Lo confieso, soy pastafari

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A raíz de mis últimas notas, he recibido muchas críticas por no ser parte de ninguna de las ideologías de oferta (gracias Zippo). Y la verdad que tienen razón, es inconcebible que uno no sea parte política, religiosa o cualquier cosa terminada en –mente. De igual forma que no podía ser posible que cuando era chico no me gustara exclusivamente el fútbol y me decantara por otros deportes, preferentemente individuales. Como así también lo locos que se volvían todos en la adolescencia al enterarse de que cometía la aberración de no salir a bailar todos los fines de semana, y ni contarles si no me alcoholizaba cada igual periodo de tiempo. Ni que hablar de la etapa entre esa y esta, en la que si no decía, aunque fuera de mentiritas, como hacía la mayoría, de que me había hecho tres o cuatro minas el fin de semana. Lamentablemente, duro como soy, me mantuve impertérrito en mis gustos o preferencias, y tuvieron que pasar varios años hasta más o menos hace poco para ir resolviendo las dudas que me persiguieron durante todo este tiempo, de si hacer la mía, guiarme por lo que siento o lo que pienso, tanto en mi intimidad como en relación con los demás, estuvo bien, y muy a pesar de muchos, me di cuenta de que mal no he ido eligiendo, es más, me ha ido mejor de lo que cualquiera esperaría, inclusive yo.

Toda esta breve introducción autobiográfica sirve para explicar el por qué, para no sentirme menos ni mal ni fuera de la sociedad normal, tuve que hacer un viaje de descubrimiento interior y exterior, para pertenecer a una ideología ya definida y de la cual formaran parte otras personas, no vaya a ser que se descubra que mis palabras no tienen validez por no tener la necesidad de sentirme parte de algo ya organizado.

Y así fue como terminé dando con una ideología que me cayó simpática, ya que me veía reflejado en ella, aunque reconozco que no empezaría a silenciar ni a reprimir ni a subestimar a los que no la sigan para sentirme mejor, más importante y superior. A continuación, les presento mi nuevo credo: el Pastafarismo.

Este dogma defiende que el universo fue creado por el Monstruo de Espagueti Volador y nosotros, sus seguidores, usamos como vestimenta un colador de pasta. Luchamos que enla Argentinase reconozca por respeto a dicho elemento como vestimenta religiosa para poder salir con el mismo en la foto del DNI, tal como se logró en Austria con un pastafariano hermano, porque también él fue tocado por el apéndice tallarinesco de nuestro Dios (requisito para sentirnos pastafarianos). Esperamos que no tengamos que pasar el largo proceso legal que tuvo que pasar en su país, porque sin motivos concretos no se lo dejaban usar mientras que a creyentes de otras religiones (musulmanes, católicos, protestantes…) sí los dejaban salir con sus atuendos.

Algunas de nuestras creencias son:

El Monstruo de Espagueti Volador (quien es invisible e indetectable) creó el universo después de una gran borrachera, razón por la cual es imperfecto.

El Monstruo guía la conducta de todos los seres humanos a través de su apéndice tallarinesco.

El símbolo principal es una cruz con un tenedor en el medio.

Las oraciones a “Él” tienen que terminar en “Ramén”.

Como dije, nuestro atuendo religioso es un colador para espaguetis.

Y lo más interesante de todo es la afirmación de que el calentamiento global, los terremotos y los huracanes son consecuencia directa de la disminución del número de piratas a partir del siglo XIX. ¿Cómo es esto? Como muchas religiones argumentan de que correlación significa causa (Cum hoc ergo propter hoc), nosotros podemos demostrar con datos certeros de que la temperatura del planeta ha ido en aumento al mismo tiempo de la disminución del número de piratas en el mundo (tal como defienden los católicos de que la disminución de los valores religiosos son los causantes de catástrofes y guerras).

Otras religiones hermanas comparten conceptos similares, como la del Unicornio Rosa Invisible, la cual predica que, así como Dios es omnipresente aunque no afecta su veracidad la incapacidad para detectarlo, los unicornios rosas invisibles son seres de gran energía espiritual. Lo sabemos porque son capaces de ser a la vez rosas e invisibles. Como todas las religiones, la religión dela Unicornio Rosa Invisible se basa en la lógica tanto como en la fe. Tenemos fe en que los unicornios son rosas; y por la lógica sabemos que son invisibles, ya que no podemos verlos. (Steve Eley).

Y por último, los dejo con la analogía “La tetera de Russell”:

“Si yo sugiriera que entrela Tierray Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aun por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores.”

Y el concepto desarrollado por Richard Dawkins:

“La razón por la que la religión organizada merece hostilidad abierta es que, a diferencia de la creencia en la tetera de Russell, la religión es poderosa, influyente, exenta de impuestos y se la inculca sistemáticamente a niños que son demasiado pequeños como para defenderse. Nadie empuja a los niños a pasar sus años de formación memorizando libros locos sobre teteras. Las escuelas subvencionadas por el gobierno no excluyen a los niños cuyos padres prefieren teteras de forma equivocada. Los creyentes en las teteras no lapidan a los no creyentes en las teteras, a los apóstatas de las teteras y a los blasfemos de las teteras. Las madres no advierten a sus hijos en contra de casarse con infieles que creen en tres teteras en lugar de en una sola. La gente que echa primero la leche no da palos en las rodillas a los que echan primero el té.”

Fuente de variados pasajes: Wikipedia.

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