Un año nuevo que se nos viene encima, otro que se va

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Trecientos sesenta y cinco días, ocho mil setecientas sesenta horas, es lo que nos deja el 2014. Se nos va un año, como tantos otros lleno de sorpresas, malas y buenas, de alegrías, de nostalgias, de llantos y de risas. Sin penas ni glorias, y con glorias y penas otro año se nos va.

¡Qué rápido se fue el año! ¡Cómo se me paso! Es el comentario de aquellos vecinos y conocidos que nos cruzamos en días como estos. Y si, duró lo que tenia que durar, como el anterior, o como el que viene, creo que no le falto ningún día, pienso a mis adentros. Pero pese a mi mal genio como respuesta a este tipo de afirmaciones, entiendo lo que el vecino me quiere decir, aquellos momentos en los que estuvimos tan presentes, y que ya son recuerdo, que quedaron en el pasado. Parece mentira que haya dejado de putear a Gotze luego del gol en el minuto 115 que nos deja subcampeones en el mundial. Que San Lorenzo ganó la Libertadores y más aún que ya nos hayamos olvidado de Racing, que siendo el vigente campeón, ya no es mas noticia. Nos damos cuenta que los momentos o situaciones que esperamos con tantas ansias o que nos sorprenden, son efímeras, de un momento a otro, pasan a la historia.

Pero también el año nos deja aquellas cosas que nunca cambian, aquello que con el correr de los años se mantiene casi inmóvil, y que año tras año nos preguntamos si este año traerá estas mismas cosas. Como el caso de Mirtha Legrand, arruga por año envejece, o el caso de Show Match y su conductor estrella Marcelo Tinelli (alias pan y circo) que año tras año su propuesta es igual. O la Lepra abajo en la tabla de la B nacional. Aquellas cosas cambian con los años, no son perpetuas, pero se toman su tiempo. Puede que el 2015 también haya pensado en esto.

Los años nos dejan también aquello que si bien esta en constante movimiento y se transforma, ya no nos sorprende. Como puede ser algún escándalo o hijo que aparece de Maradona, y hablando de hijos podemos citar a Maru Bottana que siempre está agrandando su familia, aquellas cosas como la inflación, el precio de las naftas, salidas y entradas de ministros de economía, o de algún otro miembro del gabinete, etc. Estas cosas suceden en un año sin afectarnos o sin producir grandes cambios.

Por último podemos encontrar aquellas cosas que año tras año deseamos y nunca ocurren. Algunos pocos pensaron que este año Paco Pérez se ponía a laburar, pero volvieron a equivocarse. O pensaron que Boudou este año verdaderamente iba a tener problemas con la justicia, fallaron de nuevo.

Que rápido pasan los años, parece mentira que los hijos de Florencia de la V ya se preguntan porque su mamá tiene pito, así como también los hijos de Wanda y Maxi hayan podido descargar en sus iphones el video de su mami.

El tiempo pasa muy rápido, y mirando un poco para atrás nos damos cuenta que todo lo que íbamos a hacer en este año que se nos va, todavía no lo hemos ni comenzado. Seguramente como prometiste el 1/01/2014, este año vas a volver a prometer sacar las materias que todavía tenes colgadas, o que vas a ponerte las pilas con la dieta, así llegas al otro verano flaco/a, como vos queres, o  que empezas el curso de inglés, o el gimnasio, o volvés al fútbol, o dejas de fumar, etc.

¡Siempre la misma huevada! Nos comportamos como políticos llenando nuestras bocas de palabras que el viento se lleva. No tengo nada contra Horangel o Ludovika Squirru (mucho menos con la mítica Alicia Contursi) que siempre nos van diciendo como va ser nuestro nuevo año, pero ¿no es mejor empezar a cumplir mas promesas que años? O mejor aún, dejar de hacer promesas y empezar a mover las nalgas, eso sería fantástico.

ETIQUETAS: