Los típicos veterinarios

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Escribiré con conocimiento de causas y personajes sobre los MENDOLUTOS QUE TIENEN MASCOTAS.

El mundo mascotero tiene una amplia y variada fauna en sus distintos estamentos o situaciones. Pasas por los profesionales veterinarios, los “profesionales” adiestradores, los “profesionales” paseadores y los “profesionales” criadores. Al mismo tiempo del otro lado del mostrador tenes el objetivo al que apuntan todos los profesionales y “profesionales”: ¡el cliente! ¡Esta especie, tiene también sus sub especies!

Profesionales

Veterinario:

El galeno de las mascotas que estudió como mínimo 6 años arduamente a ciertas especies de animales, alternando con peñas de estudiantes, asados, pizzeadas y garroneando lo que pueda bajo el lema: soy estudiante. Ese lema es como el de los muchachos de los semáforos: Tío, una monedita… La diferencia es que los profesionales de la salud mascotera se estaban cultivando, entonces eso ablandaba los corazones de sus circunstanciales compañeros de situación. ¡Ni hablar si eras de otra provincia… Joda, novias, y comida asegurada los fines de semana! ¡¡¡Hasta la ropa te planchan siendo estudiante de veterinaria y de otra provincia. Un winner total!!! Claro, con esta escuela del garroneo, del winner, del bicho raro lo trasladan al ejercicio de su profesión.

He conocido las siguientes variedades de veterinarios:

El pedigüeño: vas a ofrecerle tus productos y antes de saber los pormenores del negocio, te piden que les des chaquetillas, carteles, lapiceras, fichas de historia clínica y tu mercadería en consignación. Macho, yo me pregunto: Me viste cara de filántropo?, Si este es tu laburo, es porque querés ganar guita, bueno yo con mi laburo también quiero lo mismo que vos! ¿Y si laburás un rato y con objetivos logrados te doy hasta mi hermana? Quieren todo de arriba, sin esforzarse por nada, y claro: durante 6 o más años fueron semi dioses. Están muy mal acostumbrados.

El de vocación equivocada: estudió duramente pensando que se llenaría del vil metal trabajando en un haras de la pampa húmeda y se dio cuenta que otros ya habían pensado como el  y esos puestos ya estaban ocupados y que no los aflojan ni por joda. ¿Que hizo el vago? ¡Empleado público en SENASA, en el Zoológico, en una Municipalidad. Lo más cerca que están de los animales es viendo fotos de almanaques de gomerías y solo ven puras yeguas!

El científico: es aquel que puso de moda una enfermedad, un ectoparásito o una cura extraterrestre para el moquillo. De los ectoparásitos, conocí al que puso al tripanosoma del zoo en todas las  muestras que analizaba y llegué a la conclusión que el tripanosoma lo tenía metido en el ocular de su microscopio!!! Todos tenían ese maldito bicho, que siendo sinceros existía, pero que lo viera por todos lados…O a aquel otro que curaba el moquillo haciéndole un corte en la oreja del perro! Este mismo quiso publicar un trabajo en una revista científica del rubro y yo que trabajaba en una vete y por manos libres escuché que le preguntaba a mi amigo veterinario: Che ¿con cuantos casos resueltos te anotas? ¡Obvio que no quería demostrar una joraca, lo que quería era cagar mas alto de lo que culo le daba! Por favor….

El intocable: ¡uf! Qué personaje este! Impoluto, impecable, camina todo derechito como si estuviera empalado por Shaka Zulu. ¡¡¡No le tocás el culo ni con una caña de pescar!!! ¡Ubicate en la palmera, hermano, que te conocí en otra vida! ¿Te acordás cuando recién empezaste con tu consultorio? ¡De casuela que tenias una camilla y reciclabas hasta las jeringas! ¡¡¡Te felicito por tus logros y por tu cadena de veterinaria, pero tu soberbia y el renegar de tus orígenes me dan por el quinto forro!!!

El catedrático: quieren hacer que dan clases, pero lo que buscan es la obra social del sector, son semejantes a los de vocación equivocada. Los ves en el buffet leyendo libros de su cátedra, lo tenes de compañero de curso tomando apuntes de clases. Pero, ¿no has estudiado todo esto en tu carrera? Jajajajaja! Zapato, laburá, no busques refugios entre los libros.

El vendido: este es primo hermano del pedigüeño. Se pone la camiseta del alimento, del laboratorio o del viajante que más beneficios económicos les brinda. Te dicen que tal alimento balanceados es el mejor del mercado y obviamente bardean a la competencia que no comercializa.  ¡Hermano, ese alimento no es el mejor del mercado, es el que te deja 60-70 mangos o mas por bolsa! ¡Hacé comercio, pero no robes pedazo de badulaque! Encima, después viene el dueño diciéndole que su perro, con ese gran alimento se tira pedos hediondos y en vez de asumir que tu producto es malo, le vendés otra variedad del mismo alimento y ¡hasta le llegas a sugerir que deje al perro en el patio! ¡¡¡Andaaá!!!

El socialista de pacotilla: quiere sacar dinero de todos lados, pero cuando le tocan el bolsillo propio es más cerrado que culo de muñeca. Te propone que le trabajes para el, y te da un porcentaje del precio. ¡Pero de lo que el gana de su consulta, no te pasa un mango ni para el colectivo! Su lema es: ¡haz lo que yo diga y no lo que yo haga! Tu militancia política fue del centro de estudiante, dejate de joder…

Veterinarios, veterinarios. Si vos, amigo lector, conoces alguno de los arriba mencionados, cuidate. Si no conoces a ninguno, es porque se me hace largo escribir sobre otras subespecies de profesionales de la veterinaria, al fin y al cabo, son laburadores como vos y como yo, no van al hipermercado con su titulo a comprar, van con dinero que viene de su esfuerzo personal . Son de carne y hueso, son humanos, que del otro lado del mostrador viven llorando por la rebaja del precio.

Escrito por Garrapata ara la sección:

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