Decálogo para una cuarentena mendolotuda

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Te propongo un juego. Si yo en marzo te decía que íbamos a tener que estar todos encerrados por dos meses me preguntabas qué estaba fumando. Bueno, en función de lo ya ocurrido, también de los observado y, porqué no, de lo leído y lo actuado, me atrevo a esbozar un decálogo sobre la cuarentena mendolotuda que diferirá del que podría hacer para un porteño o un cordobés, y hasta para un sanjuaneeeeeño.

  1. No importa lo que te digan o las fechas que te den, una cuarentena son cuarenta días sin salir. Es como una carrera de mentes. El día que no salís avanzás un casillero, el día que salís retrocedés dos. Cuarenta días sin salir de tu casa significa, también, que nadie puede entrar. Si recibiste a alguien, es como si hubieses salido. Si a quien te fue a visitar le convidaste mate, no retrocedas un casillero, volvé a cero. No saques cuentas todavía porque al final hay un bonus informativo que te va a sorprender.
  2. Si arrancaste con todas las pilas, limpiando la casa, haciendo comida que nunca hiciste, poniéndote al día con menesteres y haciendo gimnasia en el living… es normal que ya hayas agotado la batería y te sientas agotado y triste. El que empezó depre y enojado pasó más rápido al estado de acostumbramiento y resignación; ahora está limpiando la casa, haciendo ginmasia y mirando series en vez de noticieros, quizás está aprendiendo un idioma nuevo o descubriendo las habilidades de los insectos en el jardín.
  3. El aisalmiento social es imposible, excepto si vivís solo y sos feo, insoportable y/o fóbico. En el último caso es muy importante el consejo de no salir porque te vas a sentir más expuesto que de costumbre, incluso usando el barbijo, porque todo el mundo lo usa mal y se lo toquetea. Seguí siendo mendolotudo y no hagas sociales, dale, está en tu ADN ser un careta con delirio separatista del resto del país.
  4. Si te ponés un barbijo copado (que es para salir, no para estar adentro de tu casa), te van a dar conversación; usá el de $50 para pasar lo más desapercibido posible. No uses el cuellito subido onda “ameo” si vas a cacerolear en contra de la salida de delincuentes, es una postal rara.
  5. Si tenías un laburo precarizado, como llevar delivery en bicicleta, es normal que te sientas el superhéroe de la cuarentena. Ojalá tu laburo siga siendo precarizado porque, en cuanto lo regulen vas a pagar impuestos, y creeme que mantener a todos los que están en su casa sin trabajar te va a costar más que pedalear.
  6. Si vos olés a alcohol y tu casa a lavandina, es momento de llamar al psiquiatra. No, no es normal. Lo normal es que vos y la casa huelan a comida, a perfume o, en su defecto, a nada.
  7. Las drogas ayudan; inyectarte alcohol o lavandina, no.
  8. Si vas a ver noticias sobre infectados y muertos, mirá canales locales. Si vas a ver noticias de economía, no te lo recomiendo; en ese caso, andá a los canales de Nueva Zelanda o Alemania.
  9. A los chicos no los tenés que sacar a pasear con correa y no hacen pis en los árboles. Y los animales no hablan. Ojo con las confusiones.
  10. Cuando entre las recomendaciones para evitar el contagio escuchás: “mantener una buena higiene de vías respiratorias” significa que, además de las manos, te tenés que lavar los mocos.

Bonus track. Estoy segura de que no sabías que la manera de medir la cantidad de gente en la calle no es por los controles policiales. ¿Vos tenés un teléfono celular? Bueno, si salís de tu casa con el aparatito y lo usás mientras estás afuera, las antenas detectan la ubicación de entrada y salida de datos. Ese es el número que están teniendo en cuenta para contar los cuarenta días del punto 1. No te están controlando a vos sino a todos; no es estado de persecución, es tráfico de información.