Soñando por cantar en Mendoza, individualismo a la mendocina

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Hoy es 4 de Mayo de 2012, estoy volviendo del centro de mi diaria recorrida por cafetines, el tema excluyente fue el exitazo de los participantes mendocinos en la edición local del “Soñando por cantar 2012”. Quien no tuvo oportunidad de verlo en directo, por favor youtubeen el evento y les prometo dos horitas de asombro y buen gusto. Mas allá del sano chauvinismo que genera el hecho de que nuestra provincia haya batido records de éxitos en ese popular formato; primera vez que no le “bajan la palanca” a ningún participante, sorpresa sincera de los jurados, al punto de que Mediavilla se pregunte al aire “¿Vinimos de jurados o como público de un show?”, creo que sería por lo menos interesante analizar el fenómeno.

En audiciones de otras provincias, (solo he visto la de San Juan y la de Tigre), se mezclan gente talentosa, gente voluntariosa y tarados que no saben reconocer sus propios límites, gente mala que obliga a los televidentes a escuchar desafinaciones, salidas de tempo y otros pecadillos técnico-musicales, además de, salvo excepciones, gordas feas que se visten como lobas. A diferencia de esas audiciones, Mendoza ostentó talento, sentido común a la hora de vestirse y maquillarse, humildad, falta de demagogia festivalera barata, solo fueron gentes que cantan a mostrar lo que hacen y esperar el fallo del jurado.

Esta diferencia, y la excelencia demostrada sospecho se basa en el famoso e injustamente despreciado individualismo mendocino.

Mendoza fue un modelo dentro de la Argentina, la fama de ciudad limpia, productiva en el desierto, con instituciones sólidas, con austeridad de sus gobernantes era bien ganada, en tiempos donde lo individual no era objeto de denostación.

Los mendocinos nos caracterizábamos por ser sanamente individualistas, perseguir objetivos impuestos por nosotros mismos y no comprar buzones colectivistas, los Cipolletti, los Civit, los Calle, independientemente de interactuar con el medio, no eran mas que individualistas aferrados a sus sueños, igual que los participantes de la noche de ayer.

¿No es increíble que en Mendoza haya tantos talentos ocultos?. Seguramente los progres de hoy aprovecharán esto para pedir que el estado ponga guita en algo y se abran espacios para ellos, que se los beque o que se prohíba u obstaculice la llegada de artistas foráneos, sin darse cuenta que lo que hace grande al cantar de Mendoza es claramente lo contrario, nada mas y menos que gente persiguiendo sus sueños aun, o quizá mejor, en la adversidad, sin facilidades, sin un billete del estado de por medio.

Estoy absolutamente convencido que en cuanto un pelotudo de esos que egresan de Ciencias Políticas llegue a manejar la Secretaría o Ministerio de Cultura, no sale mas un cantante como los de anoche. Ellos se forjaron individualmente, digamos egoístamente, cantando porque les gusta y soñando con algún día triunfar. Todos los artistuchos que hoy reciben guita del estado en murgas o porquerías parecidas, los que deambulan por las municipalidades pidiendo, un lugar, un toque, una beca (todo eso es guita, no nos confundamos), no le tocan el culo ni con una vara a los verdaderos mendocinos individualistas, cantando en sus casas, pagándose clases de canto, comprando libros para aprender, rabiando cuando un Moreno les traba la llegada de instrumentos importados.

Que distinta sería la política si se retomara el individualismo mendocino de antaño, cuando los políticos hacían lo que tenían que hacer, sin apegarse al partido, y mucho menos al Gobierno Nacional, cuando ocupar o no un cargo no mermaba los sueños de esos que gustaban de la cosa pública, cuando a los políticos de Mendoza, nadie les bajaba la palanca.

Que distinta sería Mendoza si los empresarios persiguieran sus sueños de crecimiento, equivocándose a veces y rectificando, sin esperar que el Estado les de una moratoria o un subsidio o los suban gratis a un avión en misiones comerciales de escaso éxito. Sospecho que el mundo empresario estará lleno de soñadores que en su empresa o empresita, hace lo mismo que los que nos maravillaron anoche cantando, sueñan y se esfuerzan, vencen dificultades y algunos, logran concretar lo que soñaron. Pero hoy ganan mas dinero los otros, los entongados, los que juntan orina en la antesala de un ministerio para lograr una obra pública o ganar una licitación.

Quienes cantaron ayer homenajearon al individualismo creador honraron a Aynd Rand.

Brindo por ellos.

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