Entrevista al mágico “Poligney” (Francisco Vega)

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Lo conocí hace unos años cuando ambos cursábamos literatura, siempre se caracterizó por llevar su guitarra bajo el brazo y la pipa de compañía. Jamás en los años que lo he visto ha abandonado esa mirada pura, de un niño que ve la vida con simpleza y alegría. Hoy alejado de la carrera de letras pero inmerso en un mundo de fantasías se sienta y me cuenta como es vivir con las venas cargadas de tinta.

¿Cuáles fueron tus primeras lecturas?

Terror, misterio. “Los remedios de la abuela”, “¿Cómo ser vampiro?”, “El niño que se tragó Feard Street”, “El Hobbit”, “Cartas del diablo a su sobrino” y por ahí anduve.

¿Qué autores te gustaban de niño?

Tolkien, Lewis, R. L Estine, Dickens. En casa había de todo, pero me sedujo la fantasía siempre primero.

¿Cuándo comenzaste a escribir?

Una noche en Bs.As, en Gessel, en un noveno piso. Yo tenía entonces 12 años. Todos dormían y yo escribía un sueño que hacía minutos me había despertado, “La cara del señor pesadilla”, pero no fue lo bueno que podría haber sido teniendo ese nombre.

¿Qué libros te marcaron en tu camino de lector?

El Hobbit. El Silmarillion, que haría las veces de un génesis renovado, fusionando culturas con una lucidez narrativa de no creer. Las crónicas de Narnia también, sin duda.

¿La historia de Levon Lavifgla fue inspirada en alguien?

Por supuesto, inspirada en el deseo de aventurarme en un mundo desconocido, creado a partir de lo imposible. Desde mis 15 años más o menos comienza un viaje que nace por el impulso de buscar la verdad, un fundamento último y primero de la existencia. Visitando el reino de la fantasía a veces se encuentran respuestas más entretenidas, hasta más ciertas me animaría a decir.

Dentro de qué marco generacional podrías recomendarla.

Dentro de todo aquel marco que cuente con sujetos con la posibilidad  de leer. Principalmente a aquellos que no estén tan familiarizados con el mundo “real”, es decir niños y locos.

El personaje se parece mucho a vos, ¿qué elementos autobiográficos utilizaste?

Muchos. La barba, la pipa, el gusto de trepar árboles, la postura, el deseo de explorar otras regiones y el coraje infantil de hacerlo a como dé lugar

Si alguien te pregunta sobre tu libro, ¿cómo lo venderías? Contarme un poco el argumento.

Narra múltiples aventuras de diferentes personajes que transitan la tierra de los Poligneys, en donde no existe el tiempo, y la realidad los sorprende a cada instante. Se trata de un mundo estático sin órbita ni rotación cuyo fundamento de existencia, al igual que este en este (nuestro) mundo,  representa un misterio. La historia comienza con la inquietud de Levon, un poligney que decide dar rienda suelta a su curiosidad y explorar más allá de los límites conocidos  y sospechables.  En el viaje descubrirá que su existencia representa solo una faceta del complejo universo de posibilidades que tienden a un último  y supremo fin, que trasciende su propia individualidad. Muy interesante.

¿De qué manera lograste publicar tu novela? ¿Dónde pueden comprarla?

Sudor y sangre (risas). En principio, como es de conocimiento popular, era preciso una editorial dispuesta a comprometerse con la historia, a apostar por ella, y trabajar duro por ocupar un lugar en los corazones de lectores precoces y no tanto. Así que decidí crear mi propia editorial capaz de hacer todo eso y más. Poner Motes ediciones independientes  cuenta a la fecha con diferentes publicaciones de corte popular, todas ellas debidamente registradas sostenidas en el tiempo gracias al apoyo y la confianza de la gente. Pueden encontrar la novela y otras publicaciones en “Autores Regionales”, puesto situado en el Km 0, esquina San Martín y Garibaldi.

Aparte de la novela ¿qué otras obras has escrito?  

La continuación  de la saga “El Poligney”: Pepelino Piuluvinov y DiniviWinivi. Algunas series de comics entre las que puedo mencionar DanyPan, Herminia, Suplementoon, y la más reciente: “Las locas aventuras de Mat, Pil y Pan.

¿Cómo llevas tu carrera profesional con la literatura?

Ambas se retroalimentan. El universo profesional, laboral, cotidiano propone situaciones interesantes desde cualquier punto de vista, poéticas de por sí, o “poetizables”. Todo es letra. La realidad es una trama narrativa, discursiva, así que no sería posible disociar una de otra.

¿Tu esposa es artista plástica? El trabajo de ambos se complementa y esto les permite entregarle al público un texto en donde la pasión, el placer y la profesión lo transforman en algo simple y perfecto (esto es una afirmación, es mi sensación) ¿ustedes lo perciben así?

Tal cual. No podrías haberlo expresado mejor. Mi esposa es profesora de Filosofía y puede ser cualquier otra cosa que quiera,  gusta de pintar, dibujar, de leer, escribir y de mí. Con el tiempo hemos llegado a conseguir un equilibrio que nos permite ser padres, novios, proveedores, críticos, decentes y felices, y es eso lo que precisamente queremos contagiar con lo que hacemos.

¿Qué tanto influye en tus hijos la literatura? ¿Les lees lo que escribís?

Ellos son muy fuertes, podría decirte que hasta ejercen una influencia mayor ellos en mí que lo que yo pueda querer enseñarles. Kaley (5 años) la mayor, elije sus lecturas antes de dormir y prefiere que su madre sea quien le lea. En ocasiones le he leído lo que escribo pero siempre termino asustándola un poco. Hace algunas noches empezamos con el Hobbit. Desde muy pequeña ya había visto la saga del Señor de los anillos y desde entonces adora jugar con arcos, flechas y espadas, eso me enorgullece en cierto modo. Su hermanito, Oliverio (2 años) es todo un guerrero, y si bien aún está en una fase de explorar sus habilidades corporales tiene mucha paciencia y serenidad para escuchar historias.

Podrías darme unas palabras para los jóvenes que se inician en la magia de escribir o leer

“Verba movent exempla trahunt” Las palabras conmueven, los ejemplos transforman. Intentar ser consecuentes y coherentes en palabras, pensamientos y obras, y sostener la coherencia, por difícil que pueda resultar sobretodo en tiempos de cólera y demagogia.

Salí de ese mágico mundo, en el que te envuelven cuando los ves, con la sensación de que los sueños se cumplen, solo si buscamos, con perseverancia el camino correcto. Que la pureza en el alma es la mejor compañera para el camino y que hay cosas como éstas que te llenan el alma.

Pd: pasen por el mesón o búsquenlo en https://www.facebook.com/poner.motes  no se arrepentirán.

Escrito por Belén Fraile para la sección:

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