Historia oficial de como San Juan se robó a San Juan

El problema de ser ruso y estar divorciado de una ucraniana justo ahora que Rusia decidió invadir Crimea es que mi ex tiene mejor escusa que cuando estábamos casados para cagarme a palos.

De hecho en este preciso momento estoy convaleciendo de la flor de patada que me encajo el otro día justo ahí donde los pelos son más abundantes y ruludos que en otras partes del cuerpo. Postrado y sólo, para responder el llamado de mis instintos más bajos no me quedó más remedió que la autosatisfacción y encontrar inspiración en el viejo y querido internet. Por suerte domino algo de chino mandarín y castellano, lo que amplia mucho mis posibilidades de búsqueda.

Así terminé dando con el Mendolotudo y esas notitas de Mia Crucett que le ponen las hormonas a punto caramelo hasta al esquimal más frígido. El asunto es que entre солома y солома, sin nada mejor que hacer en el entre tanto, se me ocurrió ponerme a ojear el Mendolotudo.

Y bueno, encontré una nota de un tal Ing. Conep donde contaba algo cómo que unos tales “sanjuaninos” se quejan de que unos tales “mendocinos” le habían choreado nada menos que el cerro Aconcagua.

Y como el Aconcagua es más  famoso a nivel mundial que el Papa Francisco y yo soy un analista internacional (egresado de los cursos intensivos del portal educativo “образование для всех”), me dieron curiosidad y ganas de opinar sobre el conflicto.

Indagando descubrí que los sanjuaninos eran parte de Mendoza hasta que un día de marzo de 1820 los muy desagradecidos se despertaron re bananas y decidieron declararse independientes. O sea, y a ver si soy claro: San Juan era un simple Departamento mendocino y los sanjuaninos se lo chorearon mal. El conflicto arrancó porque no se pudieron poner de acuerdo en decirle “tortita” o “semita” a ese pequeño bollo de pan cocinado. Y estalló cuando los norteños Sanjuaninos no lograron aceptar que el vino no es genérico y únicamente tinto, sino que tiene varios varietales.

Mi conclusión experta es por eso que no hay dudas que cuando Mendoza  se robó el Aconcagua (suponiendo que fuera cierto), en realidad estaba recuperando un pedacito de todo aquel territorio que su ex Departamento le había choreado primero.

Ahora pongamos que ni a los sanjuaninos ni al “intendente” José Luis Gioja (la historia demuestra que el titulo de “gobernador” resulta excesivo) no les gusta que los mendocinos hayan hecho un poco de justicia. Como les encanta hacerse los picantes –según me contaron-, no hay que descartar la posibilidad que le declaren la guerra a su antigua capital.

Igual  no creo que se animen. Y no porque a lo sanjuaninos les falte huevos (convengamos que hay que tener mucho huevo para chorearse un Departamento del орто y encima hacerlo llamar “provincia”) sino por otros motivos que mejor les cuento otro día con más tiempo (ahora tengo urgencias más urgentes, como entrarle a otra nota de Mia Crucett).

¡Así que Пок camaradas!

Escrito Por Vladimir Trolin para la sección:

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