Seis típicas cosas que solo una tetona entiende

Cuando sos mujer y fuiste dotada de un busto importante, las cosas rutinarias, no son tan rutinarias. Está bien, no vamos a negar lo bonitas que se ven, y que si no fuera así los cirujanos plásticos ganarían lo mismo que cualquier empleado de comercio.

Además de que nadie se va a dar cuenta si tenés los ojos azules un día y amarillos al siguiente, o que quizá te rapaste y te van a decir: ¿que no tuviste siempre el pelo así?… ¿enserio no tenías el pelo fucsia?

Te apoyas en la mesa o en una barra o donde sea y siempre va a parecer que estas reposando tus atributos sobre la mesa; tu abuela o tu mamá siempre van a estar subiéndote las remeras. Las camisas son todo un tema, te pueden quedar geniales, pero siempre va a parecer que va a “explotar” y que el botón le va a dar en un ojo a alguien.

Cuando te agachas a saludar a alguien o abrazas a una persona que es más baja que vos se genera una rara tensión. Los cinturones de seguridad, nunca sabes cómo ponértelos, sos vos vs el cinturón; lo mirás y decís: ¿Y ahora por donde lo paso?

Aunque te pongas una polera vas a parecer “escotada”, y siempre vas a escuchar comentarios como: huuu mansas gomas o chistes referentes (poco originales); y de la platea femenina, siempre va a estar la envidiosa que te dice: ¿hay te las operaste? Seguro son truchas… Y en realidad ella sería la primera que pagaría 30 lucas (si las tuviera) para tener unas gomas como las tuyas.

Y como los pros todos los conocemos, voy a hablar del otro lado. Los contras que nadie excepto una tetona entendería. Además de los claros problemas de columna y postura que pueden generar en algunos casos:

1- Correr: este pequeño acto, tan simple y tan cotidiano para muchos, a nosotras nos puede generar un estrés único, en especial si es en una situación de peligro. ¿Qué es mejor: salir corriendo o quedarme acá?


2- Saltar: ¿qué era eso? ¿Pogo? ¡Olvídate! La última vez que salte tenía 10 años, ya ni me acuerdo como se hacía.


3- Usar escote: claro que lo usas, si no sería como darle pan a quien no tiene dientes. Pero sabes que te olvidaste del contacto visual con la otra persona, for ever…


4- Modas: hay algunas modas que te re favorecen pero cuando se pone de moda el strapless, llegas a tener canas verdes. No solo que si te lo pones vas a parecer salida de una película porno barata, si no que te lo tenés que acomodar a cada rato para que no se caiga. Un garrón.


5- La bikini: obvio que no podes ponerte “cualquier” bikini, pero después de una exhaustiva búsqueda, lograste dar con ese bikini. Pero no se termina ahí, si no, que tenés que andar cuidando cada movimiento que haces.


6- Acomodarlas: siempre siempre, que te encontrás con espejo, o cuando nadie te ve: acomodas la cosa.


Pero bueno, este un pequeño precio que hay que pagar, porque en realidad, se ven divinas y lo sabes y no gastaste fortunas en un cirujano para que te queden así.


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