor de los casos la cambió por otra que le cumpla todas las fantasías sexuales que ella le vendió y no cumplió.

Acá es cuando su inusual comportamiento entra en “La etapa depre”:

No acepta que el flaco ya se olvidó de ella hace como 5 polvos. Así que empieza a tirar indirectas en Facebook o Insta como “Quiero alguien que me valore y me quiera de verdad”. Lo que solo provoca que la horda de onanistas y sequitos de pajeros le manden 1486 mensajes, creyendo que la mina de verdad quiere eso, ¡pobres ilusos! Jajaja… Deben saber que ese estado tiene nombre y apellido, y la traducción o la lectura entre líneas sería algo como “Quiero que Pepe Fulanito deje de boludearme. Sí, eso quiero… Y que no me use solo como sudispenser lácteo, porque ya me enganché con él.”

Después pierde la dignidad en estados o histories haciendo una catarsis personal de como todos los hombres somos unos boludos que solo quieren coger. A ver, querida… Si lo que mostras de vos es solo tu cuerpo (lo que no digo que este mal) y te exhibís como un trofeo, es lógico que recibas la atención equivocada y los hombres que te hablen te quieran solo para copular.

Luego de publicar varios estados y perder la dignidad y la última gota de auto estima se da cuenta, o ve en alguna publicación, que el flaco ya está con otra. Y entra en un estado de depresión emocional donde trata o quiere rellenarlo con series y películas románticas, comiendo helado de 3 litros sola, o recauchutando la amistad de alguna amiga que abandonó por el chongo, pero ella, como la boluda y seguro la ex mejor amiga, le hará la segunda e irán a tomar algo por la Arístides o San Martín Sur.

Pasaran los días, un par de semanas, y al mes, luego de varios likes, me gustas, y reacciones, su ego y auto estima volverá a las nubes como antes. Y tratará de evitar pasar por esta traumática situación, pero es inevitable, volverá a salir con otro “campeón” digno del trofeo. Todo esto termina siendo un loop infinito en su  poca vida amorosa y escasa actividad sexual.

Después de pasar por esto un par de veces, piensa en salir con ese chico “buenudo” que conoció en la facultad, de modesto poder adquisitivo, sin movilidad, pero que al menos siempre la escucha, la valora, y le es sincero. Pero luego piensa, y se arrepiente. Sabe que si sale con él su relación va a ser duradera, y eso la asusta, y piensa que sus “seguidores” perderían el interés por ella (porque a ellos no les interesa que ella sea feliz, sino que suba fotos en orto y sientan que tengan la chance de poseer y competir por ese trofeo). Y perdería todo el “falso cariño virtual” que le dan ellos, y no tendría con que alimentar su baja auto estima y alto ego. Así, para no perder sus miles de seguidores, prefiere no salir con el chico buenudo que si la quiere de verdad, y conservar los miles de adeptos de los cuales ninguno la quiere para otra cosa que no sea para garchar.

Luego de pasar por la “etapa depre”, y de no querer salir con el chico buenudo, vuelve a su vacía rutina. Y ahí, mientras está entrando al gimnasio, ya previendo las miradas para nada disimuladas de los vagos que solo la tratan bien para tener coito con ella, ahí se da cuenta que solo es un objeto, un hermoso y reluciente objeto. Y que solo le sirve al “campeón” de turno para mostrar a sus amigos, que luego de exhibirlo y recibir los aplausos y alabanzas de sus camaradas, la botaran y la dejaran a un lado, en el piso, llena de polvo.

Y así es como pueden identificar a las chicas trofeos dentro de la variada y complicada fauna menduca. Así que a las chicas que leyeron esto hasta el final y se sintieron identificadas, déjenme decirles que está bien si quiere mostrar su cuerpo por las redes sociales, pero tengan en cuenta que seguramente reciban la atención de onanistas que no la ponen muy seguido. Y si quieren salir con el “campeón” también está bien, pero sepan de entrada que lo más seguro es que, así como ustedes se interesaron porque es fachero, se viste bien, tiene auto, tiene plata, tiene tiempo para ustedes porque no labura porque es nene de papi, otras también se interesaron y debe tener una lista bastante larga de chicas a las que también deben pensar que son chicas trofeos.

Y a los chicos que leyeron esto hasta a final déjenme decirles que espero que no sean los típicos onanistas que siguen a todas las chicas trofeos de Mendoza, que le dan like a cada foto, y que le responden de manera sistemática a cada historie pensando que milagrosamente pueden entablar algún tipo de charla con ella. Y si lo son, les aconsejo que no lo hagan, que no respondan las historias porque no funciona, y sepan que si pone una indirecta en un estado o historia es obvio que no es para ustedes o bien ya tiene nombre y apellido.