¿Qué carajo quieren los hombres?

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Bueno, esta nota la pensé un tanto indignada y otro tanto intrigada. Realmente en los últimos dos años me he puesto a pensar y analizar (con mayor intensidad) ¡qué carajo quieren los hombres!

Por experiencia propia y ajena es que he llegado a la conclusión de que ni ellos saben lo quieren. Y por ahí suele sentirse de las mujeres “que el histeriqueo vuelva a ser femenino”, y ¡no, tampoco! El histeriqueo (y hasta cierto punto) es bueno, y hasta sano, cuando es parte de la seducción, del “te muestro pero no te muestro”, cuando es para demostrarle al otro que realmente puede avanzar en su juego de coqueteo, de conquista, pero ¡no para romperle las pelotas al otro!

Coincido en que el histeriqueo de la mujer es molesto, pero esta vez creo que los hombres se fueron al carajo. Paso a explicar las situaciones que me han llevado a deducir todo esto.

-Mujeres que se matan en el gimnasio todo el año, que solo comen verduritas, frutas, barritas de cereal, van a la cama solar, gastan fortunas en peluquerías, en ropa, en accesorios, en uñas postizas, en permanente de pestañas, en pedicura, y cuanta boludez existe para embellecernos AUN MAS (entendamos de una buena vez y por todas que tal y como estamos, ¡somos hermosas igual!)

-Mujeres que aprenden todo tipo de cursos para poder impresionar al hombre: cocina, manualidades, corte y confección, etc., sea cual sea el fin.

-Mujeres que cancelan citas con amigas, con el doctor, con la familia, vacaciones, lo que sea, para poder compartir con ellos porque “yo mañana ya no puedo, sino nos veríamos la semana que viene”. No digo que este ni bien ni mal, cada una con su forma, y mientras les haga bien, ¡está perfecto!

-Mujeres que se enamoran con un simple chat, con palabras estúpidas o elaboradas, inteligentes o brutos, lindos o feos, gordos o flacos, altos o bajos.

-Mujeres que tienen una primer cita y se visten y arreglan como si fuese la útima.

-Mujeres que se enamoran en esa primera cita y llegan a suplicar la segunda, claro, como si fuese el último.

-Mujeres que aclaran desde un principio que solo quieren sexo y nada más, y que cada una de las siguientes veces que se vean será pura y exclusivamente para eso.

-Mujeres que aclaran que son vírgenes y que no van a perder su “tesoro” con cualquiera, mucho menos sin conocerlo.

-Mujeres que aparentan ser “la chica ideal” y hasta se aprenden el nombre de los jugadores del equipo favorito del fulano, la historia del club, se estudia la historia y escucha discografías completas de su o sus artistas favoritos, aprende cosas aunque las odie, lo deja ser y estar, le da aire, espacio, y a veces ¡hasta plata! con tal de que “su amor” la quiera un poco.

-Mujeres que no les importa nada, y viven con la idea de “si me quiere, que me quiera como soy y sino que se busque a otra”. Como recién dije, no es ni mejor ni peor que el ítem de arriba, simplemente es otra manera.

-Mujeres que se han enceguecido al punto de embarazarse para “retenerlo”. Esto sí no lo comparto, nadie se queda con nadie por compartir un hijo, pero insisto, es otra manera.

-Mujeres que utilizan “los celos” para lograr que su chico o “su chico” reaccione y se dé cuenta que “la puede perder”.

En fin, son muchísimas las maneras que he visto a una mujer y me he visto a mí misma hacer varias, todas, algunas de estas maneras para lograr algún objetivo con un tipo, llámese enamorarlo, engancharlo, conseguir un huesito, alguien que te acompañe al casamiento de tu amiga y vos sos la única soltera, el que sea, y del otro lado… del otro lado nunca hay sorpresas. Los tipos huyen de cualquier manera. Y hablamos de minas de todo tipo, físicamente indistintas.

Y podríamos pensar que es “miedo al compromiso”, claro, pero muchísimas veces, aunque la mina aclare que sólo es sexo, y aunque le haya dado el mejor sexo de su vida, huyen. Aunque les den la libertad del mundo, huyen. Aunque les den todas las mañas, no reclamen, no pregunten, no acoten, ellos simplemente huyen. ¡SIEMPRE HUYEN!

Así que propongo hombres, no que dejen el histeriqueo, sino que maduren y enfrenten a la mina que tienen enfrente, le aclaren como son las cosas y así podamos tener las fiestas en paz.

Escrito por Mujer Pensante para la sección:

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