Salir en auto, volver en féretro: ¿quién tiene la culpa?

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Podemos decir que vivimos en una época en donde la tecnología nos supera día a día.

Podemos decir que vivimos en una época en donde ya no se puede confiar secretos y confesiones.

Podemos decir que vivimos en una época en donde miles de personas cuentan su vida a través de las redes sociales haciendo de su vida un reality show.

Y podemos decir que cada fin de semana alguien despide a un amigo para siempre a causa de un accidente vial en donde el aochol estuvo presente.

¿Alcanza realmente con solo prevenir?

Los responsables y quienes tienen el poder y decisiones confían cada vez más en las campañas de prevención, que en mi humilde opinión, son muy creativas. ¿Pero realmente alcanza?

¿Acaso las estadísticas no revelan que el rango de edad más vulnerable a no tomar conciencia sobre no tomar alcohol mientras manejan, no toman estas prevenciones en cuenta?

En otros países, si te encuentran manejando alcoholizado, podés ir directo a la cárcel. En esta provincia, si te encuentran manejando alcoholizado, te sacan el auto y en 4 días lo recuperás, listo para usarlo el próximo fin de semana.

¿Es muy difícil implementar en un 400% los controles de alcoholemia? Seguramente si, debe ser muy difícil, pero no imposible. Imposible es que cada familia pueda volver a tener entre los suyos a quienes perecieron en tragedias donde el alcohol y los autos tuvieron que ver.

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¿Quién tiene la culpa?

En estos últimos días se armó una gran controversia sobre quién podía tener la culpa.

Algunos alegaban que viene desde nuestros gobernantes que no plantean una acción concreta para que los responsables detrás del volante no manejen en estado de ebriedad.

Otros enfocaban la culpa en quienes manejan alcoholizados, presentando como principal argumento que ya tienen conciencia propia de saber hasta dónde tomar.

Pero pasa el tiempo y las tragedias son cada vez más frecuentes.

Creo, como muchos, que a la salida de cada boliche, el 97% de los que tienen que volver manejando, posee alcohol en la sangre suficiente para no tener los reflejos necesarios para reaccionar a tiempo frente a una eventual maniobra crítica.

¿Es muy complicado colocar responsables fuera de cada boliche y bar haciendo control de alcoholemia y evitar que quienes no puedan no manejen? Seguramente  sí. Pero quiero recalcar, hay quienes son los responsables de velar por nuestra integridad física, y entre esas personas estamos nosotros.

Pensando en una conclusión, me doy cuenta que es casi decírselo a un escolar, pero es necesario recordarle dos simple reglas que pueden evitar todo esto:

Si tomaste, no manejes.
Si tenés un amigo que tomó, no lo dejes manejar.

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