Las mujeres y su “detector de putas”

La mujer es la especie más hermosa y compleja que pisa la tierra. Tal es su belleza y comportamiento, que a veces nos hace pensar que no son de este mundo…

Muchas veces me ha tocado hasta pensar que tienen ciertos poderes como el tan famoso “detector de trolas” que traen incorporado desde el nacimiento.

Me pasó mucho cuando estaba de novio, bah, me contó un amigo que una vez tuvo novia, que le pasaba. La novia se empecinaba en alejarlo de sus amigas, sosteniendo fuertemente que eran todas unas putas, salvo la Juli, que por alguna extraña razón no hacía sonar el “radar de garchables” de mi amigo.

Fue así que me sumergí en una nueva investigación. Quienes me conocen, saben que cuando investigo algo, lo hago en serio…Empecé a tomar hormonas, peinarme como mujer, vestirme como ellas, y hasta me ponía kétchup en el calzoncillo cada 28 días. Luego de dos meses de lo que llamé: “El proceso de adaptación femenina”, comenzaron a aparecer las secuelas del período y mi sensibilidad estaba a flor de piel.

El proceso de adaptación iba sobre rieles, hasta que un día noté que al ver a una de mis amigas en el boliche dije en voz baja: “Ah, pero que puta barata”. Desde ese entonces, me dí cuenta que lo había logrado, tenía en mi poder el detector de trolas y podría investigarlo desde adentro.

Noté que el detector de putas sonaba siempre, menos con las feas. Es decir, para las mujeres son todas unas putas, salvo ellas mismas y las inculiables. Esto sin dudas tenía que ver con aspectos de sus propias inseguridades y obviamente, con la envidia que corroe los úteros femeninos.

La envidia y la mujer, parecen hacerse una sola cosa, a tal punto que toda su vida se trata de ser envidiosa, o envidiada. Obviamente, las envidiadas van a terminar siendo putas, para las que están del lado de las envidiosas.

La mujer, odia las virtudes de la otra, sufriendo por no encontrarlas en sí misma, es por esto que optan por desfavorecer a otras féminas ante el resto del mundo. Para no ser tan abstracto voy a poner unos ejemplos:

  • “Mirá que puta, se ve ridícula con ese gorro” Norma, 22 años, es una tabla y si usa gorro parece un tampón con un palillo.
  • “Mirá que puta como le sonríe al Mauri” Estefi, 25 años, tiene el comedor hecho pija.
  • “Mirá que puta, se debe estar cagando de frío pero igual muestra las piernas” Marta, 35 años, sus piernas son como y tubérculos.
  • “Mirá que puta como se pinta la boca roja” Mirna, es parkinson y la última vez que se pintó los labios quedó como un arcoíris.
  • “Mirá que puta, yo prefiero que me quieran por lo que soy y no por mis tetas”. Claudia, usa corpiño con relleno para que no se le vean los corchos en la tabla de surf
  • “”

Como bien muestran los ejemplos totalmente extraídos de la vida real, el veneno que existe entre las mujeres es muy peligroso, sobre todo teniendo en cuenta lo cercanas que son entre ellas. Siempre me pregunté, ¿Por qué si se odian tanto, se acompañan al baño?

La respuesta es aterradora, y pude descubrirla sólo haciéndome pasar como una de ellas, pensando como mujer, sentándome para mear y usando tacos. La respuesta a este enigma, es que se miran discretamente la cachufleta, si tiene pelos, si no los tiene, si tiene el culo poseado o si no se depiló y se le salen los huérfanos afuera de la bombacha. Imagínense lo poderosa y superior que puede llegar a sentirse una mujer con tanto material íntimo para atacar a la otra. Nunca en la historia he visto a una mujer discutiendo que diga: “cállate vos, concha peluda”o “y vos que te metés, culo con vertigo”. Pero esto es porque es una guerra fría, donde cada una sabe que tiene con que abrir fuego, pero no quieren hacerlo.

Otro detalle que las mujeres odian, es encontrarse a otra de su especie que no se deja llevar por los condicionamientos sociales, una mujer que disfruta de su cuerpo y de relaciones libres y sin compromisos con un macho, será rankeada como una “puta” para los ojos de la mujer envidiosa.

Las mujeres, tienen el don de alagarse, pero los halagos de una mujer, siempre tienen una bardeada escondida, por ejemplo:

  • “Te ves re linda sin maquillaje” Traducción: Hija de puta, ponete un poco de corrector y rubor en esos cachetes, pareces un fiambre
  • “Que lindos tacos, te ves altísima” Traducción: Pero que conchuda la jirafa esta, como no te cagás de un palo.
  • “Te ves re flaca, me encanta” Traducción: sos una hija de puta, te morfás la vida y no engordás un gramo, la puta que te parió.
  • “No me gusta ese tipo para vos” Traducción: Está riquísmo, lo quiero yo.
  • “De que te sirve ganar tanta guita si no tenes tiempo de disfrutarlo” Traducción: Esta hija de puta cae con unas Sarkany distintas cada finde, la odio.
  • “Olvidate de la dieta un ratito, vamos a comer algo” Traducción: vamos a comer afrechillo así engordás como chancho y empiezo a levantar en el bolo yo, zorruda infumable.

En conclusión, el detector de putas funciona con la envidia femenina, y como dije más arriba, todo se trata de ser envidiosa, o envidiada. Probablemente, en la vida les toque ser las dos cosas al mismo tiempo, por eso son tan complicadas y difíciles de entender.

Envidiosa: No puta | Envidiada: Puta

Y vos ¿Sos una puta o una envidiosa de mierda?

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