Mendolotudo aconseja sobre la superstición

Vos sos un vivo de aquellos, sos un loco total, le pones nada mas que dulce a la tostada y si te miran decís «la manteca perdetela es de maraco». Sos tan vivo que jugas juegos de mesa en el piso, porque te la re bancas. Sos pulenta, sos el piola del grupo, te la bancas tanto que jugas al ring raje y después del ring no rajas, porque te la re aguantas. Sos tan canchero que a tu perro le pusiste «Michi» y a tu gato «Toby». Sos tan matón y chispita que gritas «viva el asador» en un restaurant de vegetarianos. Sos tan cocorito que fuiste a ver a Soda y le pediste que canten “jijiji”. Sos tan pesado que en el show de un mimo gritaste “¡no se escucha!». Sos tan copado que te tatuaste FIAT en el hombro y estas todos los domingos en el TC2000. Sos tan loco que cuando te para la policía les decís que manejas de los 14 años (olvidándote que la licencia la otorgan a los 18). Sos re loco, sos tan loco que te pones un pantalón rosado y una remera celeste con la inscripción de «odio los pasteles» y te floreas por todo el centro. Sos tan gracioso que entras a las sinagogas preguntando donde podes comprar una crucecita, porque sos re loco re picana y te la re bancas, además de ser el mas chistoso de la brigada.

Y como sos tan, pero tan loco, las supersticiones te las perdes en el orto. Así que como tu viejo es herrero, vos sos el único que come con cuchillos de metal, así de guapo noma’. Te quedas horas y horas observando los gatos negros en el tejado, mientras te miran y maúllan. Sos tan valiente y te chupa tanto el pedacito de piel que hay entre el agujero del culo y las bolas que cuando llueve abrís el paraguas dentro de tu casa.

Sos tan valiente y te importa tan poco el destino, que cuando alguien dice «toco madera» te tocas las bolas, como Maikel Jacson, al mismo tiempo que te mandas un ¡uhhhh! igualito a él. Sos tan poco crédulo que cuando te dicen «cruza los dedos para que tengas suerte» vos contestas «¿porque no cruzas a la perra de tu vieja con este pedazo?», porque sos maloso maloso. Mientras que todos tus amigos buscan patas de conejo para colgar en sus habitaciones, vos colgas fotos de pata Villanueva en bolas, porque preferís clavarte a creer en ese pedazo de animal mal parido. Como sos copado maaaal, pero copado copado de los de antes, te bajas de la cama a los tumbos o con las manos, ¡que pie derecho ni ocho cuartos!.

Para dilucidar la mentira andas cagando a tiros con tu aire comprimido a cuanto gato (de otro color que no sea negro, ¡porque a esos acordate que te quedas mirándolos choto!) se cruza por tu casa, el cementerio lo tenes en el patio de tu casa, las 7 vidas les duran lo que dura tu ojo en meterle un balazo al pobre animalito. Te bailan tantos malambos cantados por Mercedes Sosa en el mismísimo forro de las pelotas las cabalas, que rompes espejos para hacer sonajeros, porque te la bancas a full.

Con las poderosas herraduras de los caballos, jugas a los bumerang, dejándolas volar por todos lados, total, te parece una semerenda re cagada que ese pedazo de metal en U te valla a traer suerte. Sobre la mesa pasas los bebes y la sal, total te chupa un re huevo la suerte del culillo.

Como no crees en nada, pasas por debajo de las escaleras mientras miras a tu novia y le decís «amor, el año que viene te juro que nos casamos», mientras la desgraciada llora porque ella cree en esas mierdas. Pasas y re pasas mil veces sin importancia, incluso hasta buscar pasar a propósito, todo para que vea que no le tenes miedo al destino (igual, tu novia cree que sos un infeliz porque no te queres casar con ella). Y sos tan pero tan loco que le tenes prohibido que para la boda use algo viejo, algo prestado y algo azul, si no, no te casas.

Los martes y los viernes 13 son un día completamente normal para vos, haces tu rutina y exactamente las mismas cosas de siempre, todo te nefrega un re huevo, porque sos pesado pesado como banda de hipopótamos y esas bostas no son para vos. Vivís en el piso 13 y ni te haces problemas por subir saltando en el ascensor y metiendo quilombo, total estas seguro que no se va a cortar la soga. Sos tan poco cabulero y te metes tan, pero tan en el fondísimo del recto las cabalas, que cuando te toca boleto capicúa en el bondi le echas una escupida y se la pegas en la frente del chofer cual macho en el truco, así de huevo, al tiempo que le decís » ¡chupala!», de machote.

Consejo del Mendolotudo: mmmmm, mmmm, no ¡¡noooo, te estas equivocando papa!! ¿Sabes que te va a pasar? Va a venir un re gato negro, o sea, un africano fachero gigantesco y te va a decir «vos me mataste a mi gatito de un tiro hijuelagranputa». Te va a entubar por el ojete todos los pósters de la Pata Villanueva hechos rollitos, después te hace un enjuague bucal con lo que ya sabes, y luego de varios provechitos, te va a tirar por la ventana del piso 13. Cuando vas cayendo te vas a reventar la espalda contra la escalera de un pintor que estaba pintando el edificio. Y ahí… reventado en el piso, va a apacer tu novia y te va a decir «¡pibito, me levante un viejo que se quiere casar con migo!» al tiempo que huye despavorida en un descapotable rojo con un viejo gordo y pelado.

También podes leer:

Mendolotudo aconseja sobre ser mendocino