Pequeños consejos para las pibas

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Créanme, mis estimados, que voy a relatarles algo que vengo percibiendo hace meses. Y no por simples experiencias personales, sino por un rejunte de historias de personas como vos y como yo, que estamos afiliadas al boludeo gratuito por parte de algunos penes pequeños que deambulan por las calles, sobre todo por las noches cuando no tienen dónde ponerla. Yo no puedo juzgarlos, a fin de cuentas somos nosotras las bestias brutas que nos dejamos domar por perros domesticados, pero eso no los exime de culpa y cargo.

Cuando era una linda adolescente, adolecía. Todo era demasiado bueno o demasiado tremendo, no habían grises en mi escala de colores y me malpegaba porque mi novio no me respondía un puto mensaje de texto desde su CTI móvil. Jamás evalué la posibilidad de que no me contestaba porque era tan pobre como yo y se quedaba sin crédito, pero más rápido. ¡No! Seguro se gastaba el crédito con otra. Y les digo algo: puede que sí, puede que no, jamás lo sabré. El problema que yo no notaba, era que me preguntaba si estaba siendo una mansa gorreada hasta cuando se tiraba un eructo con olor a galletas Traviata porque conmigo merendaba con pan (sí, éramos pubertos y muy austeros). Al toque pensaba que se estaba dando sus lujos con otra mientras yo hacía buches de yerbeado.

Con el tiempo y los años cambié por completo y le creía hasta cuando jugábamos al truco. Siempre le decía “quiero” a su “real envido” cuando el puto tenía 33 de mano. Afortunada en el juego, ¿desafortunada en el amor? ¡La pinchila! Siempre me ha ido como el culo en todo, pero eso no ha sido excusa para darme por vencida. Porque aunque tipos malos hayan hasta en la iglesia, me chupa una teta y me entrego con expectativa a mi próxima desgracia (que no dura más de una semana de lágrimas).

Y charlando de esto con algunas amigas pasadas de Red Bull como yo, llegué a varias teorías que amaría compartir con ustedes a fin de derrumbar algunos mitos:

Si no exhibe su celular frente a vos no quiere decir que te está cagando, ni que va a ser padre con alguna atorranta con más tetas. Por ahí sólo quiere pasar más tiempo con vos sin el celular como barrera o es que le rompés demasiado las pelotas cada vez que los precoces de sus amigos lo invitan a jugar un partido los viernes por la noche, entonces no quiere tener quilombos contigo, porque te conoce las mañas y sabe que te calentás como mi vieja cada vez que le llega el resumen del gas o cuando mi hermano llega choborra del Santo los domingos y nos caga el almuerzo. No seas merma y dale la libertad con la que nació y tenés vos.

Cuando una mina te deja no quiere decir que sea por otro. Si sos infumable como los Red Point con sabor a uva, bancate que tu mina se haya hartado de lidiar con vos si no te aguanta ni tu madre, por eso naciste ochomecino. Nadie es feliz en una relación absorbente y menos cuando el amor se va desgastando por su causa. Quizás sólo se dio cuenta que quiere estar tranquila y sobre todo sola, o tal vez quiere que se la pongan 3 negros y se la saquen en 12 cuotas el próximo fin de semana. Imposible juzgarla en ambos casos.

Si tu novio quiere salir de joda con los pibes no lo atormentes, demasiado tiene con no llegar a fin de mes. El tipo que te quiere cagar, lo va a hacer hasta con la cafetera que le lleva el desayuno al laburo con tal de ahorrarse cinco mangos de propina. Los hombres salen, chupan como albañil recién pago, miran un par de culitos que no se van a poder garchar nunca y se van a sus casas pechando el auto porque dejaron las luces prendidas y murió la batería  (y su dignidad). Claro que siempre hay excepciones y existe la posibilidad de que salgan para piratear y ponerte los cuernos como un digno hijo de puta. Si es así te deseo que te enteres pronto y vivas una vida tranquila. Después de todo hasta a Pampita la cagaron y ahora anda por la vida masticándose a cada bombón que no creo que le queden ganas de chillar por un tipo que vive en un país-pasillo.  Dios aprieta pero no ahorca mi amor. Déjalo ser o simplemente dejalo.

Ahora ustedes podrán cuestionarse ¿qué carajos hago yo contándoles esto que les calienta tres pedos? Pues bien… Pensemos lo siguiente: ¿Alguna vez han mentido? ¿Cuántas veces se han callado lo que tenían para decir porque la verdad era demasiado dura?  Todos en pequeña o gran medida recurrimos a la mentira o a la omisión para disminuir roces o tiradas de pelo.

Si el chabón que tenemos al lado no nos dice la verdad o nos caga como si fuéramos baño público, patada en el culo y a seguir viviendo. Que todo lo que brilla no es oro y por muy linda que parezca, la maldita mariposa siempre fue un gusano y tu novio no es la excepción.

En cambio si crees que sos Dios y lo podés cambiar, pilas mi guacha. A no retroceder ni para generar impulso. Hombres hay muchos pero razones para luchar por lo que queremos hay más. Y si nada de eso te deja satisfecha, llevalo al lugar más recóndito de tu casa y hacele el amor como la vida te lo hace a vos. Mostrale lo que se perdió y vos sacate las ganas de hacerlo temblar y de demostrarle que no sabe coger. Al final del día vas a notar que sos inimputable hermana. Besos en los pechos.

Nos leemos la próxima.

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